EL BLOG DE LA BIBLIOTECA DEL I.E.S. "GOYA" DE ZARAGOZA


biblioteca.ies.goya@gmail.com


domingo, 22 de febrero de 2015

"Brindis", de Gerardo Diego

Apunte de Inmaculada Martín


                                        BRINDIS


                                                            A mis amigos de Santander que festejaron
                                                                                    mi nombramiento profesional.


Debiera ahora deciros: —«Amigos,
muchas gracias», y sentarme, pero sin ripios.
Permitidme que os lo diga en tono lírico,
en verso, sí, pero libre y de capricho.
Amigos:
dentro de unos días me veré rodeado de chicos,
de chicos torpes y listos,
y dóciles y ariscos,
a muchas leguas de este Santander mío,
en un pueblo antiguo,
tranquilo
y frío,
y les hablaré de versos y de hemistiquios,
y del Dante, y de Shakespeare, y de Moratín (hijo),
y de pluscuamperfectos y de participios,
y el uno bostezará y el otro me hará un guiño.
Y otro, seguramente el más listo,
me pondrá un alias definitivo.
Y así pasarán cursos monótonos y prolijos.
Pero un día tendré un discípulo,
un verdadero discípulo,
y moldearé su alma de niño
y le haré hacerse nuevo y distinto,
distinto de mí y de todos: él mismo.
Y me guardará respeto y cariño.
Y ahora os digo:
                              amigos,
brindemos por ese niño,
por ese predilecto discípulo,
por que mis dedos rígidos
acierten a moldear su espíritu,
y mi llama lírica prenda en su corazón virgíneo,
y por que siga su camino
intacto y limpio,
y por que este mi discípulo,
que inmortalice mi nombre y mi apellido,
... sea el hijo,
el hijo
de uno de vosotros, amigos.


            Gerardo Diego,  de Versos humanos, 1925


[Selección del profesor Javier Lacueva]

Gerardo Diego


En abril de 1920, Gerardo Diego llega a la ciudad de Soria para ocupar la cátedra de Lengua y Literatura del Instituto de Segunda Enseñanza, el mismo donde Antonio Machado fue profesor de Francés desde 1907 hasta 1912. El día previo a su partida hacia Soria, su primer destino como catedrático,  Gerardo Diego ofrece este poema a sus amigos santanderinos.






Entrada relacionada:

No hay comentarios:

Publicar un comentario