EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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miércoles, 9 de marzo de 2016

Leer juntos Hoy: 'La colina del mal consejo', de Amos Oz



Grupo de lectura I "Leer juntos Hoy" del IES “Goya”
Sesión del 15 de febrero de 2016
Obra comentada: La colina del mal consejo, Barcelona, Ediciones Siruela, Colección “Debolsillo”, 2012
Autor: Amos Oz
Traducción: Raquel García Lozano

¿QUIÉN ES AMOS OZ?
Nacido en Jerusalén en 1939 con el nombre de Amos Klauser, era hijo de emigrantes judíos procedentes de Lituania y Polonia. Quedó tempranamente huérfano por el suicidio de su madre, tras el cual, pasó a vivir en un Kibutz hasta cumplir los 47 años. Actualmente vive con su familia en Tel Aviv.

Fundó en los años 70 el movimiento pacifista Shalom Ajshav ("Paz Ahora") y se ha declarado partidario de la división del territorio de Israel en dos Estados, judío y palestino. Actualmente es miembro del partido socialdemócrata pacifista Meretz.

foto: en.wikipedia.org
Profesor universitario de profesión, comenzó a escribir novela en la década de los 60: Otro lugar (1966); Mi Michael (1968); Tocar el agua, tocar el viento (1973); Las mujeres de Joel (1985); La caja negra (1987); Versos de vida y muerte (2007); Entre amigos (2013); Judas (2014), entre otras muchas de gran éxito. Es autor, además, de una autobiografía novelada, Una historia de amor y oscuridad (2003) y de varios libros de relatos, Donde aúllan los chacales y otros cuentos (1965) y La colina del mal consejo (1976), entre otros.

Escritor traducido a más de 30 lenguas, ha sido reconocido con numerosos galardones, entre los que destacan: Premio Goethe de Literatura, 2005; Premio Príncipe de Asturias de Las Letras, 2007; Premio Franz Kafka, 2013.

LA COLINA DEL MAL CONSEJO es un libro integrado por tres relatos que, aunque están íntimamente relacionados, se desarrollan en tres partes de título diferenciado: “La colina del mal consejo”, “El señor Levi” y “Nostalgia”. Los tres transcurren en Jerusalén durante los últimos tiempos de Palestina como colonia británica.

A lo largo de esas tres historias, Amos Oz va descubriendo al lector sucesivamente: los sueños de los recién llegados desde Europa en los años 30 a la Palestina colonizada por los ingleses; la disposición a la lucha de los más jóvenes para lograrla emancipación de la Metrópoli y la vida cotidiana de los judíos en el clima prebélico en los últimos días de septiembre de 1947.

Los tres relatos aparecen poblados básicamente por dos tipos de personajes: los adultos emigrados a Palestina desde Centroeuropa, que no perderán nunca sus raíces, frente a aquellos que llegados de niños o  nacidos ya en Israel, han pasado de judíos a hebreos.

Los personajes femeninos más relevantes constituyen un mundo especial de mujeres mal implantadas en Israel. Han llegado adultas a la tierra prometida para emprender una nueva vida y, a pesar de que dos de ellas han estudiado en la universidad de Israel, no se acomodan, no logran aclimatarse. 

En “La colina del mal consejo”, Rut Kipnis termina por fugarse con un británico y durante los años previos de estancia en Jerusalén ha sofocado la nostalgia por su amada Polonia, recitando una y otra vez al famoso poeta Mickiewitz. En el segundo relato­­ –“El señor Levi”–, la señora Colodnis, ajena al ambiente de compromiso y agitación política que la rodean, prepara ceremoniosa el té y toca constantemente el piano tras los cristales de una ventana, que ella mantiene siempre cerrada para aislarse del entorno. Por su parte, la protagonista de “Nostalgia”, Hermina Oswald, profesional de la medicina, ha emprendido un viaje a los Estados Unidos para impartir unas conferencias. Dará a conocer allí su estudio en los Kibut de las “Formas de comportamiento y conceptos normativos entre los niños de la educación colectiva”. Antes de partir, ha roto su relación sentimental con Enmanuel Nosbaun y nada hace presumir que desee regresar.

Frente a esta actitud vital de los personajes femeninos, los hombres aparecen  arraigados, deseosos de permanecer en esta tierra, aunque los de mayor edad no pueden evitar una permanente nostalgia del mundo del que proceden, de sus antiguos hábitos sociales, de sus lecturas y, sobre todo, de sus inolvidadas lenguas europeas: el alemán, el ruso, el polaco…

Mención especial merecen los niños, Hillel y Uri, que constituyen el nexo de unión más íntimo de estos tres relatos, y viven esa tierra como única y propia, porque en ellos fructifica, al fin, la mentalidad israelí, antes inexistente.

Todos ellos –mujeres, hombres y niños– viven un momento político de peligro de guerra inminente, pero aparecen ante el lector sumergidos en su tranquila rutina cotidiana.

Desde el punto de vista de la técnica narrativa, la obra ofrece una construcción compleja, porque el autor ha dotado a cada una de las tres partes de una estructura narrativa diferente. “La colina del mal consejo” es un potente relato de ecos bíblicos, concretamente del Antiguo Testamento. El doctor Hans Kipnis y el profesor Mitya observan y crean la realidad con la pasión del pueblo elegido. Acompaña al tono del relato, una cuidada y muy poética lengua especialmente en las descripciones del paisaje de Israel.

“El señor Levi” arranca como un cuento folclórico tradicional –Había una vez en Jerusalén, hace muchos años, un anciano poeta llamado Nejamkin– y continúa como una moderna narración lineal, con momentos de gran brillantez como el capítulo dedicado al Shabbat, donde se permite al lector ver con mayor claridad el problema colonial, a través de las redadas y el registro de las viviendas del vecindario. 

Por último, en “Nostalgia”, el autor ha construido la narración en forma epistolar. Utilizando la lengua oral y con magníficas y muy rápidas descripciones de Jerusalén, el lector se adentra en el mundo del doctor Emmanuel Nosbaun. Enfermo terminal, escribe ocho cartas a su amada Hermina entre los días 2 y 10 de septiembre de 1947. Su casa se ha convertido en el centro de reunión de los activistas del barrio. Conviene recordar que el mandato británico expiró el 25 de mayo de 1948 y ese mismo año se desencadenó la primera guerra árabe-israelí, que Amos Oz vivió como niño. Pasados los años, le tocó participar en la Guerra de los Seis Días (1967) y en la Guerra de Yom Kipur (1973), en las cuales se fue forjando la mentalidad pacifista, por la que es hoy reconocido.

Domina todo el libro una lengua muy elaborada y poética de evidentes ecos bíblicos, de extraordinaria riqueza léxica, que se manifiesta especialmente en las descripciones de la ciudad de Jerusalén y de los jardines que, con una paciencia que recuerda a la de Job, plantan esperanzados los protagonistas.

El título, La colina del mal consejo, corresponde en la realidad a una colina al sur de Jerusalén en la que, según el evangelio, el sumo sacerdote Caifás decidió arrestar a Jesús. Desde ese monte se avistan numerosos lugares históricos que, sin duda, han hecho a Amos Oz reflexionar profundamente sobre el pasado y el futuro de su tierra y le han impulsado a compartirlas con los lectores de todo el mundo.

Francisca Soria

domingo, 6 de marzo de 2016

"Orígenes de la épica", de Jorge Urrutia

Ruinas de Baelo Claudia, ensenada de Bolonia, Tarifa (Cádiz).
Foto: Josefina López


Orígenes de la épica


"De una ciudad venimos, destruida,
dicen que conquistada. Sabemos que está muerta
y sólo es ya memoria de difuntos".
Él recuerda sillares derrumbados,
columnas que perdieron
su planta vertical tan elegante,
fosos nunca previstos, sangre oscura
marcando de vergüenza las miradas.
Han huido de Troya, de Kabul y Bagdad,
de Dresde incluso,
del barrio de Madrid en que su infancia
aprendiera a saltar como el olvido.
Sabe que el tiempo ha marcado su frente
con arrugas profundas
y surcos de borrar hoy imposibles.
Ya es tiempo sólo, edad no tiene.

Eternidad con muerte. Duración sin medida.
Se grita ante el espejo:
"De una ciudad venimos conquistada.
No supimos hacer que el canto fuera
anterior a los hechos que relata".


                           De El mar o la impostura, 2004


Jorge Urrutia Gómez  (Madrid, 1945) es poeta, ensayista, crítico literario y traductor. Hijo del poeta Leopoldo de Luis, se doctoró en Filología Románica con Premio Extraordinario. Es catedrático de universidad en la Carlos III de Madrid, donde dirige el Doctorado de Humanidades. Anteriormente lo fue  de la universidad de Sevilla, donde creó la Facultad de Comunicación y el Doctorado en Ciencias del Espectáculo.
    Ha sido profesor invitado en diferentes universidades extranjeras. Fue Director Académico del Instituto Cervantes de 2004 a 2009, después de haber dirigido su centro en Lisboa entre 2000 y 2002. Es miembro correspondiente de la  Academia Dominicana de la Lengua y Medalla de la Cultura Puertorriqueña.
    Colaborador de revistas literarias  y suplementos culturales, ha editado textos de clásicos españoles contemporáneos como Juan Ramón Jiménez, Valle-Inclán, Azorín, Camilo José Cela o Miguel Hernández, además de una antología de la poesía española  del siglo XIX y otra de la poesía de la guerra civil española (1936-1939). En 1972 obtuvo el Premio Fray Luis de León (Premio Nacional de Traducción) por su versión de Poemas, de Paul Éluard. Fue el organizador de los congresos sobre Juan Ramón Jiménez (La Rábida, 1981) y sobre Antonio Machado (Sevilla, 1989), así como Secretario General de los Congresos Internacionales de la Lengua Española en Rosario (Argentina) y Cartagena de Indias (Colombia), y  uno de los primeros introductores de la reflexión semiótica en España.
   Jorge Urrutia forma parte de un grupo  de autores que empieza a publicar a mediados de los años sesenta del siglo XX y  renueva la poesía española a partir de la experimentación lingüística sin renunciar a la tradición. La obra poética  de Urrutia, tras buscar (sobre todo en los años setenta) "la conjunción de la poética del lenguaje y del compromiso [...] a través de una escritura vanguardista, culmina en el simbolismo". Entre sus obras  se encuentran Lágrimas saladas (1966), La fuente como un pájaro escondido (1968), Delimitaciones (1985) y La travesía (1987). Estas dos últimas marcan el inicio de una nueva etapa, de mayor simbolismo y concentración que se perfila definitivamente en  Invención del enigma (1991), a la que siguen Lectura de lo oscuro. Una semiótica de África (2000), El mar o la impostura (2004, Premio Internacional Jaime Gil de Biedma) y Ocupación de la ciudad prohibida (2010).

[La información sobre  Jorge Urrutia y su foto proceden de la página oficial del autor]


martes, 1 de marzo de 2016

Encuentro en el aula con el actor Carmelo Gómez


Foto europapress.es
     El pasado 24 de febrero los alumnos de Literatura Universal de primero de bachillerato asistieron a una clase especial, ya que el actor Carmelo Gómez tuvo a bien compartir con ellos y con su profesora algunos aspectos relacionados con la interpretación y con la literatura.
     Tras su presentación como un actor "hijo de campesinos", Carmelo Gómez introdujo a los alumnos en la obra que representa en la actualidad con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, El Alcalde de Zalamea. Destacó en esta el enfrentamiento contra el poder injusto por encima del hecho puntual referido a las vejaciones que sufre la hija del que será alcalde vitalicio. Esta introducción le sirvió de enlace para explicar la necesidad de encontrar en un papel una motivación que le anime a interpretarlo. En relación con esto, desmitificó un aspecto de la profesión que asombró a los alumnos: un actor interpreta sabiendo que se trata de una especie de juego; crea estados de ánimo según la necesidad de un papel, pero estos no dejan huella emocional. Lo que sí permite la actuación, en sus palabras, es poder entender las posibles reacciones a situaciones que de otra manera no entendería; el saber que no se ve la vida igual desde dentro de un caso determinado que desde la posición de espectador de la escena; de la enorme suerte de ese aprendizaje vital sin el riesgo de jugártela de verdad. La ventaja de ser actor y no torero (según la anécdota orteguiana con la que ilustró la explicación), para enfrentarse a la muerte y verla de frente pero con salvaguardas.
     Escucharon los alumnos con atención que el interpretar en verso lleva bastante estudio detrás (tipos de verso, acentos...), pero que el verso eleva todo lo que envuelve bajo esta forma. Habló con énfasis de la importancia de la metáfora, quizá influido, piensa ahora la profesora, por el filósofo José Ortega y Gasset al que lee. Escucharon los alumnos cómo le interesa mucho en estos momentos a Carmelo Gómez la filosofía más que literatura.
     Sorprendió a los alumnos la diferencia que subrayó el actor entre interpretar en el teatro o en el cine: en el primer género el actor disfruta de una libertad mucho mayor, dispone del espacio, elige hacia dónde dirigir la mirada... mientras que en el cine todo está pautado, marcado y demanda una absoluta compenetración con la cámara. Destacó la vacuidad de la mayor parte de las series de televisión o de las películas de nuestro país ("siempre hay alguna excepción", recalcó), que forman a un espectador ávido de sensacionalismo. Por todo ello, en la actualidad su interés se centra en el teatro.

Carmelo Gómez con los alumnos de Literatura Universal
     Al ser preguntado por cómo memorizaba las palabras de un papel, explicó cómo "jalona" (divide, marca) el texto que va a interpretar en los acontecimientos más relevantes; cómo lo estudia entretenido con una ¡navaja!, que a veces llegó a clavar en la mesa por la impotencia de no entender un papel. Habló a este respecto del desasosiego que sintió porque no entendía su personaje en Tierra, la mítica película de Julio Médem. Y sorprendió a los alumnos la confesión de que ya casi rendido y dispuesto a rechazar este papel, el nacimiento de su hija hizo que pudiera comprender poco a poco cómo era el hombre de esa inquietante película que esta profesora vio hace mucho tiempo, sin saber que tantos años después "caería" ese actor que tanto admiraba desde al menos La Regenta como recién llegado de otra parte a la cotidianeidad de su aula de Literatura.


Marily Gómez Llop
Profesora de Literatura del Instituto Goya

domingo, 28 de febrero de 2016

"Fabuloso camino de tristezas divinas" (Camí fabulós de tristeses divines), de Joan Margarit


Refugiados españoles (1939)


FABULOSO CAMINO DE TRISTEZAS DIVINAS


                                 (“Era secreto el camino, fabuloso de tristezas divinas

                                                                CARLES RIBA: “Elegías de Bierville”)



Hacia los verdes campos —verdes y de derechas—
de Francia, el treinta y nueve, se iba arrastrando el lento,
negro gusano de los refugiados.
Machado tiene un pozo en la mirada.
Riba lo reconoce y va en su ayuda
cuando ve en un café que va a pagar
con el reloj: ya no le espera más
que la fonda barata de la muerte.
Miserable camino conocido
de la tristeza humana, que transcurre
lejos de Queronea y Salamina.
Y era poco elegíaco un reloj
compensando un negocio sucio y lóbrego
donde no basta ya, para pagar, la vida.

                           De Los motivos del lobo. Versión del autor


VERSIÓN EN CATALÁN:


CAMÍ FABULÓS DE TRISTESES DIVINES


                              (“Era secret el camí, fabulós de tristeses divines”
                                           
                                                  CARLES RIBA: “Elegies de Bierville”)


Cap als —verds i de dretes— camps de França,
l’any trenta-nou, s’anava arrossegant
el llarg cuc negre dels refugiats.
Machado duia un pou a la mirada.
Riba el va reconèixer i ajudar
quan a un cafè va veure que pagava
amb el rellotge : l’esperava ja
la fonda de la mort, la més barata.
El camí conegut i miserable
de tristeses humanes transcorria
molt lluny de Queronea i Salamina.
I era poc elegíac un rellotge
fent de torna a un negoci brut i llòbrec
on no bastava, per pagar, la vida.

                                                   De Els motius del llop,1993. En El primer frío
Poesía (1975-1995). Visor, 2004, pp. 36o-361

Joan Margarit es poeta español en catalán y castellano, arquitecto y catedrático jubilado de Cálculo de Estructuras de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona. 

Hijo de maestra y arquitecto, nació en mayo de 1938 en Sanaüja, Lleida, en casa de su abuela paterna, donde sus padres (que se habían casado en Barcelona en julio de 1936) buscaron refugio durante la Guerra Civil (1936-1939). Acabada la guerra y hasta 1948, la familia cambió con frecuencia de domicilio debido al trabajo del padre: Barcelona, Rubí, Figueres, Girona. De vuelta a Barcelona, Margarit cursó el bachillerato en el instituto Ausiàs March,  en la calle Muntaner.

En 1954 se trasladaron a Tenerife, entonces una isla poco poblada y sin turismo que se convertirá para el adolescente Joan Margarit en el reducto de los sueños, en la "isla del tesoro" a la que hace referencia en su poesía. En estos años es cuando empieza su relación con la poesía, y será a partir de 1956, al comenzar  la carrera de Arquitectura en Barcelona, cuando comience a escribir,  durante las largas travesías (cuatro o cinco, incluso diez días)  en el barco que lo llevaba de Tenerife a Barcelona y viceversa.  A partir de 1961 se queda a vivir en Barcelona.

En 1962 conoce a Mariona Ribalta (Raquel, en sus poemas), con quien contrae matrimonio al año siguiente y con  quien tendrá tres hijas (Mònica; Anna, muerta a temprana edad, y Joana, que, afectada por el síndrome de Rubinstein-Taybi, falleció a los treinta años) y un hijo, Carles. En 1968 gana la cátedra de la Escuela de Arquitectura, y en 1975 la familia se instala en Sant Just Desvern, población donde se encuentra el estudio de arquitectura en el que es socio de Carles Buxadé. Juntos realizan obras como la cúpula del Pabellón Araba, en Vitoria, (Premio Europeo de Estructuras Metálicas) y la rehabilitación de la fábrica Aymerich de Terrassa como sede del Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña. Han intervenido, asimismo, en el proyecto y construcción del Estadio Olímpico de los JJOO de 1992 y en el templo de la Sagrada Familia.

En 2011 donó su archivo personal (formado por cartas, fotografías, cuadernos manuscritos, agendas, artículos de prensa...) a la Biblioteca Nacional de España.


El poeta Joan Margarit

En la década de los sesenta publica sus primeros libros, escritos en castellano. Con ellos comienza una primera etapa que el autor define como "larga, irregular y complicada"  a causa, principalmente, de su bilingüismo, pues "desde mi infancia coexistían para mí el catalán en familia, pero con poca carga literaria y política, y el aprendizaje cultural escolar en castellano". Tras un paréntesis de diez años, publica Crónica (1975), el primer poemario con el que se siente cómodo.

A partir de 1980 comienza a escribir en catalán, y publica diez libros en cinco años. De toda esta producción rescatará solo tres poemas pertenecientes a Crónica y unos treinta de los libros escritos entre 1980 y 1986. Todos estos poemas fueron agrupados bajo el título Restes d'aquell naufragi (Restos de aquel naufragio). "Un naufragio poético de más de veinticinco años", en opinión del poeta.

La aparición de Llum de pluja (Luz de lluvia) en 1987 representa una ruptura con gran parte de su poesía anterior. A partir de entonces aparecen Edat roja (Edad roja), 1990; Els motius del llop (Los motivos del lobo), 1993, y Aiguaforts (Aguafuertes), 1995. Cuatro poemarios que forman un conjunto.  Un ciclo distinto conforman los siguientes: Estació de França (Estación de Francia),1999; Joana (2002), en memoria de su hija muerta, y Càlcul d'estructures (Cálculo de estructuras), 2005.   Con Casa de Misericordia (2007) consigue el Premio Nacional de Poesía, el Rosalía de Castro y el de Poesía de Catalunya. Le siguen Misteriosamente feliz (2008), Se pierde la señal (2012), Amar es dónde (2015) y Todos los poemas (2015). 

Los viajes, los amores, las hijas perdidas, el mar,  los mitos, las ciudades de su vida, la guerra, el jazz, el sufrimiento humano, la arquitectura, la vejez y la muerte son algunos de los temas de una poesía que busca captar lo trascendente que hay en lo cotidiano, que se plantea los grandes interrogantes de la existencia. Sobre él ha escrito Luis Antonio de Villena que es "un poeta culto, es un nítido artífice de una sencillez meditada, pero primero es un corazón herido y lúcido y una emoción caudal, temblorosa y cercana".

Gran parte de su obra en catalán se ha traducido el castellano (con traducciones del propio autor, en muchos casos), al alemán, inglés, euskera, hebreo, portugués y ruso. A partir de 1999 sus poemas aparecen en ediciones bilingües catalán-castellano en las que el poeta es autor de ambas versiones.


DOS POETAS HACIA EL EXILIO

El poema elegido parte, como otros muchos del autor, de una anécdota real; en este caso, el encuentro en el camino hacia el exilio francés de dos poetas españoles, el andaluz Antonio Machado* y el catalán Carles Riba* (1893-1959).

Una de las últimas imágenes de Machado, descubierta en 2023 por el investigador
Aku Estebarauz en el archivo del Centro Documental de Memoria Histórica de 
Salamanca. En la foto, realizada por 'Finezas', aparece Machado en la terraza
de Villa Amparo, el chalet valenciano de Rocafort donde se refugió durante la guerra,
en conversación con el periodista valenciano José Luis (de 'La Fragua social').
A su lado, está su madre, doña Ana Ruiz. A la izquierda de la imagen, su hermano 
José con su esposa, Matea Monedero, hablando con una de sus hijas. (ElPlural.com)


Machado, muy deteriorado físicamente a causa de su bronquitis crónica y sus problemas cardíacos, había partido de Barcelona el 22 de enero de 1939, a las 3 de la madrugada. Iba acompañado por su hermano José, la mujer de este, Matea Monedero;  la madre del poeta, doña Ana Ruiz, de 84 años, y las familias de los hermanos Xirau Palau.

En  Can  Santamaria,  Machado  (sentado y con  bastón) camino
del exilio, con  su hermano José  (de pie, a la derecha),  el doctor
José María Sacristán, el catedrático de ciencias naturales Enrique
Rioja y el filósofo Juan Roura Parella. La  fotografía  fue tomada
por el científico valenciano José Royo Gómez entre el 23 y el 26
de enero de 1939./La Vanguardia
En la masía Cam Santamaria, en Raset, donde permanecen tres días (del 26 al 29) a causa de los bombardeos, se les unen otros refugiados, entre los que se cuentan el lingüista Tomás Navarro Tomás y el periodista Corpus Barga. Desde allí, unas ambulancias de Sanidad Militar los trasladan a Can Faixat, una masía a dos kilómetros de la anterior, en las afueras de Viladasens, donde pasan su última noche en territorio español y se les unen más refugiados. Uno de ellos es el poeta  Carles Riba acompañado de su familia. Este entrega a Machado unos versos (“Tristes banderes/del crepuscle! Contra elles/sóc porpra viva./Seré un cor dins la fosca;/porpra de nou amb l’alba.”**) que posteriormente formarán parte del epigrama introductorio de sus Elegías de Bierville.  Los versos van acompañados de una afectuosa dedicatoria: “Con admiración y afecto, en la común esperanza que aún nos alienta, a don Antonio Machado, de su fiel amigo Carles Riba”.

Última fotografía de Antonio Machado (h. el 27 de enero de
1939), obtenida, al parecer, por Corpus Barga durante el paso
por la frontera de Portbou. [www.abelmartin.com]
Al anochecer del día 27 llegan al puesto fronterizo de Cerbère. La carretera se encuentra colapsada por la caravana de refugiados, pero los gendarmes franceses, viendo el estado del poeta y de su madre, los trasladan en coche a la estación de ferrocarril, donde pasan la noche en un vagón estacionado en vía muerta, sin luz ni calefacción. Machado llegó a preguntarle a Riba si sabía dónde podía empeñar un reloj para conseguir moneda francesa.

A la mañana siguiente, el grupo de intelectuales del que formaba parte Machado, bajo la protección del gobierno de la República, toma el tren para dirigirse a  Perpiñán o a París. Sin embargo, Machado, agotado por el esfuerzo, prefirió quedarse en  Collioure.  A las cinco y media de la tarde del 28 de enero, bajo la lluvia, se apea el poeta acompañado de su familia y de Corpus Barga. Este llevó en brazos a doña Ana, que no se tenía en pie y le preguntaba: “¿Cuándo llegamos a Sevilla?”. Fueron acogidos en el hotelito Bougnol-Quintana, donde Machado murió el 22 de febrero de 1939  y su madre, tres días después. Ambos fueron enterrados  en el cementerio viejo de la localidad.
Entierro de Antonio Machado, el 23 de febrero de 1939

La cita introductoria del poema es el inicio de las Elegías, obra dividida en doce partes, escrita por Carles Riba entre 1939 y 1942, durante su exilio en Francia. El título hace referencia al molino del castillo de Bierville, primer alojamiento de la familia Riba en Francia. En esta obra el poeta parte de “esa tristeza, que de tan pura, roza la divinidad”, según Marta López Vilar, de la desposesión del exiliado para emprender un camino interior, un viaje iniciático que lo salve de la devastación del exilio. Grecia es la patria común hacia la que el poeta se vuelve, cuando ha sido privado de la suya,  en busca de la salvación. De ahí la referencia a Queronea y Salamina en el poema de Margarit.

Actualización (08/05/2019):
Joan Margarit ha sido galardonado con el XXVIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que reconoce el conjunto de una obra de un autor vivo, cuyo valor literario suponga una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España. En 2017 recibió el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda.

Actualización (14/11/2019):
Cuando faltan unos días para que recoja el Premio Reina Sofía, el poeta ha sido reconocido con el más prestigioso galardón de las letras en español, el Premio Cervantes, en su edición de 2019. El jurado ha destacado que "la honda trascendencia y lúcido lenguaje siempre innovador ha enriquecido tanto la lengua castellana como la catalana, y representa la pluralidad de la cultura peninsular en una dimensión universal de gran maestría".

Actualización (17/02/2021):
Joan Margarit falleció ayer, 16 de febrero, a los 82 años.  En los últimos meses trabajó en un libro, todavía inédito, que se publicará próximamente con el título de Animal de bosque.

*Entradas relacionadas:


** “¡Tristes banderas/del crepúsculo! Contra ellas/soy púrpura viva./Seré un corazón en la oscuridad;/púrpura de nuevo con el alba.”

Otros poemas del autor en este blog: