EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 25 de septiembre de 2011

"Soneto insistente", de Eduardo Carranza


Soneto insistente



La cabeza hermosísima caía
del lado de los sueños; el verano
era un jazmín sin bordes y en su mano
como un pañuelo azul flotaba el día.

Y su boca de súbito caía
del lado de los besos; el verano
la tenía en la palma de la mano,
hecha de amor. ¡Oh, qué melancolía!

A orillas de este amor cruzaba un río;
sobre este amor una palmera era:
agua del tiempo y cielo-poesía.

Y el río se llevó todo lo mío;
la mano y el verano y mi palmera
de poesía. ¡Oh, qué melancolía!

                                              (Eduardo Carranza)

Eduardo Carranza. Poeta y escritor colombiano (Apiay, 1913-Bogotá, 1985). Fue director de la Biblioteca Nacional de Colombia, agregado cultural de la embajada de su país en Madrid
(1951-58), profesor de literatura y uno de los más notables poetas colombianos. Fue uno de los fundadores del grupo denominado “Piedra y cielo” en homenaje a Juan Ramón Jiménez, grupo que reacciona contra los excesos del vanguardismo y se inspira en la tradición clásica española. El mundo de la infancia, asociado al recuerdo de su madre, es una de las constantes de su poesía, que evoluciona desde la celebración de la vida y el amor hacia el desencanto. Entre sus obras sobresalen: Canciones para iniciar una fiesta (1936), Seis elegías y un himno (1939), Ella, los días y las nubes (1941), Azul de ti (1944), Diciembre azul (1957) y El olvidado (1959). Obtuvo el Premio Internacional de Poesía de Venezuela (1945), la Medalla de Honor de Cultura Hispánica y la Gran Cruz de Isabel la Católica.

Entradas relacionadas: 

domingo, 18 de septiembre de 2011

"La reina", de Pablo Neruda

"Y cuando asomas / suenan todos los ríos..."/
Foto: Josefina López



         LA REINA

Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, hay más bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
la alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas
la alfombra que no existe.

Y cuando asomas
suenan todos los ríos
en mi cuerpo, sacuden
el cielo las campanas,
y un himno llena el mundo.

Solo tú y yo,
solo tú y yo, amor mío,
lo escuchamos.

De Los versos del capitán, 1952




[Selección de la profesora Carmen Argón]

 Otros poemas del autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2011/03/poema-de-la-semana_13.html

domingo, 11 de septiembre de 2011

"Habla", de Andrés Trapiello

Dime con qué alfabeto se transcribe / el sueño de la vida



                  HABLA

¿A qué lengua se traduce la lluvia?
¿Cuántas letras forman el perfume
que la rosa destila? ¿Con qué rima
uncirías las olas de la playa?
¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes, y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?
¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso
que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
dímelo sin palabras, que son merma,
sin rima, sin acentos, sin medida,
y luego, habla.


(Andrés Trapiello, de Habla y otros poemas, 2003)

Andrés Trapiello

Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), poeta, novelista y ensayista español. Reside en Madrid, dedicado exclusivamente a la tarea de escribir. Como poeta ha publicado Junto al agua (1980), Las tradiciones (1982), La vida fácil (1985), El mismo libro (1989), recopilados bajo el título Las tradiciones (1991); Acaso una verdad (Premio Nacional de la Crítica, 1993), Poemas escogidos (1998), Rama desnuda (2001) y Un sueño en otro (2004). Como novelista, La tinta simpática (1988), El buque fantasma (1992), La malandanza (1996), Días y noches (2000) y Los amigos del crimen perfecto (2003), premio Nadal de novela. Ha editado diecisiete tomos de su colección de diarios agrupados bajo el título general de Salón de los pasos perdidos. Como ensayista ha publicado ensayos y estudios dedicados a la literatura española y a la literatura extranjera. Ha recibido además de los reseñados, los premios Internacional de Novela Plaza & Janés (1992, por El buque fantasma); Don Juan de Borbón (1995, por el ensayo Las armas y las letras) y en el 2002 recibió el Premio de las Letras de la Comunidad de Madrid.


domingo, 4 de septiembre de 2011

"Defensa de la alegría", de Mario Benedetti



Defensa de la alegría

                       a Trini

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

(Mario Benedetti, de Cotidianas)

[Selección de la profesora Mª Luisa Mateo]


Otro poema del autor en este blog: “¿Qué les queda a los jóvenes?”
http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2010/01/poema-de-la-semana.html

Un cuento del autor:


domingo, 28 de agosto de 2011

"Gacela primera del amor imprevisto", de García Lorca


GACELA PRIMERA
DEL AMOR IMPREVISTO

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.

Siempresiempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.


(Federico García Lorca, Diván del Tamarit)

"El hacedor de sueños" reanuda su actividad tras el paréntesis veraniego. Hemos elegido para la ocasión un poema de Federico García Lorca, de cuya muerte -acaecida, al parecer, el 18 de agosto de 1936- acaba de celebrarse el 75 aniversario.

Más sobre el autor en este blog:



domingo, 3 de julio de 2011

Lecturas recomendadas







Con esta selección de lecturas "El hacedor de sueños" se despide de todos vosotros hasta septiembre. Feliz verano.

domingo, 26 de junio de 2011

"Donde fuiste feliz alguna vez", de Félix Grande



Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su víctima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño... su dueño... su dueño...

          (Félix Grande, Música amenazada, 1966)


Félix Grande (Mérida, Badajoz, 1937), poeta, crítico español y apasionado estudioso del flamenco. Casado con la también poeta Francisca Aguirre*. Representante de la generación de los sesenta, está considerado como uno de los renovadores de la poesía actual. Su obra evoluciona desde el compromiso social al erotismo y la reflexión sobre el lenguaje. Es autor de Taranto (1971, dedicado a César Vallejo), Música amenazada (1966), Blanco Spirituals (1967), incluidas en el volumen Biografía, y Las rubaiyátas de Horacio Martín (1978, Premio Nacional de Poesía), en la que crea un heterónimo, como hicieran Antonio Machado o Fernando Pessoa.