EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 29 de enero de 2012

Poemas de Ibn Hazm de Córdoba


Pastor soy de estrellas, como si tuviera a mi cargo
apacentar todos los astros fijos y planetas.
Las estrellas en la noche son el símbolo
de los fuegos de amor encendidos en la tiniebla de mi mente.
Parece que soy el guarda de este jardín verde oscuro del firmamento,
cuyas altas yerbas están bordadas de narcisos.
Si Tolomeo viviera, reconocería que soy
el más docto de los hombres en espiar el curso de los astros.

                          * * * * * * * * * * * *
Me quedé con ella a solas, sin más tercero que el vino,
mientras el ala de la tiniebla nocturna se abría suavemente.
Era una muchacha sin cuya vecindad perdería la vida.
¡Ay de ti! ¿Es que es pecado este anhelo de vivir?
Yo, ella, la copa, el vino blanco y la oscuridad
parecíamos tierra, lluvia, perla, oro y azabache.

(Ibn Hazm de Córdoba, de "Sobre las señales del amor", 
en El collar de la paloma. Versión de Emilio García Gómez)

Abu Muhammad Ibn Hazm (Córdoba, 994-Casa Montija, Huelva, 1063). Escritor hispanomusulmán. Nacido en una familia aristocrática, su infancia y juventud, hasta los quince años, transcurrió en la corte cordobesa pues su padre era un alto funcionario al servicio de Almanzor. Vivió las revueltas de la corte califal que, en las primeras décadas del siglo XI, derivaron en guerra civil y derribaron la dinastía de los califas cordobeses. La fortuna y la desgracia se alternan en su vida en esta época: durante unos meses ocupó el cargo de visir del joven y culto califa Abderramán V, pero, acusado de participar en intrigas políticas, también sufrió la cárcel -antes y después del desempeño de su cargo- y el destierro. Una vez libre, renunció a la política, lo que no impidió que fuera desterrado nuevamente de su ciudad natal por motivos ideológicos y religiosos. Tras una larga peregrinación por las cortes de distintos reinos de taifas donde se le ofreció protección, acabó sus días en una propiedad familiar cercana a Casa Montija.
   Es autor de una extensa obra en la que trató distintos temas: historia, teología, arte poética... Pero la obra que le ha dado fama imperecedera es El collar de la paloma, fechado en la ciudad de Játiva en 1022, un tratado sobre el amor y los amantes, el más importante sobre el tema del amor en la cultura musulmana. Escrito en prosa, en la que se insertan algunas breves composiciones poéticas, proporciona una preciosa información sobre la vida social y las creencias de la época, y ejerció una notable influencia en la literatura medieval de los reinos cristianos, sobre todo en el desarrollo del código del "amor cortés".

"Un niño prodigio", de Irène Némirovsky

Irène Némirovsky, Un niño prodigio, Madrid, Alfaguara, 2009, 104 páginas.


     Irène Némirovsky (Kiev, 1903 – Auschwitz, 1942) escribió esta novela corta a los veinticuatro años.
       Cuenta la historia de un niño judío, Ismael, que canta para las personas marginales en el puerto de una ciudad del Mar Negro. Tiene una vida difícil y miserable. En una taberna lo descubre un hombre de otra posición social que se queda encantado con sus poesías. Se lo lleva para que cante a una rica mujer. Ismael disfruta de sus cuidados y cariño pasajeros. A ella deja de interesarle y lo abandona cuando pierde su genio, la facilidad que tenía para componer preciosas canciones en cualquier momento. Han pasado unos años y él es ahora otra persona. Salió de su ambiente y se ha convertido en un extraño para todos. No pertenece ni a un mundo ni a otro. Nada tiene remedio.
     Es una historia muy cuidada, sensible, que narra lo efímero de la felicidad, de la fama y de la vida.
                                                                        Blanca Juan

miércoles, 25 de enero de 2012

Centenario de la biblioteca María Moliner


La biblioteca "María Moliner" de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, inaugurada el 23 de enero de 1912, acaba de cumplir cien años. Para celebrarlo, se ha organizado una exposición en la que se muestran documentos y objetos diversos que forman parte de la historia de esta biblioteca, cuyos fondos ascienden en la actualidad a 350.000 ejemplares. Entre los documentos conservados, se encuentra el expediente académico de la lexicógrafa aragonesa, que cursó la carrera de Historia en esa facultad, tras acabar el bachillerato en el actual Instituto Goya.
Más información sobre la exposición en:

domingo, 22 de enero de 2012

"Ahora que conozco la humildad de mi vida", de Ildefonso-Manuel Gil



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Ahora que conozco la humildad de mi vida
como una gota de agua en el caudal del río
y siento mi palabra por amor bendecida
y me ofrece el recuerdo todo cuanto fue mío,

ahora que en los juegos de mis hijos encuentro
las ocultas sorpresas de mis primeras risas,
y con seguro paso firmemente me adentro
en el sencillo mundo del árbol y las brisas,

ahora que en mi pecho tengo la llaga abierta
del amor de los padres, ahora, mansamente
mi corazón se aquieta en la penumbra cierta
del destino del hombre fluyendo oscuramente,

fluyendo leve, incierto, ciego en la alternativa
de relámpago y sombra, de sonrisa y de llanto,
y aprendo que mi alma es la alondra cautiva
que ciegamente quiere liberarse en mi canto.

(Ildefonso-Manuel Gil, de El tiempo recobrado, 1950)
                     
Ildefonso-Manuel Gil (Paniza, Zaragoza, 22 de enero de 1912- Zaragoza, 2003), narrador, ensayista y poeta adscrito a la generación del 36. Licenciado en derecho y doctorado en letras, destacó pronto en los círculos literarios madrileños y fundó junto a Ricardo Gullón la revista Literatura. Durante la Guerra Civil estuvo encarcelado en el seminario de Teruel; de vuelta a Zaragoza, desempeñó distintos trabajos para sobrevivir pues había perdido su puesto administrativo: fue profesor auxiliar en la universidad, dio clases, tradujo Os Lusíadas de Camoens y publicó una Historia de la literatura universal. En 1962 marchó a Estados Unidos e impartió clases de literatura española en una universidad hasta su jubilación. Tras su vuelta a España en 1983, fija su residencia en Zaragoza. En la capital aragonesa dirigió la "Institución Fernando el Católico" (1985-1993), desde donde reivindicó la figura de Benjamín Jarnés y organizó el congreso sobre el destierro aragonés. Fue miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua española y, por tanto, correspondiente de la RAE. Recibió numerosos premios y reconocimientos de las instituciones aragonesas: Medalla de Oro de Zaragoza (1982); Premio Aragón de las Letras (1992), Medalla de Santa Isabel de Portugal de la DPZ (1993), Aragonés de Honor (1996) y Medalla de Honor de la IFC (2000). Murió en Zaragoza, pero fue enterrado en Daroca, ciudad en la que transcurrió su infancia y con la que siempre mantuvo una estrecha vinculación.
    Como narrador, es autor de las novelas La moneda en el suelo (1951), sobre un violinista que pierde sus manos en un accidente e inicia un proceso de autodestrucción; Juan Pedro el dallador (1953), historia de una venganza, llevada al cine por el director aragonés José Luis Gonzalvo, con el título La ley de una raza (1967), y rodada en Daroca, y Concierto al atardecer (1992), sobre los horrores de la Guerra Civil. Escribió, además, el libro de cuentos La muerte hizo su agosto (1978).
    Es autor, asimismo,  de una obra poética muy personal, calificada por sus estudiosos de neorromática, si bien en algunas de sus obras se relaciona con la poesía social de posguerra. Caracterizada por la claridad y sencillez del lenguaje y el dominio de la versificación, está recogida en los siguientes poemarios: El tiempo recobrado (1950), El incurable (1951), De persona a persona (1971), Luz sonreída, Goya, amarga luz (1972), Poemas del tiempo y del poema (1973), Poemaciones (1982) y Las colinas (1989).

sábado, 21 de enero de 2012

"Las increíbles aventuras de Tom Scatterhorn", de Henry Chancellor


Henry Chancellor, Las increíbles aventuras de Tom Scatterhorn: El secreto del museo, Barcelona, Montena, 2008, 480 páginas.

   Tom Scatterhorn es un chico de once años que pasa las Navidades en Dragonport con sus tíos mientras su madre se va a buscar a su padre a Mongolia. Sus tíos viven en un antiguo y destartalado museo llamado Museo Scatterhorn, fundado un siglo antes por un antepasado suyo y por un amigo. Ahora el museo está destartalado y nadie va a visitarlo, pero Tom descubre que en el museo los animales están vivos aunque parezcan disecados y medio rotos. Aparte de eso, todo va bien hasta que un día llega a Dragonport un antepasado de uno de sus fundadores y está empeñado en comprarlo.

   A mí me ha gustado este libro porque es muy entretenido y, cuando parece que ya no puede ocurrir nada más, pasa una cosa todavía más extraña que la anterior aunque también más interesante.

                             Jaime Gargallo Villanueva, 3º ESO

martes, 17 de enero de 2012

Centenario del nacimiento de Ildefonso-Manuel Gil



Vista de la ciudad de Daroca
El 22 de enero se cumplen cien años del nacimiento del escritor aragonés Ildefonso-Manuel Gil (1912-2003). Para celebrarlo, se han organizado una serie de actos que tendrán como escenario distintas poblaciones aragonesas especialmente vinculadas con el escritor: Paniza, su lugar de nacimiento; Daroca, el paraíso de la infancia; Teruel, ciudad en que estuvo preso durante la Guerra Civil; Zaragoza, donde residió antes y después del éxodo a Estados Unidos, y Fuendetodos, cuna de su pintor favorito. Los actos comienzan en Daroca con la proyección, el próximo viernes, de la película Ley de raza (1969), del director José Luis Gonzalvo, basada en su novela Juan Pedro el Dallador (1953). Una charla del profesor Manuel Hernández y una lectura de textos del escritor, a cargo de la actriz María José Moreno, se cuentan entre las actividades previstas para el sábado.  

Puedes encontrar más información sobre los actos programados en:

domingo, 15 de enero de 2012

"Alhambra", de Jorge Luis Borges


               ALHAMBRA

Grata la voz del agua
a quien abrumaron negras arenas,
grato a la mano cóncava
el mármol circular de la columna,
gratos los finos laberintos del agua
entre los limoneros,
grata la música del zéjel,
grato el amor y grata la plegaria
dirigida a un Dios que está solo,
grato el jazmín.
Vano el alfanje
ante las largas lanzas de los muchos,
vano ser el mejor.
Grato sentir o presentir, rey doliente,
que tus dulzuras son adioses,
que te será negada la llave,
que la cruz del infiel borrará la luna,
que la tarde que miras es la última.

(Jorge Luis Borges, de Historia de la noche, 1977)

[Selección del profesor Jose Molina]

El poema, fechado en Granada en 1976, fue compuesto por Borges con motivo de su estancia en la ciudad en compañía de María Kodama. Borges (1899-1986) había visitado Granada con sus padres siendo un adolescente, y se enamoró de la ciudad. Regresa a ella, anciano y ciego, porque desea mostrársela a su compañera. Antonio Muñoz Molina escribe que María le contó “la impaciencia con que Borges se preparaba aquella mañana para la visita, anticipándole las maravillas que recordaba bien y que ella aún no había visto, tan ilusionado por volver y mostrárselas que hasta se le olvidó que estaba ciego”. María Kodama recuerda también, en una entrevista, la incomodidad que sintió ella cuando se disponían a cruzar una de las puertas de la Alhambra, al leer en una placa de cerámica la inscripción con unos versos de Francisco A. de Icaza: “que no hay en la vida nada / como la pena de ser / ciego en Granada”. El escritor, al notarlo, la tranquilizó diciéndole: “No te sientas mal. Tú me la enseñarás con los ojos de otro Oriente”, haciendo alusión a la ascendencia japonesa de Kodama.

 El escritor Francisco Ayala (1906-2009) observó que, en el poema, la luminosidad de la Alhambra está percibida por el ciego Borges por medio de los otros sentidos: “Grata la voz del agua / a quien abrumaron negras arenas, comienza recogiendo a través del oído la impresión del paraje que se niega a sus ojos, para apelar en seguida al sentido del tacto: Grato a la mano cóncava / el mármol circular de la columna. Y otra vez al oído: Gratos los finos laberintos del agua […]”. 

El poema evoca la última tarde del rey Boabdil en la ciudad de Granada, que, perdida para siempre, debe entregar a los reyes cristianos; pero quizá, como intuye Muñoz Molina, el último verso sea también la despedida del propio Borges, que murió diez años después.

Otros poemas del autor en este blog:
   -"Los justos": AQUÍ.
   -"La noche de San Juan": AQUÍ.
   -"Ya somos el olvido que seremos": AQUÍ.
   -"Final de año": AQUÍ.

Textos en prosa:
   -"Posesión del ayer": AQUÍ.
   -"La biblioteca de Babel": AQUÍ.

También encontrarás  información sobre el autor en "El nombre del blog": AQUÍ.