EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


biblioteca.ies.goya@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Gallego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Gallego. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de septiembre de 2013

"En las horas oscuras", de Vicente Gallego


Con este  poema de Vicente Gallego os deseamos un feliz 
reencuentro con vuestros compañeros y amigos. Ojalá que 
también vosotros hayáis disfrutado este verano de hermosos 
momentos cuyo recuerdo os consuele en las horas oscuras. 




En las horas oscuras
que van creciendo en nuestras vidas
al igual que la noche se alarga en el invierno,
en esas horas, a menudo,
una imagen tenaz y hermosa me consuela.
Regreso hasta una playa de otro tiempo,
todavía cercano. Es un día precioso
de final de septiembre, brilla el mar
con su estructura lenta, sugestivo y exacto
como un cuchillo. Quedan
unos cuantos bañistas a esa hora
dudosa de la tarde, y no estoy solo,
un grupo de muchachas me acompaña;
el sol dora sus cuerpos de diecisiete años,
y es ya fresca la brisa, y en sus nucas
la humedad reaviva el aroma a colonia.
La tarde transcurre dulcemente,
y las muchachas ríen, y me dan su alegría,
aunque no amo a ninguna,
y hay un aire de adiós en cada cosa:
en el verano aquel, en los bañistas,
en aquellas muchachas
que desconozco hoy, y en la luz de la playa.

Apuré aquel momento agradecido,
al igual que se goza un hermoso regalo,
en su dicha sereno, destinado a perderse
tras la felicidad frecuente de esos años.
Y ahora comprendo que en aquella tarde
algo más que belleza se ocultaba,
porque su luz me salva, muchas veces,
en las horas oscuras.
En las horas oscuras me consuela
una imagen tenaz de la alegría.
Y yo me pregunto por qué vuelve,
y qué es lo que perdí en aquella playa.

            (Vicente Gallego, de La plata de los días, 1996)

Puedes leer otros poemas del autor en este blog:

domingo, 27 de enero de 2013

"Generación espontánea", de Vicente Gallego



GENERACIÓN ESPONTÁNEA

Este día nublado invita al odio,
predispone a estar triste sin motivo,
a insistir por capricho en el dolor.
Y sin embargo el viento, y esta lluvia,
suenan hoy en mi alma de una forma
que a mí mismo me asombra, y hallo paz
en las cosas que ayer me perturbaban,
y hasta el negro del cielo me parece
un hermoso color.

Cuando no soportamos la tristeza,
a menudo nos salva una alegría
que nace de sí misma sin motivo,
y esa dicha es tan rara, y es tan pura,
como la flor que crece sobre el agua:
sin raíz ni cuidados que atenúen
nuestro limpio estupor.


(Vicente Gallego, de La plata de los días, 1996)

[Selección de la profesora  Mª José Forcén]

También puedes leer  en este blog los poemas "La sonrisa" y "Variación sobre una metáfora barroca":



domingo, 16 de septiembre de 2012

"La sonrisa", de Vicente Gallego


Nada mejor que una sonrisa para dar la bienvenida a todos los miembros de la comunidad educativa. Con una sonrisa queremos desearos   un feliz reencuentro con los amigos y compañeros.


LA SONRISA

                       A José Miguel Arnal, in memoriam.

Es un puente que acerca
geografías humanas. Le fiamos
la burla y la alegría por igual.
Se parece a los ríos, y a la luna,
y a nada se parece. Yo la he visto
brillar como la luna y fluir como un río
recorriendo unos labios de mujer.
Puede ser un regalo, una condena,
cohabitar con el necio y encubrir al traidor.
Mi corazón le debe la memoria
de los seres que he amado y que perdí,
Pues el tiempo, que borra en mi recuerdo
el perfil de sus rostros, no empeña sus sonrisas,
y en sus sonrisas vive extrañamente
la clara imagen, fiel,
de todo cuanto fueron para mí.
La sonrisa nos salva y debería
conservarla la tinta,
como una huella dactilar del alma.

Vicente Gallego, La plata de los días, Madrid, Visor, 1996

[Selección: Marisa Mateo]

Del mismo  autor en este blog: "Variación sobre una metáfora barroca", "Generación espontánea" y "En las horas oscuras":

domingo, 4 de marzo de 2012

"Variación sobre una metáfora barroca", de Vicente Gallego


Variación sobre una metáfora barroca

Alguien trajo una rosa
hace ya algunos días, y con ella
trajo también algo de luz;
yo la puse en un vaso y poco a poco
se ha apagado la luz y se apagó la rosa.
Y ahora miro esa flor
igual que la miraron los poetas barrocos,
cifrando una metáfora en su destino breve:
tomé la vida por un vaso
que había que beber
y había que llenar al mismo tiempo,
guardando provisión para días oscuros;
y si ese vaso fue la vida,
fue la rosa mi empeño para el vaso.

Y he buscado en la sombra de esta tarde
esa luz de aquel día, y en el polvo
que es ahora la flor, su antiguo aroma,
y en la sombra y el polvo ya no estaba
la sombra de la mano que la trajo.
Y hoy veo que la dicha, y que la luz,
y todas esas cosas que quisiéramos
conservar en el vaso,
son igual que las rosas: han sabido los días
traerme algunas, pero
¿qué quedó de esas rosas en mi vida

o en el fondo del vaso?


(Vicente Gallego, de Los ojos del extraño)


Vicente Gallego (Valencia, 1963), poeta y narrador español. Inició estudios de letras, pero los abandonó para desempeñar oficios tan diversos como portero de discoteca, podador de pinos, repartidor  y pesador de residuos tóxicos urbanos, que le han permitido vivir otras experiencias, reflejadas en su poesía. Junto a Carlos Marzal, ha liderado el grupo de poetas valencianos pertenecientes a la promoción de los 80 o de la Democracia. Es autor de una poesía celebratoria caracterizada por la pericia rítmica y por la riqueza del lenguaje y de las imágenes. Ha publicado los siguientes poemarios: La luz, de otra manera (premio Rey Juan Carlos I 1987) , Los ojos del extraño (premio a la Creación Joven de la Fundación Loewe 1990), La plata de los días (premio Internacional de poesía Ciudad de Melilla 1995) y Santa deriva (premio Fundación Loewe 2001).




Entrada relacionada: