EL BLOG DE LA BIBLIOTECA DEL I.E.S. "GOYA" DE ZARAGOZA


biblioteca.ies.goya@gmail.com


domingo, 12 de agosto de 2012

"Mar por la tarde", de Octavio Paz

                                            Foto: Josefina López



MAR POR LA TARDE


                                                             A Juan José Arreola


Altos muros del agua, torres altas, 
aguas de pronto negras contra nada, 
impenetrables, verdes, grises aguas, 
aguas de pronto blancas, deslumbradas.


Aguas como el principio de las aguas, 
como el principio mismo antes del agua, 
las aguas inundadas por el agua, 
aniquilando lo que finge el agua.


El resonante tigre de las aguas, 
las uñas resonantes de cien tigres, 
las cien manos del agua, los cien tigres 
con una sola mano contra nada.


Desnudo mar, sediento mar de mares, 
hondo de estrellas si de espumas alto, 
prófugo blanco de prisión marina 
que en estelares límites revienta,


¿qué memorias, qué rocas, yelos, islas, 
informe confusión de aguas y nada, 
qué mares, encendidos prisioneros, 
dentro de ti, bajo tu pecho, cantan?


¿Qué violencias recónditas, qué labios, 
conmueven a tu piel de verdes llamas?, 
¿qué desoladas aguas, costas solas, 
qué mares invisibles, mar, alías?,


¿dónde principias, mar, dónde te viertes?, 
¿dónde principias, tiempo, vida mía, 
ejército de humo y de mentira, 
adónde vas, latido, carne, sueño?


¿Dónde te viertes, avidez de nada? 
No soy la piedra que se precipita, 
soy su caída, y más, soy el abismo, 
el círculo de sombra en que se ahonda.


Tiempo que se congela, mar y témpano, 
vampiro de la luna —o se despeña: 
madre furiosa, inmensa res hendida, 
mar que te comes vivas las entrañas.


(Octavio Paz, de Calamidades y milagros [1937-1948])


Más sobre el autor en este blog:

No hay comentarios:

Publicar un comentario