EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 15 de mayo de 2022

"Ballenas en Long Island", de José Hierro

  



BALLENAS EN LONG ISLAND

I

Las he visto varadas en la playa.
Los niños han abandonado
carruseles, montañas rusas,
nubes de azúcar, blanca o rosa, palomitas de maíz
y suspendidos de sus cometas de colores
han llegado a la orilla. Atrás quedó
la música crispada de los altavoces.
Ahora escuchan otra música más sosegada y misteriosa:
jadeo de olas, disnea de cetáceos agonizantes,
chillidos de las aves marinas,
estremecedora polifonía.

Los niños, desconectados de lo fabuloso,
saben que es imposible que a Jonás
se lo tragase una ballena,
como cuenta la Santa Biblia,
porque al final de la caverna amenazadora
una garganta angosta permite sólo el paso
de minúsculos pececillos, plancton, polen marino
que atravesaron las barbas filtradoras.
(Ignoran, sin embargo, que estas barbas
fueron antaño utilizadas
para acentuar la delgadez del talle de las damas.
¡Sólo Dios sabe qué habrá sido de ellas,
dónde estarán ahora pudriéndose!)

II

Son, desde luego, extraños pero no infrecuentes
estos suicidios colectivos.
Los biólogos, oceanógrafos, ecologistas
nada pueden hacer por reintegrar a los cetáceos 
a su hábitat, a su medio natural;
no sólo por su peso y su volumen, sino
porque están decididas -resignadas-
a morir. (Se barajan hipótesis
diferentes y contradictorias: alguna,
tal vez, resolverá el enigma).
Hay quienes atribuyen el suceso
a una avería, una desconexión
-por el momento indemostrable-
en el sofisticado sistema de radar
que utilizan en sus desplazamientos.
¡Quién sabe cuál será la causa
de esta agonía a la que yo asistí
en las arenas de Long Island!

III

Yo sí lo sé. Yo he descifrado
el, para los demás, indescifrable código,
-¡oh mi piedra Rosetta de estrellas y de olas!-
Los ballenatos, los jóvenes, los útiles,
los que regresan a la mar 
tras culminar estas expediciones
hablaban en sus asambleas nocturnas,
mientras dormían las ballenas madres,
de la necesidad imperiosa de librarse de este lastre
de ancianas jubiladas,
de toneladas de disnea y sordera.
Con fuegos o aguas de artificio,
pirotecnia, acuatecnia,
comunicaron su resolución:
"Nosotros os conduciremos 
a unas playas calientes,
a unos lugares a los que no llegan
tempestades, témpanos, balleneros;
allí disfrutaréis del merecido descanso
después de tantas aventuras,
tantos afanes, tantos riesgos".
Las dejaron varadas en la arena.
"Hasta mañana", les dijeron, 
sabiendo que no volverían.
"Hasta mañana".

IV

Misericordioso e implacable
el sol les reseca la piel repujada de algas.
Muy pronto albatros y gaviotas se ensañarán
con estas moles de agonía,
de grasa y carne putrefacta.
El sol es chupado por el horizonte,
se hunde poco a poco en él
despidiéndose con su rayo verde.
Luego es la noche, y otras noches.
El faro intermitentemente
pasa su lengua de luz piadosa sobre la arena.
El mar agita sus espejos negros.
Sobre la seda o terciopelo funeral
chisporrotean las estrellas fugaces,
las ascuas de la luna de azafrán.
El zumbido de las abejas marinas,
el crujido del oleaje que clava sus colmillos
en las rocas de azabache y cristal
resuena en los oídos agonizantes
de las viejas ballenas,
festín de la desolación, el silencio, el olvido, la sombra.

V

"Hasta mañana". Fue el último mensaje.
Y ya no habrá mañana.
Ahora las moribundas,
ciegas y sordas tienen la mirada del recuerdo
puesta en sus ballenatos, indefensos
frente al testuz terrible de las olas heladas,
los témpanos, las hélices, los arpones,
desvalidos, sin rumbo
por esos mares de Dios.

(De Cuaderno de Nueva York, Hiperión, 1998)


Cuaderno de Nueva York, publicado cuando José Hierro (1922-2002) tenía 76 años, es una obra calificada de "maestra" desde  el momento de su publicación y galardonada con los premios Nacional de Poesía, de la Crítica  y el Europeo  Aristeion de Literatura en 1999. Formalmente muy cuidada, representa la culminación de su trayectoria poética que reúne todos los temas tratados a lo largo de su vida y todas las formas métricas cultivadas por el autor, desde el soneto al poema largo en  verso libre.

El libro va surgiendo de las varias visitas y estancias del poeta en la ciudad de Nueva York a lo largo de casi una década. Pero, como observa Manuel Rico, no es una obra sobre Nueva York, sino un libro en el que el poeta dialoga con la ciudad y mediante ese diálogo medita sobre los temas eternos que preocupan al ser humano: el tiempo, la muerte, el arte, el amor o la vida, algo que ya manifestó el poeta  en entrevista publicada en ABC Literario:
"Nueva York es una ambientación general, el escenario donde tiene lugar una serie de meditaciones sobre problemas personales o colectivos que son míos, no de la ciudad..."
El libro supuso un profundo cambio en la concepción de la poesía pues con él el autor "dinamitó" "muchas fronteras y muchas ideas preconcebidas acerca de la poesía con la falsa sencillez de sus poemas" (Guadalupe Grande). 

Con este poema celebramos el CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JOSÉ HIERRO.

[Imagen: travesiasdigital.com]

domingo, 8 de mayo de 2022

Tres poemas de Pier Paolo Pasolini

 

Vista del atardecer sobre las colinas de la Toscana


Al príncipe

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.

(De La religión de mi tiempo, 1961. Trad. de Delfina Muschietti)

Cercana a los ojos

Cercana a los ojos y los cabellos sueltos
sobre la frente, tú, pequeña luz,
dispersa, enrojeces mi cuaderno.
De adolescente, en tu pálida llamarada,
ardía hasta la noche, y era extraño
escuchar al viento y a los grillos solitarios.
Entonces, en la olvidada habitación 
dormían mis padres, y mi hermano,
inmóvil, descansaba tras un muro delgado.
¿Dónde está ahora, luz roja?
No hablas, sin embargo iluminas; y suspira
el grillo en el silencio de los campos.
Y mi madre se peina al espejo
de una manera antigua como tu luz
pensando en su hijo ya sin vida.

(De El diario, 1954. Trad. de F. E. León)


Marxista

¿Cómo me hice marxista?
Y bien... iba entre las florecillas primaverales, 
                                                            / blancas y celestes,
que nacen justo después de las prímulas
—y un poco antes de que las acacias se cubran de flores,
perfumadas como la carne humana, que se descompone
                      / en el calor sublime de la más bella estación—
y escribía en las orillas de las pequeñas lagunas
que a lo lejos, en el país de mi madre, como uno de esos
                                                                               / nombres
intraducibles se las llama "fonde",
con los hijos de los campesinos que se bañaban
                                                                   / inocentemente
(porque permanecían impasibles ante su vida
mientras yo los imaginaba conscientes de lo que eran)
escribía los poemas de "El ruiseñor de la Iglesia Católica".
Era en el '43: en el '45 todo fue diferente.
Esos hijos de campesinos, ya más grandes,
se pusieron un pañuelo rojo en el cuello y marcharon
hacia la capital del distrito, con sus puertas
y sus palacetes venecianos.
Y es así como supe que eran jornaleros,
y que había también patrones.
Me puse del lado de los jornaleros, y leí a Marx.

(De Poeta de las cenizas, fragmento. Trad. Arturo Carrera)   


Pasolini, retratado en París en 1961.(La Vanguardia)
Pier Paolo Pasolini fue un polifacético  intelectual italiano, uno de los más influyentes de su país en el siglo xx. Poeta, novelista, ensayista, autor teatral, guionista, pintor y  uno de los cineastas más polémicos y sobresalientes del siglo xx.

Nació en Bolonia el 5 de marzo de  1922, siete meses antes de que Mussolini emprendiera la Marcha sobre Roma. Su niñez, que transcurrió en distintas localidades por motivos laborales de sus padres, estuvo marcada, en opinión de Maria Laura Gargiulo, por las figuras contrapuestas de sus progenitores. Su padre fue un coronel de artillería descendiente de una antigua familia  noble de Rávena; un hombre autoritario, alcohólico, maltratador y entregado a los juegos de azar (en 1926 fue arrestado por deudas de juego), que alcanzó cierta notoriedad por detener en 1926 a Anteo Zamboni, un joven que había intentado atentar contra Mussolini. Su madre, una maestra de carácter afable, procedía de una familia campesina con raíces en la región de Friuli, en el noreste de Italia. Su personalidad se vio fuertemente condicionada por el odio profundo hacia su padre y el apego a su madre: él mismo reconoció que su película Edipo rey trata sobre su propio complejo de Edipo. Pasolini hubo de enfrentarse desde muy joven, además de a un padre tiránico, a los fantasmas de una homosexualidad incompatible con los cánones de la época, como se ha señalado en sus biografías.

Fue un niño precoz. A los siete años ya escribía poesía y  en 1941, con diecinueve años, tras pasar un verano en la población de donde era originaria su madre, publicó su primer libro, Poesia a Casarsa, con fragmentos en dialecto friulano. Al acabar el bachillerato, se matriculó en la Facultad de Letras de la Universidad de Bolonia, donde fue capitán del equipo de fútbol. Colaboró en el periódico Il Staccio (en él publicó los poemas que recogería en su primer libro) y en la revista Stroligut. También participó en la fundación de la Academiuta di lenga furlana, para defender el dialecto fiurlano frente a la uniformidad promovida por el fascismo. 

Pasolini, con su madre, Susanna Colussi. (republica.it)

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, la familia se refugió en la casa familiar de Casarsa della Delizia, población que más tarde formaría parte de la República de Saló, efímero estado fascista administrado por Alemania en los últimos años de la guerra. Después del armisticio del 8 de septiembre de 1943 fue movilizado y hecho prisionero por la Wehrmacht alemana, pero logró escapar disfrazado de paisano. El 12 de febrero de 1945  Guido, su único hermano, que se había unido a la Resistencia, encontró la muerte a los veinte años en una emboscada tendida por los guerrilleros yugoslavos de Tito.

En 1945, una vez finalizada la guerra, empezó a ejercer como profesor de instituto en Valvassone, provincia de Udine. En 1947 se aproximó al Partido Comunista Italiano (PCI) e inició sus colaboraciones en el semanario del partido Lutta e lavoro. Años más tarde fue excluido del PCI acusado de "indignidad moral" debido a la influencia de ciertas corrientes ideológicas que los comunistas consideraban reaccionarias, entre ellas la de Sartre y Gide. En 1949 fue expulsado del instituto donde trabajaba a raíz de una denuncia en la que se le acusaba de corrupción de menores y actos obscenos en lugar público, acusaciones que resultaron infundadas. 

En 1950 traslada su residencia a Roma, donde desarrolló gran parte de su labor creativa. Pasolini, que siempre se puso del lado de los débiles, en 1968 defendió a los policías (hijos mal pagados del pobre sur) frente a los jóvenes estudiantes de clase burguesa. En 1970 adquirió la torre de Chia, del siglo XIII, adonde se retiró tras haberla restaurado.  En la noche del 1 al 2 de noviembre de 1975 fue brutalmente  asesinado en las playas de Ostia, a las afueras de Roma. Sus restos reposan en el cementerio de Casarsa, próximo a la casa de campo donde nació su madre. Su muerte, que se presentó como un crimen homosexual, ha sido durante años uno de los mayores misterios de la historia italiana. Miguel Dalmau, en su biografía Pasolini. El último profeta (Premio Comillas 2022) apunta a los servicios secretos italianos, que le tendieron una trampa y acabaron con su vida porque estaba preparando una novela titulada Petróleo en la que se disponía a hablar de la relación entre el poder y la mafia.

Pasolini se había convertido en un personaje incómodo por su empeño "por habitar todos los márgenes posibles de la sociedad italiana", como ha explicado Sergio Huidobro en La Semanal:

fue anticlerical de raíz católica, impregnado por un sentido de la compasión profundamente cristiano, a la vez que fue un marxista que criticó sin eufemismos al Partido Comunista Italiano cuando éste exigía unidad estalinista, y fue un homosexual público, sensual y hedonista que al mismo tiempo jugaba futbol con pasión, en una Italia donde el deporte era —y aún es— una secta de hombrías.
Pier Paolo Pasolini visitando la tumba de Gramsci

Su obra literaria y cinematográfica es un reflejo de las contradicciones de su tiempo y de su rebeldía frente al autoritarismo institucional, la sociedad de consumo y la cultura de masas. Él se consideraba, ante todo poeta, el mejor de su generación en opinión de su amigo Alberto Moravia. De su producción literaria destacan los poemarios La mejor juventud (1954), Las cenizas de Gramsci (premio Viarregio 1957), homenaje al teórico marxista que tanto le influyó en su juventud, en el que muestra su profunda desilusión política; El ruiseñor de la Iglesia Católica (1958), La religión de mi tiempo (1961) y Poesía en forma de rosa (1964); las novelas Muchachos de la calle (1955), Una vida violenta (1959) y  Mujeres de Roma (1960); los dramas Orgía (1969) y Calderón (1973); los ensayos Sobre la poesía dialectal (1947), La poesía popular italiana (1960), Pasión e ideología (1960), Empirismo herético (1971) y Escritos corsarios (1975), así como las antologías Poesía dialectal del siglo XX (1955) y Antología de poesía popular (1955).

De su amplia producción cinematográfica, sobresalen Accatone (1961), Mamma Roma (1962), Rabia (1963), El evangelio según San Mateo (1964, calificada por L'Osservatore Romano como "la mejor película sobre Jesucristo), Edipo rey (1967, tragedia de un hombre contemporáneo, de carácter autobiográfico), Teorema (1968), Medea (1970), La trilogía de la vida, formada por El Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y una noches (1974), y Saló o los 120 días de Sodoma (1975).

El fragmento titulado "Marxista" está tomado de Cuaderno de Poesía Crítica 108: Pier Paolo Pasolini. Biblioteca Virtual Omegalfa, noviembre 2017. En él se indica que pertenece a un largo poema titulado Poeta de las cenizas, hallado por su biógrafo Enzo Siciliano entre los papeles de Pasolini, tiempo después de su muerte. En opinión de Siciliano, las 32 páginas del poema fueron escritas, casi con seguridad, en agosto de 1966 en Nueva York. La traducción del poeta Arturo Carrera fue publicada en la revista argentina Diario de Poesía.

El pasado 5 de marzo se cumplieron cien años del nacimiento de Pier Paolo Pasolini.

[Imagen inicial: 123RF]

domingo, 1 de mayo de 2022

Dos poemas de Olvido García Valdés

 
Acacia blanca


¿quién vive en ese árbol? ¿qué dios o qué ninfa le habría
dado su presencia? acacia es y así diría
el poema si antiguo fuese, de verde intenso y frondas
densas y redondas, no pesa y todo en él
es luz, diría, un suspendido estar de la presencia, si
fuera antiguo ese decir y un dios o ninfa le hubiera
dado aliento
                    acacia es saliendo de
la A4 a la altura de Jaén, un abril que
ya acaba y llega mayo alargando
para la estrella tardes y mañanas.

(De Confía en la gracia, Tusquets, 2020)


En este lugar es sobrio el color
de los pájaros
—tordos, gorriones y alondras—,
excepto a veces
el de la abubilla y el jilguero
o algunas lavanderas
a la orilla del río.
Bosques de cardos invaden las cunetas
este verano, enormes,
de infinitas variedades y formas.
Me gustan
los que al final del tallo
—sólo una varilla delgada—
abren su botón de luz
y hacen ese ruido al secarse,
cuando al atardecer los mueve
el viento. Esa luz
y esa música. Crepitan.
En casa, en la pared,
hay dos mujeres, una se llama
Elena, tiene un lazo
en la blusa y los ojos más tristes
que conozco. La otra
se sienta al borde
de la cama en una habitación
de hotel. Ha leído
una carta que conserva en las manos,
sobre las rodillas.
Son tan distintos
el gorrión y la alondra,
pero yo amo la pureza
del silbido del tordo,
sobre todo en invierno;
están en las antenas
un poco alicaídos o barbudos
y silban en el aire
transparente. La tierra
entonces es marrón
y ni sauces ni almendros
tienen hojas.

(De ella, los pájaros, Diputación de Soria, 1994)


Como ocurre en los dos poemas seleccionados, animales y plantas recorren toda la poesía de Olvido García Valdés, galardonada en 2021 con el Premio Pablo Neruda. El primer poema pertenece a Confía en la gracia, el último poemario publicado por la autora, que recoge composiciones escritas entre 2012 y 2019, un libro que, según García Valdés, desde el mismo título, "está adscrito a ese deseo de levedad, de ligereza, de luz, de sentido". El término 'gracia' del título es para la autora difícil de definir, algo así "como lo que deseamos que ocurriera cuando estamos cayendo a un pozo". "La belleza del mundo está ahí y se percibe mucho más desde abajo", reflexiona la autora al hablar de este libro.

El segundo poema forma parte de ella, los pájaros -Premio Leonor 1993-, un poemario que se hace eco de la muerte de la madre. El primer elemento del título nos sitúa ante un sujeto femenino, y el segundo, nos remite a la naturaleza, de la que se seleccionan los pájaros, como ha señalado Marta Plaza Velasco. 

Puedes leer el poema de Olvido García Valdés "El rey Cophetua y la muchacha mendiga": AQUÍ

[Imagen inicial: arbolesymedioambiente.es]

domingo, 24 de abril de 2022

"Para qué sirve la lectura", un poema de Cristina Peri Rossi

Mujer leyendo. Photography Studio- Pinterest


PARA QUÉ SIRVE LA LECTURA

Me llaman de una editorial
y me piden que escriba
cinco folios sobre la necesidad de la lectura

No pagan muy bien
¿quién podría pagar bien por un tema así?
pero de todos modos
necesito el dinero

así que enciendo el ordenador y me pongo a pensar
sobre la necesidad de la lectura
pero no se me ocurre nada

es algo que seguramente sabía cuando era joven
y leía sin parar
leía en la Biblioteca Nacional
y en las bibliotecas públicas

leía en las cafeterías
y en la consulta del dentista

leía en el autobús y en el metro

siempre andaba mirando libros

y me pasaba las tardes en las librerías de usados
hasta quedarme sin un duro en el bolsillo

tenía que volver a pie a casa

por haberme comprado un Saroyan o una Virginia Woolf

Entonces los libros parecían la cosa más importante de la vida

fundamental

y no tenía zapatos nuevos
pero no me faltaba un Faulkner o un Onetti
una Katherine Mansfield o una Juana de Ibarbourou

ahora la gente joven está en las discotecas
no en las bibliotecas

yo me hice una buena colección de libros
ocupaban toda la casa

había libros en todas partes
menos en el retrete

que es el lugar donde están los libros
de la gente que no lee

a veces tenía que seguirle durante mucho tiempo
las huellas a un libro que había salido en México
o en París

una larga pesquisa hasta conseguirlo

No todos valían la pena
es verdad
pero pocas veces me equivoqué
tuve mis Pavese mis Salinger mis Sartre mis Heidegger
mis Saroyan mis Michaux mis Camus mis Baudelaire
mis Neruda mis Vallejo mis Huidobro
para no hablar de los Cortázar o de los Borges
siempre andaba con papelitos en los bolsillos
con los libros que quería leer y no encontraba
por allí andaban los Pedro Salinas y los Ambrose Bierce
la infame turba de Dante

pero ahora no sabía decir para qué maldita cosa
servía haber leído todo eso

más que para saber que la vida es triste
cosa que hubiera podido saber sin necesidad de leerlos

Cuando habían pasado cinco horas yo todavía no había escrito
una sola línea
así que me puse a escribir este poema
Llamé a los de la editorial
y les dije creo que para lo único que sirve
la lectura
es para escribir poemas

no puedo decirles más que eso

entonces me dijeron que un poema no servía
que necesitaban otra cosa.

De Playstation, Visor, 2009


Con este libro -una visión crítica de la sociedad actual, presentada "con humor, cinismo e ironía"-, Cristina Peri Rossi se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio de Poesía Fundación Loewe en su vigésimo primera edición. El poemario fue escrito tras la convalecencia de un accidente de tráfico: la atropelló un coche en Barcelona y se pasó tres meses inmovilizada, con la pierna derecha en alto y jugando a la playstation, recuerda en uno de los poemas del libro. En él, la autora explora la soledad urbana, el anecdotario de una escritora que contrapone la poesía a la realidad de su escasa presencia en la vida diaria. Los poemas son una especie de monólogo lleno de humor negro que, no obstante,  encierran cierta piedad por el destino de soledad y desencanto de los seres humanos. La Playstation, la maquinita  del título, es un refugio adictivo que nos consuela de nuestros fracasos. Perdido el refugio del marxismo y del psicoanálisis, solo nos queda el frío consuelo de la técnica.

El pasado viernes 22 de abril, víspera de Día del Libro, tuvo lugar la ceremonia de entrega del Premio Cervantes, que en la edición de 2021 correspondió a Cristina Peri Rossi. La autora no asistió a la ceremonia debido a su delicado estado de salud. Recogió el premio, en su nombre, la actriz Cecilia Roth, que fue también la encargada de leer el discurso de la ganadora.

De la misma autora puedes leer en este blog:
-El cuento "Rumores": AQUÍ.
-Los poemas "Detente, instante, eres tan bello", "El viaje", "Historia de un amor" y "Genealogía": AQUÍ.

domingo, 17 de abril de 2022

"Los narcisos" (The Daffodils), de William Wordsworth

 

Narcisos silvestres en el Distrito de los Lagos

 [Los narcisos]


Iba solitario como una nube
que flota  sobre valles y colinas,
cuando de pronto vi una muchedumbre,
de dorados narcisos: se extendían
junto al lago, a la sombra de los árboles,
en danza con la brisa de la tarde.


Reunidos como estrellas que brillaran
en el cielo lechoso del verano.
Poblaban una orilla junto al agua
dibujando un sendero ilimitado.
Miles se me ofrecían a la vista,
moviendo sus cabezas danzarinas.


El agua se ondeaba, pero ellas
mostraban una más viva alegría.
¿Cómo, si no feliz, será un poeta
en tan clara y gozosa compañía?
Mis ojos se embebían, ignorando
que aquel prodigio suponía un bálsamo.


Porque a menudo, tendido en mi cama,
pensativo o con ánimo cansado,
los veo en el ojo interior del alma
que es la gloria del hombre solitario,
y mi pecho recobra su hondo ritmo
y baila una vez más con los narcisos.


(Versión de Gabriel Insausti)

 

Poema original en inglés:

[The Daffodils]

I wandered lonely as a cloud
That floats on high o’er vales and hills,
When all at once I saw a crowd,
A host, of golden daffodils;
Beside the lake, beneath the trees,
Fluttering and dancing in the breeze.


Continuous as the stars that shine
And twinkle on the milky way,
They stretched in never-ending line
Along the margin of a bay:
Ten thousand saw I at a glance,
Tossing their heads in sprightly dance.


The waves beside them danced; but they
Out-did the sparkling waves in glee:
A poet could not but be gay,
In such a jocund company:
I gazed—and gazed—but little thought
What wealth the show to me had brought:


For oft, when on my couch I lie
In vacant or in pensive mood,
They flash upon that inward eye
Which is the bliss of solitude;
And then my heart with pleasure fills,
And dances with the daffodils.


El poeta romántico inglés William Wordsworth (1770-1850),  considerado el poeta de la naturaleza, compuso este poema, uno de los más populares entre los británicos, en 1804. Apareció por primera vez en Poems in Two Volumes (1807) y en 1815 publicó una versión revisada. Entre 1799 y 1808, Wordsworth vivió en el Distrito de los Lagos (Lake Distrit), donde miles de narcisos salvajes cubren los campos a finales de marzo o en las primeras semanas de abril. El poema tiene su germen en  un paseo que el poeta dio, en compañía de su hermana Dorothy, el 15 de abril de 1802 por Glencoyne Bay, Ullswater, en el Distrito de los Lagos. Durante su recorrido contemplaron los narcisos salvajes que, mecidos por el viento, bordeaban la orilla del lago. Sin embargo, no fue esta espléndida visión lo que inspiró al poeta sino la entrada del diario de Dorothy en que esta describe la caminata. En el poema, la visión de los narcisos tiene un efecto duradero en el yo poético: primero, en la impresión inmediata que provocan, y más tarde, en la imagen que el recuerdo trae a su mente.

[Imagen inicial: pinterest]

domingo, 10 de abril de 2022

"Nanas de la cebolla", de Miguel Hernández

 


NANAS DE LA CEBOLLA

[Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer,
en la que le decía que no comía más que pan y cebolla.]

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos 
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho;
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes. 
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

(De Cancionero y romancero de ausencias, Buenos Aires, 1958.
En El hombre acecha; Cancionero y romancero de ausencias.
Ed. de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia, Cátedra, Letras 
Hispánicas, 15ª edición, 2016)

Estas "Nanas de la cebolla", calificadas por Concha Zardoya como "las más trágicas canciones de cuna de toda la poesía española", fueron compuestas por Miguel Hernández el 9 de septiembre de 1939 en la cárcel de Torrijos (Madrid). Están motivadas por una carta de su esposa, Josefina Manresa, en la que le cuenta que a su segundo hijo, Manolillo,  nacido en enero de ese mismo año (el primero había muerto en octubre de 1938), lo seguía amamantando a pesar de que le habían salido los primeros dientes, y que ella solo tenía para comer pan y cebolla, como se indica en el ladillo.  En una carta del poeta a su mujer, fechada el 12 de septiembre de 1939, alude así a este poema:
Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que para mí no hay otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme.
Es este el último de los 74 poemas anotados por el poeta, entre marzo y septiembre de 1939, en una pequeña libreta que entregó a Josefina cuando, el 17 de septiembre de 1939, salió de la prisión de Torrijos y fue a Cox y a Orihuela para encontrarse con su familia. Algunos de estos poemas habían sido compuestos con anterioridad a su recopilación en el cuadernito. 

Suele incluirse en el grupo de Poemas últimos; sin embargo, Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia lo consideran perteneciente a Cancionero..., porque, además de figurar en la libreta citada, se relaciona, temática y métricamente, con los restantes poemas del libro, inacabado debido a la temprana  muerte del poeta el 28 de marzo de 1942, a los 31 años. Josefina Manresa, la viuda del poeta, compartía esta opinión, según indican los editores. En el cuaderno, el poema aparecía sin título y sin ladillo (aquí, entre corchetes). Se publicó por primera vez en la revista Halcón, de Valladolid, en el número 9, correspondiente a mayo de 1946, con el título "Nana a mi niño" y con  el ladillo. 

Miguel Hernández compuso los poemas de Cancionero y romancero de ausencias entre el 19 de octubre de 1938, fecha de la muerte de su primer hijo, y el 17 de septiembre de 1939, y el libro fue publicado póstumamente por la editorial Losada en Buenos Aires en 1958. Lo escribió, pues, cuando el poeta se sabía definitivamente derrotado (la mayoría de los poemas fueron compuestos en distintas cárceles), de ahí que los temas recurrentes sean la vida y la muerte, el hijo fallecido y el hijo vivo, además del amor como única esperanza. A ello se debe también que abandone el tono grandilocuente y épico de sus anteriores poemarios y escriba un libro de extraordinaria sencillez, en el que  "se plantea las interrogaciones recapituladoras de lo que percibe como el fin de sus días", como observa Dana Guisasola:
El Cancionero y romancero de ausencias construye a lo largo de sus páginas un ethos íntimo, melancólico. El lenguaje sencillo, preciso, de gran emotividad, la sintaxis simple, que no solo rehúye de las estructuras subordinadas sino que frecuentemente presenta construcciones unimembres, muy breves, configuran una voz directa, sin afectación ni grandilocuencia, cuya inmediatez la aproxima al lector. La temporalidad presente de muchos poemas contribuye a ese efecto de inmediatez, en el que el lector es interpelado directamente, a través de tonos bajos y una estructura retórica sencilla, de metros en arte menor y rimas asonantes. La conversación en voz baja entre autor y lector se despliega a lo largo de poemas breves que abundan en imágenes sensoriales y construyen una figura de autor perceptivo, enraizado en lo sensitivo, lo que posibilita una identificación franca con el lector.
Las "Nanas " son uno de los más logrados ejemplos de lo expuesto por Guisasola sobre el Cancionero. Sin embargo, como señaló Luis Felipe Vivanco*, reúnían todas las condiciones para ser un poema malo: un poema de circunstancias sobre un niño y una madre hambrientos mientras el padre está preso, en el que, además, el autor utiliza una estrofa popular, la seguidilla con bordón (7- 5a 7- 5a  5b 7- 5b). Para evitar que lo sea, le sirve de ayuda al autor, según Vivanco, su condición de expoeta conceptista barroco que no ha dejado de serlo del todo:
Hay un primer intento de convertir a la cebolla en metáfora pura y lograr así, de entrada, la validez de mundo poético. La cebolla va a ser escarcha, cerrada y pobre, o grande y redonda. De ser escarcha pasa a ser hielo negro y, más allá del planteamiento imaginista, hambre. Más adelante el niño mismo va a ser: alondra de mi casa, es decir, alondra de verdad, en sentido opuesto a la de Gerardo Diego. Y esta imagen de la alondra que aparece en la cuarta estrofa [...] le va a servir ya hasta el final, para pedirle que vuele, riéndose e ignorando, y hasta que le haga volar a él, el padre prisionero, con su risa. Más de las dos terceras partes del poema están construidas sobre esta metáfora del niño como alondra que se remonta, ajena a las circunstancias adversas que le rodean. Pero hay otras muchas, como en la seguidilla décima, donde los dientecillos recién brotados, que son cinco, van a ser azahares, diminutas ferocidades y jazmines adolescentes.
Estas imágenes le dan al poema calidad poética, pero lo que le da grandeza y trascendencia,  es "la fidelidad de la imaginación creadora a esa circunstancia", en opinión de Vivanco, para quien "lo que manda en la imaginación es la temperatura o vibración cordial de la voz " y así logra vencer el doble peligro de "lo sentimental disminuido"  o de "lo  preciosista afectado":
Nadie menos sentimental o preciosista que Miguel Hernández en su exigencia de forma. El verso es breve, pero el aliento largo. La estrofa es tal vez graciosa, pero la arquitectura, trágica. Estos contrastes voluntarios y necesarios a un tiempo -así como la superposición de tecnicismo barroco y desnudez última expresiva- le sirven para referirlo todo, con angustia enmascarada de luz, a lo único que le interesa, que es [...] su necesidad de alegría en el hijo, o, más entrañablemente aún, su necesidad del hijo mismo como alegría. El poema, desesperado y pesimista, es también un gran canto de alegría, aunque no de esperanza. 

EL PASADO 28 DE MARZO SE CUMPLIERON 80 AÑOS DE LA MUERTE DE MIGUEL HERNÁNDEZ. 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

-GUISASOLA, Dana: Cancionero y romancero de ausencias, de Miguel Hernández: la voz y el lector. IX Congreso Internacional Orbis Tertius de Teoría y Crítica Literaria, 3 al 5 de junio de 2015, Ensenada, Argentina. Lectores y lectura. Homenaje a Susana Zanetti. En Memoria Académica. Disponible en: https: //memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.8660/ev.8660.pdf

-VIVANCO, Luis Felipe: "Las nanas de le cebolla". En Cuadernos de Ágora, Números 49-50, Noviembre-diciembre 1960, pp. 36-40. Recuperado en: https://cvc.cervantes.es/literatura/cuadernos_de_agora/pdf/49_50/49_50_completo.pdf.

-AQUÍ puedes escuchar el poema cantado por Joan Manuel Serrat.
-AQUÍ, en la voz de Enrique Morente.

Puedes leer otros poemas del autor en este blog:
-"Antes del odio": AQUÍ.
-"Me llamo barro aunque Miguel me llame": AQUÍ.
-"Vientos del pueblo me llevan": AQUÍ.
-"Las abarcas desiertas": AQUÍ.

domingo, 3 de abril de 2022

"Libertad" (Liberté), de Paul Éluard



Libertad

En mi cuaderno de escolar
En mi pupitre y en los árboles
En la arena y en la nieve
Escribo tu nombre

En las páginas leídas
En las páginas en blanco
Sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre

En las estampas doradas
En las armas del guerrero
En la corona del rey
Escribo tu nombre

En la selva en el desierto
En el nido en las retamas
En el eco de mi infancia
Escribo tu nombre

En el fulgor de las noches
En el buen pan cotidiano
En la estación de las novias
Escribo tu nombre

En mis jirones de cielo
En el estanque sol verde
En el lago luna viva
Escribo tu nombre

En el lejano horizonte
En las alas de los pájaros
En el molino de sombras
Escribo tu nombre

En cada soplo del alba
En el mar en los navíos
En la montaña demente
Escribo tu nombre

En la espuma de las nubes
En el sudor del mal tiempo
En la lluvia espesa y tonta
Escribo tu nombre

En las formas centelleantes
En la esquina del color
En la certidumbre física
Escribo tu nombre

En los senderos abiertos
En las rutas desplegadas
En las plazas que desbordan
Escribo tu nombre

En el candil que se enciende
En el candil que se apaga
En mis moradas reunidas
Escribo tu nombre

En el fruto dividido
del espejo y de mi cuarto
En mi caracol vacío
Escribo tu nombre

En mi can glotón y tierno
En sus orejas erguidas
En su pata contrahecha
Escribo tu nombre

En el umbral de mi puerta
En las cosas familiares
En el calor consagrado
Escribo tu nombre

En los cuerpos que concuerdan
En la faz de mis amigos
En las manos que se tienden
Escribo tu nombre

En el vidrio del asombro
En los labios expectantes
Por encima del silencio
Escribo tu nombre

En mis refugios destruidos
En mis faros derrumbados
En los muros de mi tedio
Escribo tu nombre

En la salud recobrada
En el riesgo disipado
En la espera sin recuerdos
Escribo tu nombre

Y en virtud de una palabra
Vuelve a comenzar mi vida
Nací para conocerte
Y nombrarte

Libertad

(Versión al castellano de Raúl Gustavo Aguirre)


VERSIÓN ORIGINAL:

Liberté

Sur mes cahiers d’écolier
Sur mon pupitre et les arbres
Sur le sable sur la neige
J’écris ton nom

Sur les pages lues
Sur toutes les pages blanches
Pierre sang papier ou cendre
J’écris ton nom

Sur les images dorées
Sur les armes des guerriers
Sur la couronne des rois
J’écris ton nom

Sur la jungle et le désert
Sur les nids sur les genêts
Sur l’écho de mon enfance
J’écris ton nom

Sur les merveilles des nuits
Sur le pain blanc des journées
Sur les saisons fiancées
J’écris ton nom

Sur tous mes chiffons d’azur
Sur l’étang soleil moisi
Sur le lac lune vivante
J’écris ton nom

Sur les champs sur l’horizon
Sur les ailes des oiseaux
Et sur le moulin des ombres
J’écris ton nom

Sur chaque bouffée d’aurore
Sur la mer sur les bateaux
Sur la montagne démente
J’écris ton nom

Sur la mousse des nuages
Sur les sueurs de l’orage
Sur la pluie épaisse et fade
J’écris ton nom

Sur les formes scintillantes
Sur les cloches des couleurs
Sur la vérité physique
J’écris ton nom

Sur les sentiers éveillés
Sur les routes déployées
Sur les places qui débordent
J’écris ton nom

Sur la lampe qui s’allume
Sur la lampe qui s’éteint
Sur mes maisons réunies
J’écris ton nom

Sur le fruit coupé en deux
Du miroir et de ma chambre
Sur mon lit coquille vide
J’écris ton nom

Sur mon chien gourmand et tendre
Sur ses oreilles dressées
Sur sa patte maladroite
J’écris ton nom

Sur le tremplin de ma porte
Sur les objets familiers
Sur le flot du feu béni
J’écris ton nom

Sur toute chair accordée
Sur le front de mes amis
Sur chaque main qui se tend
J’écris ton nom

Sur la vitre des surprises
Sur les lèvres attentives
Bien au-dessus du silence
J’écris ton nom

Sur mes refuges détruits
Sur mes phares écroulés
Sur les murs de mon ennui
J’écris ton nom

Sur l’absence sans désir
Sur la solitude nue
Sur les marches de la mort
J’écris ton nom

Sur la santé revenue
Sur le risque disparu
Sur l’espoir sans souvenir
J’écris ton nom

Et par le pouvoir d’un mot
Je recommence ma vie
Je suis né pour te connaître
Pour te nommer


Liberté.


(De Poésie et Verité, 1942)

Paul Éluard, 1945 (wikipedia)
El escritor Eugène Grindel, conocido como Paul Éluard, nació en 1895 en Saint-Denis, Francia. Vivió su infancia en las afueras de París, donde su padre tenía una agencia inmobiliaria. Enfermo de tuberculosis, a los 17 años abandonó los estudios para ser internado en el sanatorio suizo de Cladavel. Allí se enamoró de la joven rusa Elena Diakonova,  a quien apodó "Gala", nombre con el que más tarde se haría famosa. En 1915 fue movilizado y participó en la Primera Guerra Mundial como enfermero militar en el frente de Somme -una experiencia que lo marcaría para siempre-, pero en 1917 fue víctima de un ataque con gas que afectó gravemente a sus bronquios y lo obligó a  abandonar el frente e ingresar en un sanatorio de París. Ese mismo año contrajo matrimonio con Gala y al  siguiente nació su hija Cécile. Fue Gala quien lo convenció para que se dedicara por completo a la poesía y le inspiró su primer poemario, El deber y la inquietud (1917). 

En París se unió al movimiento dadaísta. Posteriormente participó en el surrealista, del que llegó a ser una de las figuras más destacadas. Junto con André Bretón (considerado fundador del surrealismo) y

Éluard, con Cécile y Gala.SUCESIÓN
PAUL ÉLUARD
Louis Aragon  colaboró en la revista Littérature y en las principales publicaciones surrealistas. En 1926 los tres se unieron al Partido Comunista Francés. En esta época publicó Los animales y sus hombres (1920), Las desdichas de los inmortales (1922), Morir de no morir (1924) y Capital del dolor (1926), donde se reveló como uno de los grandes poetas franceses del momento, y el libro de poemas en prosa La Inmaculada Concepción (1930), en colaboración con Breton. En 1928 Gala lo abandonó por Salvador Dalí, con el que había trabado relación a raíz de unas vacaciones que la pareja había pasado en la  casa del pintor en Cadaqués, y en 1929 firmaron el divorcio, lo que le inspiraría el libro El amor la poesía (1929). 

La ruptura con Gala lo sumió en una profunda depresión, pero en 1929 conoció a Maria Benz, llamada Nusch. Alemana de nacimiento, era una artista escénica, además de musa y modelo de Picasso y Man Ray, entre otros. En 1933 es expulsado del PCF tras siete años de militancia. Al año siguiente contrae matrimonio con Nusch, con quien lo uniría una gran complicidad. Hacia 1938 comienza a alejarse del surrealismo y la ruptura se hará definitiva en 1942, cuando reingresa en el ilegal PCF. Durante la ocupación alemana se convirtió en el primer poeta de la Resistencia, empleando la palabra como forma de lucha.  En 1938 publicó Curso natural, que incluye el poema "Guernica", sobre la guerra civil española, y  en 1942, Poesía y verdad (titulado inicialmente 'Poesía y verdad 1942' para diferenciarlo de la biografía de Goethe), que contiene su célebre poema "Libertad".

Nusch Éluard. MAN RAY

En noviembre de 1946 Nusch murió de hemorragia cerebral y  Éluard  quedó hundido moralmente hasta que en 1949, durante un congreso por la paz celebrado en México, conoció a Dominique Lemort, quien se convirtió en su tercera esposa en 1951. A ella de dedicó el libro Le Phénix (1952), donde expresa su paso de la desesperación al enamoramiento. Desafortunadamente, el poeta murió  con 56 años el 18 de noviembre de ese mismo año  a causa de un infarto. Fue enterrado en el cementerio parisino Père-Lachaise.

El poema "Libertad" (Liberté), cuyo título original era "Une seule pensée" (Un solo pensamiento), fue compuesto por Éluard en febrero de 1942.  Inicialmente era un poema de amor a Nusch que finalmente se convirtió en un grito de protesta contra la ocupación, como explicó el autor:

Pensé revelar para concluir el nombre de la mujer que amaba, a la que estaba dedicado el poema. Pero me di cuenta de que la única palabra que tenía en mente era la palabra libertad. Por lo tanto, la mujer que amaba, que encarnaba un mayor deseo se estaba confundiendo con mi aspiración más sublime, y esta palabra libertad en todo mi poema era solo eternizar una voluntad muy simple, muy cotidiana y muy apta, la de liberarse de la ocupación.

Paul y Dominique, 1951

El poema apareció el 3 de abril de 1942 (hoy se cumplen 80 años) en  la publicación clandestina Poésie et Vérité 1942. Éluard, perseguido por la Gestapo, vivía escondido y fue Nusch quien llevó el manuscrito a la imprenta oculto en una caja de bombones. Bajo el título "Une seule pensée", figura en el número  22 (junio de 1942) de la revista Fontaine, que se editaba en Argelia. En el mes de septiembre France Libre, órgano oficial del gobierno en el exilio de Charles de Gaulle, lo publica en Londres y, posteriormente, fue difundido por las emisoras de radio, y miles de copias en diez idiomas distintos fueron lanzadas en paracaidas por aviones de la RAF sobre la Europa ocupada, de modo que se convirtió en un verdadero himno para los grupos antifascistas. En enero de 1943 se reedita en Suiza Poésie et Vérité 1942, y a partir de 1945, junto a tres poemas inspirados en la guerra de España,  pasa a engrosar Au Rendez-vous Allemand, libro que reúne los poemas compuestos por Éluard durante la Segunda Guerra Mundial.

Éluard compuso un poema de enorme sencillez formal constituido por veintiún cuartetas formadas por tres versos heptasílabos y un tetrasílabo, sin rima, en el que recurre, una vez más, al poder persuasivo de la anáfora, recurso en cuyo uso era un maestro. Muy clarificador  resulta el análisis de  Luis Quintana Tejera (en "La poesía de Paul Éluard a través de tres expresiones líricas relevantes") sobre este poema que recorre el itinerario de toda la existencia humana y es un canto a la esperanza y una declaración de amor  a la vida:

La magia expresiva de este poema se fundamenta en recursos tan simples como el estribillo con el que se cierra cada uno de los veinte cuartetos con la  excepción del último en donde el término "Libertad" ocupa el lugar preferente. Además la repetición con carácter anafórico de la preposición "sobre" circunda todo el poema del principio al fin; la ausencia de signos de puntuación tradicionales manifiesta otra necesidad del decir lírico en donde una coma tan solo hubiera significado entorpecimiento del inevitable fluir del pensamiento.
   Sin ánimo de analizar todas y cada una de las categorías reseñadas en donde todo recuerda a la libertad comprometida a cada paso y en cada acción humana, podemos mencionar el carácter abiertamente polifónico y politemático de la composición la cual evoluciona desde la niñez del sujeto lírico hasta su madurez y pasa después por episodios representativos de la existencia humana tales como la selva y el desierto, las alas de los pájaros, la lámpara que se enciende, la lámpara que se apaga y hasta su perro codicioso y tierno.
   Es así que las circunstancias poéticas de Éluard se nutren de todo aquello que pueda ser representativo de su propio microcosmos necesitado de paz y equilibrio en medio de un mundo en guerra y lucha constante.
   Además el verso anafórico "Escribo tu nombre" adopta un carácter de alta trascendencia, porque el nombre que escribe es "Libertad" y no sólo lo escribe sino que además lo dimensiona y vive en cada acto de existencia.

Aquí puedes escuchar el poema en la voz de su autor. 



* En: https://webs.ucm.es/info/especulo/numero21/eluard.html
[La imagen inicial procede del blog de Antonio Lara Ramos]