EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 28 de mayo de 2023

"Vivamos, querida Lesbia, y amémonos...", de Catulo



Rodin, El beso (1889), detalle


Poema V

Vivir, Lesbia, y amar. Vamos a ello.
Los chismes de los viejos amargados
nos tienen que importar menos que nada.
Puede ponerse el sol, salir de nuevo,
pero la breve luz de nuestros días
una vez que se apague, será noche
que habremos de dormir, interminable.
Dame mil besos ya, dame cien luego,
y más tarde otros mil y otra centena,
y mil más y cien más, todos seguidos.
Y al fin, cuando sumemos muchos miles,
los desordenaremos. Ni siquiera 
nosotros lo sepamos. Que no pueda
un envidioso echarnos mal de ojo
si conoce el total de nuestros besos.

(De Catulo, Poemas, Cátedra, Letras universales,
2006, ed. bilingüe de José Carlos Fernández Corte
y Juan Antonio González Iglesias)

5. Besos para Catulo

Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que dormir una noche sin fin.
¡Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien!
Luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.

(Catulo, Poesías, Alianza, 2000, traducción,
introducción y comentario de A. Ramírez de Verger)

VERSIÓN ORIGINAL:

Carmen V

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis!
Soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut ne quis malus invidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.


Busto de Catulo en Sirmione, Italia. (wikipedia)

Cayo Valerio CATULO (ca. 84-54 a. C.) fue un prestigioso poeta latino de finales del periodo republicano de Roma. Pocos son los datos que conocemos sobre su vida. Según la Crónica de San Jerónimo, nació en Verona en el año 87 a. C. Pertenecía a una familia acomodada con posesiones en Verona, Sirmión y cerca del Tíber. Pasó gran parte de su vida en Roma, donde hizo buenos amigos y conoció a las personalidades de la época: Pompeyo, Cicerón, Catón y César, entre otros. Se convirtió en amante de una mujer casada, una de las hermanas del tribuno P. Clodio. Compuso una colección de poesías que fueron publicadas no antes del año 54, y murió en Roma a los treinta años, es decir, en el año 57. Sin embargo, según explica Antonio Ramírez de Verger, san Jerónimo no fue exacto pues es seguro que Catulo vivía en el 55 por sus referencias a las campañas de Julio César en la Galia y Germania en dicho año y por la alusión al segundo consulado de Pompeyo, ocurrido en el mismo año. Aclara Ramírez de Verger que el año de su muerte se suele fijar en el 54 y el de su nacimiento, por tanto, en el 84, aunque no hay seguridad al respecto. La única certeza es que su muerte debió de ocurrir antes del año 32, por una alusión de Cornelio Nepote en su biografía de Ático.

Catulo pertenecía al grupo poético de los "novísimos" (poeti novi) o neotéricos, como los llamó Cicerón despectivamente. Estos reaccionaron contra la poesía tradicional romana, que se limitaba a la poesía épica y dejaba la lírica y el epigrama para los aficionados. Los neotéricos adoptaron el programa literario del poeta alejandrino Calímaco (ca. 305-240 a. C.), cuyos principios literarios  resume R. de Verger: a) preferencia por las formas literarias menores (poesía didáctica y bucólica, epigrama, himno, epilio); b) gusto por la obra acabada y pulida; c) propensión a las referencias eruditas (mitología, ciencia, geografía, astronomía); d) originalidad en los temas y en su tratamiento, y e) subjetivismo.

Así, a partir de Catulo, la poesía latina pudo emular no solo a Homero y a Menandro, como había hecho hasta entonces, sino también a los grandes líricos griegos (Safo y Alceo, entre ellos) e incluso superar el epigrama amoroso griego en una forma nueva: la elegía amatoria latina.

Gran parte de la producción poética de Catulo gira en torno a Lesbia, su gran pasión. El nombre con el que designa  a su amada es un seudónimo poético (métricamente equivalente al nombre real, como era costumbre entre los poetas amorosos). Con él quería evocar la belleza, la cultura y el refinamiento de su amada por referencia a la isla de Lesbos, patria de Safo, la poetisa que tenía un atractivo especial para ambos. La opinión más extendida identifica a Lesbia con Clodia, segunda hija de Apio Claudio Pulcro, cónsul en el 79, y esposa de Quinto Metelo Céler, gobernador de la Galia Cisalpina (la tierra de Catulo) en el 62 y cónsul en el 60. Lesbia produjo en el poeta una atracción irresistible por su belleza, su elegancia, refinamiento y cultura. Vivió con ella una apasionada y turbulenta historia de amor que pasó por las fases de felicidad, duda, reconciliación y ruptura definitiva. De sus poemas se deduce que Catulo la amó profundamente y que entendió su relación como un pacto de amor entre enamorados, con dos condiciones: amor y fidelidad. Pero, al parecer, Lesbia no entendió la relación en esos términos y sus infidelidades provocaron la ruptura. Catulo, cuya actitud hacia Lesbia y hacia las mujeres, en general, fue la de un romano tradicional, buscó un ideal de mujer que no existe y de ahí su fracaso en el amor, en opinión de R. de Verger. 

La popularidad de Catulo y de su Poema V, en particular, se ha mantenido hasta nuestros días. El poeta renacentista Cristóbal de Castillejo (h. 1490-1550) parafrasea el poema de Catulo en la siguiente composición: "Dame, amor, besos sin cuento, / asida de mis cabellos, / y mil y ciento tras ellos, / y tras ellos mil y ciento, / y después / de muchos millares, tres; / y porque nadie lo sienta, / desbaratemos la cuenta / y contemos al revés".

Ya en nuestro siglo, la poeta Aurora Luque actualiza el poema en una composición  de La siesta de Epicuro (2008), una desenfada versión feminista del poema en la que es Lesbia quien invita a Catulo al goce del amor: "Lesbia hoy // A vivir y a gozar, que son dos días / y uno sale nublado, mi Catulo. / Pasemos del acoso de chismólogos: / sus ladridos no valen medio euro. / Se enciende cada día el espectáculo. / Nuestros focos, en cambio, firman breves / contratos con la luz. Y luego llega / el apagón molesto de la muerte. / Dame mil besos, hazme mil caricias, / te haré luego otras mil, y luego ciento, / dame un millón de besos, luego otro, / diez mil abrazos, mil noches enteras. / Que sean tantos que a los paparazzi / les revienten las cámaras de fotos".

[La información sobre el autor procede de la Introducción de Antonio Ramírez de Verger, en la edición de Alianza Editorial]

domingo, 21 de mayo de 2023

"Nudo de amor", un poema de Menna Elfyn

 



Nudo de amor

 Ilka morn auld love's a han
Gerda Stevenson

Cada mañana el viejo amor se renueva
como un regalo
como el collar que no puedo abrochar
sin la ayuda del amor. El cierre
y el ojo no me dejan creer
que puedo atarlo sola detrás de la nuca.
Es preciso un ritual, el unísono
entre dos, el seguro secreto
que permite que el collar
caiga sobre mi pecho, el nudo escondido
que une a dos amantes.

De generación en generación
esta obligación tan simple,
esta tarea entre amantes
solo es un momento
entre el pulgar y el índice.

Me pregunto si estas bellas cuentas
fueron fabricadas en otra era
para que este ritual para dos
se volviera una ceremonia común
en una cueva o en una alcoba privada
para que las dos partes se acoplaran en la nuca,
para verlas unidas,
para acariciar en el acto de cerrar
este compromiso ordenado.

Dependen la una de la otra, como el collar,
necesidad y ruego del amor, una cadena
que brilla y va más allá de las perlas,
renovada, inquebrantable.

(De Bondo, trad. de Eli Tolaretxipi, Trea, 2022)

Menna Elfyn es poeta, dramaturga, columnista y editora galesa que escribe en galés. Nació en 1951 cerca de Swansea, en el País de Gales, en una familia cuyos miembros hablaban galés y cuyo padre era pastor protestante de la iglesia galesa. Fue encarcelada dos veces por su campaña como activista de habla galesa. Miembro de la Royal Society of Literature y de la Academi Gymreig, es una de las personalidades literarias en lengua galesa con mayor proyección internacional. Su trabajo ha sido traducido a dieciocho idiomas. Entre sus libros de poesía (algunos de ellos publicados en edición bilingüe en inglés y en galés) destacan  Eucalyptus: Detholiad O Gerddi / Selected Poems 1978-1994 (1995), Cell Angel (1996), Cusan Dyn Dall / Blind Man's Kiss (2001), Perfaith Bam / Perfect Blemish (2005, publicada en Trea como Mancha perfecta, 2011), New Poems (2007), Murmur (2012) y Bondo (2017). Es autora también de obras para niños, piezas teatrales, guiones y libretos para óperas y dirige el programa de escritura creativa para posgraduados en el Trinity College de Carmarthen y es escritora residente en Swansea University. Coeditó la célebre antología Bloodaxe Book of Modern Welsh Poetry (2003). Reside en el pueblo galés de Llandysul.

Eli Tolaretxipi, su traductora, escribe sobre Bondo:

"la palabra 'bondo' significa alero en galés; puede sonar en inglés a lazos y vínculos, y a su vez es una lengua en extinción del nordeste de la India, donde Menna Elfyn pasó una temporada. Además, en lengua galesa a los aviones comunes (delichon urbicum) se les llama 'gwenoliaid' y 'bondo'. En el libro hay pájaros propios de la literatura medieval galesa, como los de Rhiannon y el cuco de Abercuawg; y también elementos que se desarrollan en poemas seriados o en poemas solos donde se sigue aludiendo a los lazos y a las conexiones, entre diferentes lenguas y culturas y entre distintas latitudes del mundo, donde subyace también la poesía ahogada por esa misma humanidad, esa misma civilización. [...] Bajo los aleros que dan título al libro, los humanos conversan o se preservan de la lluvia, y los pájaros descansan de sus migraciones o anidan; los aleros son también el hogar del que alguna vez se parte; crean un espacio donde los pájaros se acicalan, enseñan sus lecciones unos a otros, crean lazos entre los distintos".

Menna Elfyn. /JOHN BRIGGS

domingo, 14 de mayo de 2023

"El mundo es un lugar hermoso..." y otro poema de Lawrence Ferlinghetti



  Lawrence Ferlinghetti, en los años 60./
ELSA DORFMAN
                                                          


25

            El mundo es un lugar hermoso
                                                     donde nacer
si no te importa  que la felicidad
                                            no  sea siempre
                                                                  tan divertida
      si no te importa esa pizca de infierno
                                                      de vez en cuando
                     justo cuando todo estaba bien
                                                      ya que ni siquiera en el cielo
                                           están cantando
                                                               todo el rato.

            El mundo es un  lugar hermoso
                                                        donde nacer
si no te importa que alguna gente muera
                                                                  todo el rato
                      o  pase un hambre mortal
                                                              parte del tiempo
         lo cual no es ni la mitad de malo
                                                           si no eres tú.

Oh, el mundo es un lugar hermoso
                                                        donde nacer
                       si no te importan
                                               unas pocas almas muertas
                   en los pisos más altos
                                                     o una bomba o dos
                                   de vez en cuando
                                                               en tu carita respingona
o algunas otras inconveniencias
                               como que nuestra sociedad Marca Registrada
                                   sea presa de
                                                         sus hombres de la distinción
      y sus hombres de la extinción
                                                     y sus curas
                           y otros patrulleros
                                                     y sus segregaciones varias
       e investigaciones del congreso
                                                       y otros estreñimientos
       de los que nuestra tonta carne 
                                                     es heredera

Sí el mundo es el mejor lugar de todos
                                                    para un puñado de cosas como
montar una escena divertida
                                      y montar una escena de amor
y montar una escena triste
            y cantar graves canciones y sufrir de inspiración
       y pasear
               mirándolo todo
                            y oliendo las flores
       metiendo mano a las estatuas
                                                      y hasta pensar
                                                                       y besar a la gente y
                 hacer bebés y llevar pantalones
                                               y tocarse el sombrero y
                        bailar
                                e ir a nadar en los ríos
                       en picnics
                                   a mitad del verano
    y así en general 
                               "vivir la vida"
   pero justo entonces en mitad del asunto
                                                              llega sonriente 
 
                                                  el sepulturero

                                      De Pictures of the gone world, 1955


I

En las mejores escenas de Goya creemos ver
                                              los pueblos del mundo
        en el momento exacto en que 
                 obtuvieron por vez primera el título de
                                                                   "humanidad sufriente"
            Se retuercen sobre la página
                                            en un genuino estallido
                                                                     de adversidad
            
             Amontonados
                        gimiendo con bebés y bayonetas
                                                             bajo cielos de cemento
                 en un paisaje abstracto de árboles derribados
                      vencidas estatuas murciélagos alas y picos de aves
                                     resbaladizas horcas
                        cadáveres y gallos carnívoros
                  y todos los monstruos que gritan el final
                         de la 
                                   "imaginación del desastre"
                  son tan condenadamente reales
                                               es como si aún  existieran

Y lo hacen

                   Sólo el paisaje ha cambiado

Todavía deambulan por las carreteras
          plagadas de legionarios
                      falsos molinos de viento y gallos dementes
Son las mismas personas
                                         sólo que más lejos de casa
       en autopistas de cincuenta carriles
                                sobre un continente de hormigón
                                          parcelado con paneles insípidos
                           que ilustran imbéciles espejismos de felicidad


                           La escena muestra menos carretas
                                                     pero más ciudadanos colocados
                                                                       en coches de colores
                                   y llevan extrañas matrículas
                              y motores
                                               que devoran América

                                                De A Coney Island of the Mind, 1958 
(Incluidos en Lawrence Ferlinghetti, El pulso de la luz. Poesía escogida.
Selección, traducción y prólogo de Antonio Rómar, Salto de Página, 2016)


Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919-San Francisco, 2021) fue el poeta, activista, editor, librero y artista plástico estadounidense que, en los años 50, ayudó a impulsar el movimiento contracultural de la generación beat, de la que formó parte.

Era hijo de inmigrantes europeos y el menor de cinco hermanos. Su padre, italiano,  falleció antes de que él naciera y su madre, hija de francesa y judío sefardí,  no soportó la pérdida de su marido y tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico. Fue educado por su tío materno Ludovic y la esposa de este, Emily, de habla francesa. Cuando sus tíos se separaron, Ferlinghetti fue a vivir a Francia con  su tía. Al regresar a Estados Unidos, pasó un tiempo en un orfanato mientras su tía buscaba trabajo, y en Bronxville, donde se instalaron, Ferlinghetti encontró una familia de adopción. Estudió en la Universidad de Carolina del Norte, donde obtuvo el título de periodista en 1941; logró la maestría en la de Columbia en 1948 y se doctoró con una beca en la Sorbona de París en 1951. Su tesis en literatura comparada trata sobre la ciudad como símbolo de la poesía moderna. Durante su estancia en París viajó por España e Italia.

Fue marine durante la Segunda Guerra Mundial, al mando de uno de los grupos que desembarcaron en Normandía. Seis semanas después del lanzamiento de la bomba atómica, desembarcó en  Nagasaki, lo que lo convirtió en un pacifista convencido, opuesto a la política imperialista y belicista de su país. 

En  1946, en el barco que lo conducía a Francia, conoció a su futura esposa, Selden Kirby-Smith, que también se dirigía a París para realizar el doctorado. Contrajeron matrimonio a su regreso a  Estados Unido, en abril de 1951. Tuvieron dos hijos y se divorciaron en 1976.

Entre 1951 y 1953 se dedicó a la crítica literaria y a la pintura e impartió clases de francés. En 1952 se marchó a la costa oeste de Estados Unidos y en 1953, en pleno apogeo del macartismo, se instaló en San Francisco, atraído por un movimiento contracultural emergente en la ciudad, donde  fundó  la librería City Lights con el objetivo de financiar la revista homónima, que en 1956 se transformó en editorial y publicó una colección de libros de poesía de bolsillo. El nombre es un homenaje a la película homónima  de Chaplin, quien les dio permiso para utilizarlo. Fue entonces cuando entró en contacto con los escritores beats, a quienes editó algunas de sus obras. La publicación en 1957 de Aullido de Allen Ginsberg lo llevó al banquillo, acusado de vender material pornográfico, pero fue  finalmente absuelto en un juicio muy mediático. Como periodista trabajó en la revista Time. Falleció en su residencia de North Beach, en San Francisco, cuando le faltaba un mes para cumplir 102 años.

Lawrence Ferlinghetti, en la puerta de su librería (REUTERS)

Ferlinghetti entendía la poesía como un arte insurgente  cuya función es "demoler con luz". Su poesía, escrita en un estilo conversacional y pensada para ser leída en voz alta al ritmo reflexivo de la música de jazz, muestra su visión irreverente y desencantada de política y la sociedad estadounidense, denuncia la destrucción del planeta y la injusticia social, al tiempo que reivindica la libertad sexual. Llegó a ser enormemente popular  porque tocó la fibra sensible de la juventud descontenta. Su poemario A Coney Island of the Mind se convirtió en el libro más vendido de cualquier poeta estadounidense del siglo XX  llegando a vender más de un millón de copias en Estados Unidos y en el extranjero. 

Es autor de más de treinta libros de poesía, entre ellos, Pictures of the Gone World (1955), ¿Tyrannus Nix? (1969),  Endless Life: Selected Poems (1981), These Are My Rivers... (1993), A Far Rockaway of the Heart (1997) y Poetry as Insurgent Art (2007). Es autor, además, de ocho obras de teatro y tres novelas: Her (1966), Love in the Days of Rage (1988) y Little Boy: A Novel (2019), publicada cuando el autor tenía cien años.

En 1993 recibió el Poetry Prize City of Rome y en 1998 fue laureado como poeta de la Ciudad de San Francisco. En 2000 recibió un premio honorario del Círculo Nacional de Críticos de Libros, y cinco años después, una medalla del Premio Nacional del Libro. En 2003 fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, y en 2007 fue nombrado Comandante de la Orden de las Artes y las Letras de Francia.

Ferlinghetti, con sus pinturas. BRIAN FLAHERTY / NYT

domingo, 7 de mayo de 2023

"Tiempo", un poema de Ada Salas


Cinamomo o árbol del paraíso, en flor



TIEMPO

I

NO conocer el nombre de los pájaros
pero
reconocer en ellos
a aquellos que anunciaban el verano. Exactamente
ellos. La misma
inexpresable
soledad. La finísima hoja 
azul de la promesa
                               —un pan de oro
limpio
sobre el cielo—. Ese canto abre un túnel
estás
exactamente allí
                              el níspero la higuera
los rosales
                  —su corona
de luz

el lilo las celindas
el jazmín.

La minúscula flor
del cinamomo. 

El melocotonero.

No conoces el nombre de los pájaros
te dicen
             lo que esperabas
fue.
       Aún esa profunda
desesperación

aún

esa belleza.


II

SE movían
las ramas. Se movían
las sombras
tumbada bocarriba feliz sobre la tierra bajo
las encinas. El olor
de la hierba. Las traía 
la brisa
            —algunas flores
blancas
amarillas moradas a veces en el plano
de visión—. Y el tiempo se hizo
tres. Se hizo tres
mi cerebro
—cuánto
me asombraba
de niña 
la imagen de Moisés dividiendo las aguas.
Pensaba en los cangrejos los erizos.
Pensaba en tanta gente atravesando
tropezando sus pies.
Pensaba aquellos muros a punto de cerrarse
sobre 
sus cabezas.
Pensaba en esos muros.
Moviéndose.
De agua.
Y en la ausencia
del Sol
            el brillo
de su carro
fulgurando tan lejos—. Y con qué 
claridad
—os decía
se hizo tres mi cerebro. Exactamente
como
si el mar se hubiera abierto en tres mitades. Una
era yo
de pequeña sintiendo
—olfato vista
tacto
primavera tardía aire tibio el campo
de mi tierra el mundo suspendido en la
contemplación.
La otra era yo en aquel momento. La misma
plenitud. Igual
felicidad.
               La tercera
llegó 
con una lacerante
nitidez: el recuerdo
—o, mejor,
la conciencia
de haber sentido
entonces
con más
intensidad
—¿serás tú, intensidad,
la palabra que busco?—. La tercera era yo
añorando mis ojos
el olfato mi tacto
añorando ese yo que sentía ese campo sintiéndose
partícipe
de toda esa belleza. Perfectamente pude
sentir
—¿o recordar?
cómo sentía. Perfectamente 
pude
darme cuenta. Y me vi
desde arriba
                     —un plano
cenital
una mujer
tumbada—.
                   Una Eva en el
paraíso expulsada. El agua
de sus lágrimas
bajando por
las sienes. Empapando
su pelo. Un plano
cenital una mujer

saliéndose del mundo.
   

(De Arqueologías, Pre-Textos, 2022)


Escribe el poeta Jordi Doce en su magnífica reseña* del último poemario de Ada Salas que toda la poesía última de la extremeña "toma la forma de soliloquio, de un diálogo con ese 'tú' —aprendido en Cernuda y en Valente, entre otros— que es uno mismo, pero que engloba al lector y lo vuelve oyente privilegiado de lo que ahí se dice".

Añade Jordi Doce que, al igual que en Descendimiento (2018), el  anterior libro de Ada Salas, en el cual establecía un diálogo con el cuadro homónimo de Rogier van der Weyden, en Arqueologías insiste en la idea de descenso, de ingreso en "lo oscuro", en este caso en el ámbito de los yacimientos arqueológicos:

Dividido en dos secciones más o menos simétricas, "Antiquarium" y "Civitas", con un poema suelto a modo de introducción, este libro está obsesionado con lo oculto, lo que vive bajo tierra, lo que es exhumado y vuelve a la luz. Pero esta realidad material lo es también temporal: se trata de restos y objetos del pasado, presencias ("instantes") que hablan de un tiempo que ya no es pero que sigue existiendo a través de ellos y nos interpela.

"Tiempo", perteneciente a la  segunda sección, forma parte de un grupo de poemas que, en palabras de Jordi Doce, "son epifanías, escenas del pasado que exploran el vínculo con la naturaleza y buscan, una vez más, curar la herida del tiempo". 

*En:  http://jordidoce.blogspot.com/2022/08/incursiones-en-un-pasado-que-nunca-se.html

viernes, 5 de mayo de 2023

Semana del libro del 21 al 28 de abril

Durante el pasado mes de abril, y especialmente concentradas en la última semana, se han realizado o puesto en marcha diversas actividades en conmemoración del Día del Libro.

Como actividad previa debemos reseñar la inesperada “visita de María Moliner”, quien volvió a su antiguo instituto los días 17 y 19 para hablar a los alumnos de 1º de ESO de su Diccionario de uso –una obra imprescindible de la lengua española– y de su trayectoria vital desde que nació en el zaragozano pueblo de Paniza en 1900 hasta que, en 1972, fue propuesta –lamentablemente sin éxito– para ocupar un sillón de la Real Academia Española. La ilustre filóloga aragonesa, interpretada con gran talento por la actriz Inmaculada Carné, dio una “clase diferente” a los alumnos para que, de una forma amena, con humor y muchas anécdotas personales, conocieran su vida y su obra.

La sorpresa para los alumnos de 1º D no quedó ahí, pues, mientras asistían a la animada charla de María Moliner, entraban en el aula las cámaras de Aragón TV para informar en directo de la actividad y entrevistar a la actriz y a algunos alumnos.


 

Ya durante la Semana del Libro propiamente dicha, el PIEE (Proyecto de Integración de Espacios Escolares), en colaboración con la Biblioteca, organizó la actividad “LIBERA UN LIBRO”. En el vestíbulo del pabellón central se instaló un punto de intercambio de libros para que cualquier estudiante, docente o trabajador del centro pudiese donar y/ o llevarse libros y así compartirlos con otros aficionados a la lectura. Se sugería que el libro “liberado de nuestra estantería” –por haber sido ya leído– fuese depositado con una nota o comentario personal dirigidos al anónimo lector siguiente.


 

Con el lema “CELEBRAMOS LA LECTURA, LA IMAGINACIÓN Y LOS VIAJES que hacemos con las historias que leemos”, se ha instalado en el espacio artístico del vestíbulo central una exposición con las imágenes que ilustran los relatos que nuestros alumnos y alumnas escribieron en noviembre con motivo de la XIV Semana de la literatura de misterio y terror. Las ilustraciones, creadas ex profeso a partir de los relatos seleccionados para la revista “Cuadernos de Biblioteca. Relatos para pasarlo de miedo”, son obras realizadas por los alumnos de 1º H del Bachillerato de Artes, dirigidos por la profesora Gloria García en la asignatura Proyectos. La exposición permanecerá abierta durante las próximas semanas.




Y, por último, cabe añadir que el pasado día 27 tuvo lugar la entrega de premios del XVIII Concurso de Poesía IES Goya, organizado por las profesoras Isabel Abanto y Marisa Mateo, coordinadoras del Programa “Poesía para Llevar” en nuestro centro, en colaboración con la Biblioteca y el departamento de Lengua Castellana y Literatura. Los alumnos galardonados fueron una alumna de 1º ESO B; Ainhoa Gracia Barrios, de 3º ESO D, y Alejandro Reula Polo, de 2º de Bachillerato A. Los premios, patrocinados por la AMPA del instituto, consistieron en libros de poesía contemporánea.
 

 
La profesora de Literatura Mª Luisa Mateo con otra de las alumnas premiadas, Ainhoa García Barrios.


domingo, 30 de abril de 2023

"Todas íbamos a ser reinas", de Gabriela Mistral


©Felice Casorati


TODAS ÍBAMOS A SER REINAS

Todas íbamos a ser reinas,
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia
y Lucila con Soledad.

En el valle de Elqui, ceñido
de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en oro y azafrán.

Lo decíamos embriagadas,
y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.

Con las trenzas de los siete años,
y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral.

De los cuatro reinos, decíamos, 
indudables como el Korán,
que por grandes y por cabales
alcanzarían hasta el mar.

Cuatro esposos desposarían,
por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.

Y de ser grandes nuestros reinos,
ellos tendrían, sin faltar,
mares verdes, mares de algas,
y el ave loca del faisán.

Y de tener todos los frutos,
árbol de leche, árbol del pan,
el guayacán no cortaríamos
ni morderíamos metal.

Todas íbamos a ser reinas,
de verídico reinar;
pero ninguna ha sido reina
ni en Arauco ni en Copán...

Rosalía besó marino
ya desposado con el mar,
y al besador, en las Guaitecas,
se lo comió la tempestad.

Soledad crió siete hermanos
y su sangre dejó en su pan,
y sus ojos quedaron negros
de no haber visto nunca el mar.

En las viñas de Montegrande,
con su puro seno candeal,
mece los hijos de otras reinas
y los suyos nunca-jamás.

Efigenia cruzó extranjero
en las rutas, y sin hablar,
le siguió, sin  saberle nombre,
porque el hombre parece el mar.

Y Lucila, que hablaba a río,
a montaña y cañaveral,
en las lunas de la locura
recibió reino de verdad.

En las nubes contó diez hijos
y en los salares su reinar,
en los ríos ha visto esposos
y su manto en la tempestad.

Pero en el valle de Elqui, donde
son cien montañas o son más,
cantan las otras que vinieron
y las que vienen cantarán:

"En la tierra seremos reinas,
y de verídico reinar,
y siendo grandes nuestros reinos,
llegaremos todas al mar".

(De Tala, 1938. En Gabriela Mistral, En
verso y prosa. Antología, RAE, 2010)


La escritora Gabriela Mistral./ F. SANTANDER
Gabriela Mistral es el seudónimo adoptado por la escritora chilena Lucila Godoy Alcayaga, la primera de los escritores hispanoamericanos en obtener el Premio Nobel de Literatura, en 1945. Con el seudónimo elegido quiso expresar su admiración por el poeta italiano Gabriele D'Annunzio y el poeta francés en lengua provenzal Frederic Mistral.

Nació en Vicuña el 7 de abril de 1889. Adolfo Castañón nos recuerda que en este mismo año vinieron al mundo Henry Miller, Charlie Chaplin, Anna Ajmátova y Alfonso Reyes, se empezó a edificar la torre Eiffel, y nació en Austria A. Hitler. Sus padres, de ascendencia española, fueron el maestro y poeta Jerónimo Godoy Villanueva y Petronila Alcayaga, que era viuda con una hija llamada Emelina Molina cuando contrajo matrimonio con Jerónimo. Este las abandonó cuando Gabriela contaba apenas tres años. Pasó casi toda su infancia en la ciudad de Montegrande, en el valle de Elqui.

Trabajó como maestra hasta 1925. A los quince años publica sus primeros versos en la prensa local. Colabora en la revista Elegancia, que dirige Rubén Darío desde París.  En 1910 obtuvo el título de maestra, carrera que no había estudiado debido a la falta de recursos de su familia, convalidando sus conocimientos en la Escuela Normal Nº 1, en Santiago. En 1914 obtiene el Premio Nacional de Literatura de Chile con Sonetos a la muerte, que retocará durante años antes de incluirlos en Desolación. En 1922 se traslada a México para colaborar en los planes de reforma educativa del político y escritor José Vasconcelos. En este país publica en 1923 Lecturas para mujeres, y en Barcelona, la antología Las mejores poesías. Progresista y preocupada por el trato discriminatorio de la mujer en la sociedad, desarrolló una enérgica labor pedagógica desde su modesto comienzo como maestra rural hasta la brillante labor desplegada en lugares como Santiago, México o Estados Unidos, donde dio clases en la década de los 30.  A partir de 1933,  fue cónsul  en Madrid, Lisboa, Los Ángeles, Santa Bárbara, Génova, Nápoles y Nueva York (1953), además de delegada de la Asamblea General de Naciones Unidas. 

Durante su estancia como cónsul en España, cargo en el que fue sustituida  por Pablo Neruda en 1935, Gabriela Mistral se movió en los círculos intelectuales de izquierda y trabó amistad con Juan Ramón Jiménez o con el crítico literario Enrique Díez Canedo y su esposa, Teresa, además de relacionarse con las socias del Lyceum Club Femenino, fundado por María de Maetzu. 

En los años de la Guerra Civil española se implicó en recoger fondos  y en sacar a Francia a un grupo de niños vascos, para lo que aportó los beneficios de su poemario Tala: 30.000 francos, que Victoria Kent distribuyó entre los niños y algunos maestros, según cuenta Gabriela en carta dirigida a Teresa Díez Canedo. Ayudó a salir de España a intelectuales en peligro y los protegió en el exilio: en Lisboa ofreció protección diplomática a la pintora Maruja Mallo y proporcionó ayuda profesional a las transterradas, para lo que fundó la Casa de España en México. En De mujer a mujer. Cartas a Gabriela Mistral desde el exilio (1942-1956), editado por la Fundación Banco Santander en 2020, Francisca Montiel Rayo recoge la correspondencia de la autora con exiliadas españolas como María Zambrano, Francisca Prat, Maruja Mallo, Ana María Sagi, Zenobia de Camprubí, María de Unamuno o Margarita Nelken, con las que mantuvo una relación fraternal. Con el profesor Federico de Onís coordinó desde Niza la recaudación para tratar de exiliar a Antonio Machado. También impulsó la candidatura al Premio Nobel de Literatura de Juan Ramón Jiménez, al que consideraba su maestro, quien lo ganó bastante más tarde que la chilena, en 1956.

Gabriela Mistral murió en Nueva York en 1957, pero sus restos fueron  trasladados a Chile y sepultados en el Cementerio General de Santiago, donde permanecieron hasta que en 1960 fueron trasladados a Montegrande, como era su deseo.

Carta de Gabriela Mistral a Margarita Nelken. / F. SANTANDER


Sus primeros poemas fueron recogidos en Desolación (1922), libro inspirado por un amor trágico y frustrado, en el que liquida el modernismo y anuncia la vanguardia.  A este siguió Ternura (1924, 1945), recopilación de canciones para niños. En 1938 apareció en Buenos Aires Tala, libro dedicado a los niños españoles víctimas de la Guerra Civil, cuyo título alude al necesario despojo (el corte, la tala) para emprender la escritura, y en 1954, Lagar, cuyo título, 'lugar donde se pisa la uva',  figura como tropo de la producción poética que se nutre de restos de la experiencia y de escrituras anteriores, según explica Nuria Girona. Póstumamente se publicó su Poema de Chile (1967). Su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas.

*

Nota de la autora al poema:

TODAS ÍBAMOS A SER REINAS

Esta imaginería tropical vivida en un valle caliente, aunque sea cordillerano, tenía su razón de ser. El hacendado don Adolfo Iribarren  —Dios le dé bellas visiones en el cielo—, por una fantasía rara de hallar el hombre de sangre vasca, se había creado, en su casa de Montegrande, casi un parque medio botánico y zoológico. Allí me había yo de conocer el ciervo y la gacela, el pavo real, el faisán y muchos árboles exóticos, entre ellos el flamboyán de Puerto Rico, que él llamaba por su nombre verdadero de "árbol de fuego" y que de veras ardía en el florecer, no menos que la hoguera.
     No bautizan con Ifigenia, sino con Efigenia, en mis cerros de Elqui. A esto lo llaman disimilación los filólogos, y es operación que hace el pueblo, la mejor criatura verbal que Dios crió, quien avienta el vocablo de pronunciación forzada y pedante, por holgura de la lengua y agrado del oído.

domingo, 23 de abril de 2023

"Fracaso" y otros dos poemas de Rafael Cadenas

                   

Rafael Cadenas. (rtve.es)

Fracaso

Cuanto he tomado por victoria es sólo humo.

Fracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio más exigente,
              difícil de entreleer es tu letra.

Cuando ponías tu marca en mi frente, jamás pensé en el mensaje
              que traías, más precioso que todos los triunfos.
Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe que era para
              salvarme.
Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles
              éxitos, me has quitado salidas.
Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo.
De puro amor por mí has manejado el vacío que tantas noches
              me ha hecho hablar afiebrado a una ausente.
Por protegerme cediste el paso a otros, has hecho que una mujer
              prefiera a alguien más resuelto, me desplazaste de oficios suicidas.

Tú siempre has venido al quite.

Sí, tu cuerpo llagado, escupido, odioso, me ha recibido en mi más
              pura forma para entregarme a la nitidez del desierto.
Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti.

Tú no existes.
Has sido inventado por la delirante soberbia.
¡Cuánto te debo!
Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja
              áspera, lanzándome a mi verdadero campo de batalla,
              cediéndome las armas que el triunfo abandona.
Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja.
Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel,
              mantenerme a la fuerza en un escalón, trepar con esfuerzos propios,
              reñir las jerarquías, inflarme hasta reventar.
Me has hecho humilde, silencioso y rebelde.
Yo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejado
              ser. Por no darme otra vida. Por haberme ceñido.

Me has brindado sólo desnudez.

Cierto que me enseñaste con dureza ¡y tú misma traías el cauterio!,
              pero también me diste la alegría de no temerte.
Gracias por quitarme espesor a cambio de una letra gruesa.
Gracias a ti, que me has privado de hinchazones.
Gracias por la riqueza a que me has obligado.
Gracias por construir con barro mi morada.
Gracias por apartarme.
Gracias.

(De Falsas maniobras, 1966)


Ars poética

Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.

No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Somos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mis palabras. Me poseen tanto como yo a ellas.

Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira, señálame la impostura, restriégame la estafa. Te lo agradeceré, en serio.
Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame, sacúdeme.

(De Intemperie, 1977)


You

 

Tú apareces,

tú te desnudas,

tú entras en la luz,

tú despiertas los colores,

tú coronas las aguas,

tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,

tú rematas la más cegadora de las orillas,

tú predices si el mundo seguirá o va a caer,

tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,

tú reinas en el centro de esta conflagración

y del primero

al séptimo día

tu cuerpo es un arrogante

                                                palacio

donde vive

                      el

                            temblor.

(De Una isla, 1958)

El día 23 de abril, coincidiendo con la fecha en que celebramos el aniversario de la muerte de Cervantes, tiene lugar, si la salud del galardonado lo permite, la ceremonia de entrega del Premio Cervantes, el más prestigioso galardón literario en castellano. El premio reconoce la labor creadora de escritores españoles o hispanoamericanos cuya obra "haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española". Lo concede anualmente el Ministerio de Cultura a propuesta de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Se falla a finales de año y se entrega el 23 de abril del año siguiente en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

El poeta venezolano Rafael Cadenas (Barquisimeto, 1930) ganó el Premio Cervantes 2022 por "llevar la poesía hasta alturas de excelencia en nuestra lengua". Cadenas, añade el jurado, "Hace destilar de las palabras su esencia deslumbrante, colocándolas en el territorio dual del sueño y la vigilia, y haciendo que sus poemas sean una honda expresión de la existencia misma del universo, poniéndolas también en una dimensión que es a la vez mística y terrenal". En esta ocasión, la ceremonia de entrega se celebrará el lunes 24 de abril. 

Puedes escuchar el poema "You", cantado por Ángel Ricardo Gómez: AQUÍ.

Otros poemas del autor en este blog:
-"Derrota": AQUÍ.
-"Lo de entonces" y otros dos poemas: AQUÍ.