EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


biblioteca.ies.goya@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta Vicent Andrés Estellés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vicent Andrés Estellés. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de junio de 2019

"Los amantes" (Els amants), de Vicent Andrés Estellés

Antoni Arissa, El beso, 1930-1936


                                
                                      LOS AMANTES

La carn vol carn.
Ausiàs March


No había en Valencia dos amantes como nosotros.

Ferozmente nos amábamos de la mañana a la noche.
Lo recuerdo todo mientras tiendes la ropa.
Han pasado años, muchos años; han pasado muchas cosas.
De pronto aún me atrapa aquel viento o el amor
y rodamos por el suelo entre abrazos y besos.
No comprendemos el amor como una costumbre amable,
como una costumbre pacífica de cumplidos y telas
(y que nos perdone el casto señor López-Picó*). 
Se despierta, de pronto, como un viejo huracán,
y nos tumba a los dos en el suelo, nos junta, nos empuja.
Yo deseaba, a veces, un amor educado
y el tocadiscos en marcha, negligentemente besándote,
ahora un hombro y después el lóbulo de una oreja.
Nuestro amor es un amor brusco y salvaje,
y tenemos la añoranza amarga de la tierra,
de andar a revolcones entre besos y arañazos.
¡Qué queréis que haga! Elemental, ya lo sé.
Ignoramos a Petrarca e ignoramos muchas cosas.
Las Estancias* de Riba y las Rimas de Bécquer.
Después, tumbados en el suelo de cualquier manera,
comprendemos que somos unos bárbaros, y que esto no puede ser,
que no estamos en la edad, y todo esto y aquello.

No había en Valencia dos amantes como nosotros,
porque amantes como nosotros se han parido muy pocos.


                           Traducción de Carlos Vitale

----------------
*NOTAS del traductor:

-Josep M. López Picó (1886-1959), poeta catalán.
-Estances (1919 y 1930) de Carles Riba (1893-1959).




VERSIÓN ORIGINAL EN VALENCIANO:


                ELS AMANTS

La carn vol carn.
Ausiàs March

No hi havia a València dos amants com nosaltres.

Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.


No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs.

                   De Llibre de meravelles, 1971


El Llibre de meravelles, quizá el poemario más conocido de Vicent Andrés Estellés, fue compuesto entre 1956 y 1958, pero no vio la luz hasta 1971. Su aparición marca el punto de partida de la máxima difusión de la obra del autor. Es deudor del Llibre de meravelles de Ramón Llull, escritor mallorquín del siglo XIII, por su construcción episódica, su finalidad didáctica y moral y el eco medieval de un poemario en forma de tríptico, como observa Aina Monferrer, quien añade que, además, el yo lírico se identifica con  Félix, el protagonista del libro de Ramón Llull, pues se trata de una literatura testimonial.

La obra se divide en tres partes, de las cuales la central es la más amplia. La primera parte, titulada "Teoría y práctica de la flor natural", está formada por diez poemas sin título. Para Aina Monferrer (en Visat, nº 16, octubre 2013), la primera parte del título "remite a un manual de aprendizaje", mientras que la segunda se asocia con el contexto de la Valencia de los años cincuenta y es "una respuesta irónica contra la poesía aceptada oficialmente", la de los juegos florales, la tradicionalista y folclorista.

La segunda parte reúne cuarenta y siete composiciones, de las que todas, salvo dos, llevan título y cita inicial. En ellas encontramos la evocación de un pasado feliz a partir de un presente gris, "la inspiración escénica de la guerra y la posguerra y el amor como tema transversal". El amor se expresa con matices muy diversos, desde la sexualidad explícita  hasta el sentimiento más espiritualizado.

"Propiedades de la pena" es el título de la tercera parte, con diez poemas sin título. Se trata de un alegato esperanzador en el que el poeta se erige en portavoz del pueblo valenciano y encargado de recuperar su dignidad. Un poema emblemático es "Asumirás la voz de un pueblo".

Las citas que introducen cada poema en la parte central establecen, según Monferrer, una relación entre la Edad Media y la actualidad del poeta. La profesora Monferrer destaca la intertextualidad del libro, que interpreta como un elemento transgresor ya que contradice la "univocidad del discurso del régimen [franquista]" y lo acerca al compromiso social mediante las referencias implícitas a Gabriel Celaya o Pablo Neruda. De Carles Riba recupera el referente de Sunión como imagen del exilio.

En opinión de Vicent Salvador ("Vicent Andrés Estellés: La difusión de un poeta valenciano"), uno de los rasgos más destacables de la poesía de Estellés es  la crudeza con que trata las experiencias sexuales, algo totalmente novedoso, insólito y transgresor en la literatura en catalán y valenciano. También en el poema elegido encuentra V. Salvador algo de esa transgresión característica de la poesía de V. A. E.:
Els amants, un poema tan líricamente arrebatado, tiene su punto de reto a la retórica amorosa tradicional, como se manifiesta en la alusión a la poesía novecentista: "Y que nos perdone el casto señor López-Picó".
El poema pertenece a la segunda parte del libro -como habrá deducido el lector atento- y es uno de los más conocidos del autor. En él, un hecho cotidiano (la vista de la mujer tendiendo la ropa) despierta en el yo poético el recuerdo de la pasión arrebatada que vivieron en su juventud y, con el recuerdo, surge de nuevo el viento del deseo. En la primera parte del poema se dirige a la mujer ("mientras tiendes la ropa") para acabar con una reflexión, que parece compartir con los lectores, sobre ese amor "brusco y salvaje" (opuesto al "amor educado"), pero inevitable ("¡Qué queréis que haga!"), a pesar de que los amantes ya no tienen edad para ello.

Escucha el poema, recitado en valenciano por Ovidi Montllor:
https://youtu.be/2ptTQJmK1i0


Domingo F. Faílde (1948-2014) homenajea a Estellés en el siguiente poema que, inevitablemente,  nos trae a la memoria la famosa Rima XXIX de Bécquer ("Sobre la falda tenía"), pues también en esta los enamorados lectores  se ven arrastrados por la pasión amorosa, reproduciendo así el comportamiento de los amantes del texto leído:




Donde evoca el poeta un verso de Estellés


A Dolors Alberola


A la luz de una lámpara,
arropados tan sólo por el silencio
que, invisible, rodaba entre los muebles,
los ojos devoraban las páginas de un libro
y ni siquiera el leve murmullo de la lluvia
se dejaba escuchar en la estancia.

Éramos, solamente,
dos cuerpos fatigados, y, más allá, dos almas
que habían levantado
su vuelo sin retorno.

Recuerdo que tu mano cayó sobre la mía
y, curiosa, miraste las páginas del libro,
abierto -¿casualmente?-
en el lugar exacto de un verso de Estellés:
No hi avia a València dos amants com nosaltres.

Sonreíste, y el alba
nos sorprendió desnudos.

domingo, 3 de marzo de 2013

"Assumiràs la veu d'un poble", de Vicent Andrés Estellés

Fragmento de "El Cuarto Estado" (1901), de Giuseppe Pellizza da Volpedo



Assumiràs la veu d’un poble
i serà la veu del teu poble
i seràs, per a sempre, poble,
i patiràs i esperaràs,
i aniràs sempre entre la pols,
et seguirà una polseguera.
I tindràs fam i tindràs sed,
no podràs escriure els poemes
i callaràs tota la nit
mentre dormen les tues gents,
i tu sols estaràs despert,
i tu estaràs despert per tots.
No t’han parit per a dormir:
et pariren per a vetlar
en la llarga nit del teu poble.
Tu seràs la paraula viva,
la paraula viva i amarga.
Ja no existiran les paraules
sinó l’home assumint la pena
del seu poble, i és un silenci.
Deixaràs de comptar les sil.labes,
de fer-te el nus de la corbata:
seràs un poble, caminant
entre una amarga polseguera,
vida amunt i nacions amunt,
una enaltida condició.
No tot serà, però, silenci.
Car diràs la paraula justa,
la diràs en el moment just.
No diràs la teua paraula
amb voluntat d’antologia,
car la diràs honestament,
iradament, sense pensar
en ninguna posteritat
com no sia la del teu poble.
Potser et maten o potser
s’en riguen, potser et delaten;
tot això són banalitats.
Allò que val és la consciència
de no ser res sinó s’és poble.
I tu, greument, has escollit.
Després del teu silenci estricte,
camines decididament.

(Vicent Andrés Estellés, de Llibre de meravelles, 1993)

[Selección de Víctor JUAN, padre de alumnos]

Asumirás la voz de un pueblo, /y serás la voz de tu pueblo,/ y serás, para siempre, pueblo, /y sufrirás, y esperarás, /e irás siempre entre el polvo,/ te seguirá una polvareda./ Y tendrás hambre y tendrás sed,/ no podrás escribir los poemas /y callarás toda la noche /mientras duermen tus gentes, /y sólo tú estarás despierto, /y tú estarás despierto por todos./ No te han parido para dormir:/ te parieron para velar/ en la larga noche de tu pueblo./ Tú serás la palabra viva,/ la palabra viva y amarga. /Ya no existirán las palabras, /sino el hombre asumiendo la pena/ de su pueblo, y es un silencio./ Dejarás de contar las sílabas, /de hacerte el nudo de la corbata:/ serás un pueblo, andando/ entre una amarga polvareda,/ vida arriba y naciones arriba,/ una elevada condición. /No todo será, sin embargo, silencio. /Porque dirás la palabra justa, /la dirás en el momento justo. /No dirás tu palabra /con voluntad de antología,/ porque la dirás honestamente, /airadamente, sin pensar/ en ninguna posteridad, /como no sea la de tu pueblo. /Quizás te maten o quizás/ se rían, quizás te delaten;/ todo eso son banalidades. /Lo que vale es la conciencia/ de no ser nada si no se es pueblo./ Y tú, gravemente, has escogido. /Tras tu silencio estricto, /caminas decididamente.


Vicent Andrés Estellés (Burjassot, Valencia, 1924-Valencia, 1993), poeta y periodista, es considerado el poeta más importante del País Valenciano desde el siglo XV y el principal renovador de la poesía valenciana contemporánea, con un lenguaje sencillo, directo y épico. En su juventud fue ayudante en la panadería de su padre, trabajó después como orfebre y, tras estudiar periodismo,  ejerció la crítica literaria y cinematográfica. Su vinculación  al movimiento de la "Nova Cançó" ayudó a popularizar su obra, que fue interpretada por  cantantes como Raimon, Ovidi Montllor, María del Mar Bonet, Lluís Llach o Pi de la Serra. Publicó más de cincuenta libros de poesía,  cuyos temas fundamentales son: el amor y el sexo, la muerte, el hambre, el miedo, la alegría de vivir, el pueblo y la tierra. En sus obras convergen la cultura popular, los clásicos latinos y catalanes, además de la influencia de autores como Baudelaire, Pavese, Ungaretti, Neruda o Quasimodo. De su producción destacan: Les pedres de l'àmfora, premio Lletra d'Or 1974 y Crítica Serra d'Or 1975;  Llibre de meravelles, un gran canto a Valencia y a los pueblos de la Huerta en el que recrea los primeros años de la dictadura, y Mural del País Valencià,  obra colosal sobre el paisaje, los personajes y la historia de los pueblos valencianos.  Fue miembro de la Asociación de Escritores en Lengua catalana, y recibió el Premio de Honor de las Letras Catalanas (1978) y el Premio de las Letras Valencianas (1984).

Puedes escuchar el poema recitado en: