domingo, 6 de noviembre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
"Octubre", de Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva, 1881-San Juan, Puerto Rico, 1958). Poeta español, cuya obra constituye el enlace entre el modernismo de fin de siglo y la "poesía pura" novecentista, de la que es el verdadero maestro. Consagró su vida por entero a la poesía, verdadera razón de su existencia: "Yo tengo escondida en mi casa, por su gusto y el mío, a la Poesía. Y nuestra relación es la de dos enamorados". Siempre se planteó la poesía como una búsqueda incansable de la belleza y de lo absoluto, lo que le lleva a reelaborar continuamente su obra. La belleza se expresaba en el poema por medio de palabras, que le pertenecían a él como poeta y que, por tanto, escribía con una ortografía personal alejada de las normas. Obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1956.
El propio Juan Ramón dividió su obra en tres etapas. La primera etapa, la etapa sensitiva, llega hasta 1915 y comienza con una poesía intimista y sencilla, de suave musicalidad, que insiste en la soledad y la melancolía, en la que además de la influencia de Bécquer (Rimas, 1902) se observa la huella del modernismo intimista y simbolista (Arias tristes, 1903; Jardines lejanos, 1904). Evoluciona, a partir de Elejías puras (1907), hacia composiciones muy influidas por Rubén Darío en lo que respecta a la sonoridad del verso. Por entonces compone también su libro de prosa poética Platero y yo (1914).
La etapa intelectual se inicia con Diario de un poeta recién casado (1916), escrita en parte durante su viaje de novios a Nueva York con Zenobia Camprubí. Esta obra rompe con la estética modernista y abre el camino a la poesía pura; en ella mezcla prosa y verso, incorpora motivos externos al poeta (el mar, las calles y los habitantes de Nueva York) y elimina los elementos coloristas y la musicalidad. Los poemas se simplifican y el lenguaje quiere nombrar la esencia de las cosas. Los libros siguientes (Eternidades, 1918; Piedra y cielo, 1919; Poesía, 1923; Belleza, 1923; La estación total, 1923-1936, publicada en 1946) prosiguen el proceso de intelectualización, y su comprensión se hace más difícil para el lector. De acuerdo con el aristocratismo novecentista, el poeta se dirige "a la inmensa minoría", "a la minoría siempre".
La última etapa, etapa suficiente o verdadera, la desarrolla en el exilio. Su poesía es cada vez más metafísica, más preocupada por el problema de Dios, con el que se identifican la belleza, el conocimiento y el alma del ser humano, reflejo de la idea de Dios. De este periodo destacan dos libros: En el otro costado (1936-1942) y Dios deseado y deseante (1949).
En el soneto elegido el poeta contempla el infinito campo castellano, iluminado por la luz amarilla del atardecer de un día de otoño, mientras se realiza la labor de la siembra. La contemplación de la escena despierta en el poeta un anhelo de identificación con ese campo abierto por el arado, y piensa en la posibilidad de sembrar su corazón en los surcos, como si se tratase de una semilla, para que, transformado en árbol, muestre al mundo el amor eterno.
El propio Juan Ramón dividió su obra en tres etapas. La primera etapa, la etapa sensitiva, llega hasta 1915 y comienza con una poesía intimista y sencilla, de suave musicalidad, que insiste en la soledad y la melancolía, en la que además de la influencia de Bécquer (Rimas, 1902) se observa la huella del modernismo intimista y simbolista (Arias tristes, 1903; Jardines lejanos, 1904). Evoluciona, a partir de Elejías puras (1907), hacia composiciones muy influidas por Rubén Darío en lo que respecta a la sonoridad del verso. Por entonces compone también su libro de prosa poética Platero y yo (1914).
La etapa intelectual se inicia con Diario de un poeta recién casado (1916), escrita en parte durante su viaje de novios a Nueva York con Zenobia Camprubí. Esta obra rompe con la estética modernista y abre el camino a la poesía pura; en ella mezcla prosa y verso, incorpora motivos externos al poeta (el mar, las calles y los habitantes de Nueva York) y elimina los elementos coloristas y la musicalidad. Los poemas se simplifican y el lenguaje quiere nombrar la esencia de las cosas. Los libros siguientes (Eternidades, 1918; Piedra y cielo, 1919; Poesía, 1923; Belleza, 1923; La estación total, 1923-1936, publicada en 1946) prosiguen el proceso de intelectualización, y su comprensión se hace más difícil para el lector. De acuerdo con el aristocratismo novecentista, el poeta se dirige "a la inmensa minoría", "a la minoría siempre".
La última etapa, etapa suficiente o verdadera, la desarrolla en el exilio. Su poesía es cada vez más metafísica, más preocupada por el problema de Dios, con el que se identifican la belleza, el conocimiento y el alma del ser humano, reflejo de la idea de Dios. De este periodo destacan dos libros: En el otro costado (1936-1942) y Dios deseado y deseante (1949).
En el soneto elegido el poeta contempla el infinito campo castellano, iluminado por la luz amarilla del atardecer de un día de otoño, mientras se realiza la labor de la siembra. La contemplación de la escena despierta en el poeta un anhelo de identificación con ese campo abierto por el arado, y piensa en la posibilidad de sembrar su corazón en los surcos, como si se tratase de una semilla, para que, transformado en árbol, muestre al mundo el amor eterno.
Encontrarás un estudio del poema en:
Otras entradas sobre el autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2021/05/manana-de-la-cruz-de-juan-ramon-jimenez.html
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2014/06/carta-georgina-hubner-en-el-cielo-de.html
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2013/02/el-viaje-definitivo-de-juan-ramon.html
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2013/01/publicacion-de-idilios-de-juan-ramon.html
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2012/01/el-amor-que-huele-de-juan-ramon-jimenez.html
lunes, 24 de octubre de 2011
24 de octubre, Día de la Biblioteca

Ilustración del cartel del Día de la Biblioteca
DÍA DE LA BIBLIOTECA
Desde el año 1997, la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil promueve la celebración del Día de la biblioteca (24 de octubre) y, como ya es habitual, se edita un cartel para la conmemoración. Este año la ilustración es de Elena Odriozola y el texto del escritor Patxi Zubizarreta. Reproducimos a continuación las palabras del autor:
La Sirenita y la Pequeña Cerillera son personajes que a la mayoría de nosotros nos resultan familiares, pero quizá muchos desconozcan que el padre de Hans Christian Andersen fue un artesano pobre que solo se sentía feliz los domingos: ese era el único día en el que sacaba tiempo para leerle cuentos y hacerle teatro a su hijo. Y, seguramente, pocos sepan que el escritor fue enterrado con una carta misteriosa escondida en su pecho...
La pequeña Cerillera nos invita a mirar hacia fuera, sobre todo a la gente desamparada; Laura Esquivel, sin embargo, en su novela Como agua para chocolate nos aconseja mirar dentro. afirma que cada persona tiene en su interior una caja de cerillas y que cada uno tiene su propia manera de encenderlas: una compañía agradable, una buena cena, una caricia, una fantasía, un poema...Pero advierte de que, si las cerillas no se encienden con frecuencia, la caja se humedece, es imposible volver a prenderlas y nutrir de energía el alma.
La pequeña Cerillera nos invita a mirar hacia fuera, sobre todo a la gente desamparada; Laura Esquivel, sin embargo, en su novela Como agua para chocolate nos aconseja mirar dentro. afirma que cada persona tiene en su interior una caja de cerillas y que cada uno tiene su propia manera de encenderlas: una compañía agradable, una buena cena, una caricia, una fantasía, un poema...Pero advierte de que, si las cerillas no se encienden con frecuencia, la caja se humedece, es imposible volver a prenderlas y nutrir de energía el alma.
Julio Villar eligió precisamente una caja de cerillas para despedir a su diminuto amigo. En ¡Eh, Petrel! (relato de su vuelta al mundo en solitario) el marino cuenta que encontró al grillo en una noche de tormenta, y que éste le hacía mucha compañía; pero, finalmente, otro temporal se lo llevó: el pobrecillo murió ahogado y el viajero lo introdujo en una cajita, la envolvió en papel de plata y la posó en la estela de su velero.
Historias como estas nos esperan en los libros de nuestras bibliotecas. Y, por alguna razón, los bibliotecarios me recuerdan a los beduinos: éstos, cuando se retiran a dormir, dejan encendido un pequeño fuego en una duna a modo de faro en el mar de arena. Cuando algún peregrino o alguna persona extraviada se acerca, lo reciben como si fuera príncipe, preso y poeta: lo acogen con todos los honores, lo hacen preso de sus agasajos y, al final, se ve obligado a elegir las palabras precisas para expresar su agradecimiento. Es así, precisamente, como recuerdo a tantas bibliotecarias.
De forma que en la biblioteca también nos sentimos príncipe, preso y poeta entre libros, revistas, periódicos, películas, canciones o propuestas digitales, entre ficciones y realidades que nos alertan y ayudan a mantener encendido nuestro espíritu crítico. Allí podemos elegir la forma de prender nuestras cerillas, si mirar hacia dentro o hacia fuera, y, quién sabe, puede que al final hasta nos aventuremos a investigar o a imaginar el contenido de la carta del escritor danés...
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domingo, 23 de octubre de 2011
"Poema 128", de Emily Dickinson
Emily Dickinson (Amherst, Massachusets, 1830-1886) fue una poeta estadounidense. Creció en un ambiente puritano y pasó casi toda su vida sin salir de su habitación, dedicada a contemplar la naturaleza circundante, a la lectura de sus autores favoritos (Shakespeare, los místicos, Keats, las hermanas Brontë y Barret Browning, entre otros) y a la composición de sus poemas, unos 1750, en los que refleja los conflictos morales e intelectuales de su tiempo. Su obra se publicó en 1890. A partir de los años veinte empezó a ser valorada por la crítica, y actualmente está considerada una de las figuras fundamentales de la lírica estadounidense. En sus poemas, poblados de imágenes y símbolos, transgredió voluntariamente las normas de la métrica, el ritmo y la sintaxis. Su poesía, sencilla y profunda, se interroga sobre la naturaleza y los sentimientos, sobre la vida y la inmortalidad.
Puedes leer otro poema de la autora en este blog:
martes, 18 de octubre de 2011
La huella del fantasma
Del 24 al 28 de octubre, la biblioteca del IES Goya va a celebrar una nueva "Semana de la literatura de misterio y terror", que en este caso girará en torno a los fantasmas y aparecidos. Como verás, nos proponemos seguir la huella que el fantasma ha dejado en el idioma, la literatura y el cine.
En el cuadernillo de arriba encontrarás información sobre las actividades programadas y algunas propuestas de trabajo.
domingo, 16 de octubre de 2011
"Piedra de sol", de Octavio Paz


[Selección: Victoria Aurell y Elena Pérez Gimeno, 2º de Bachillerato B]
Octavio Paz (Méjico, 1914-1998), poeta y ensayista. Considerado uno de los intelectuales más influyentes del mundo hispanoamericano. Colaboró en numerosas publicaciones y fue el fundador de las revistas literarias Plural y Vuelta (galardonada en 1993 con el premio Príncipe de Asturias de la Comunicación), de la que también fue director. Desde 1962 desempeñó el cargo de embajador de Méjico en diferentes países, pero dimitió en 1968 en protesta por las actuaciones de su gobierno contra el movimiento estudiantil. Posteriormente fue profesor en Cambridge y Harward. Su poesía es una reflexión sobre los problemas más hondos de la existencia humana: la angustia de la temporalidad y la dificultad de la comunicación. Entre sus obras poéticas, destacan: Piedra de sol (1957), obra fundamental de la poesía hispanoamericana del siglo XX; Libertad bajo palabra (1960), recopilación de lo escrito entre 1935 y 1958, y Poesía (1979). Ha sido galardonado con el premio Ollin Yolitztli (1980), el Cervantes (1981), el Neustadt (EE. UU., 1982) y el de la Paz, otorgado por los libreros alemanes por el conjunto de su obra (1984); el premio Internacional Menéndez Pelayo (1987) y el Nobel de Literatura (1990).
Otro poema del autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2012/08/mar-por-la-tarde-de-octavio-paz.html
Otro poema del autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2012/08/mar-por-la-tarde-de-octavio-paz.html
domingo, 9 de octubre de 2011
"Bajo presión", de Tomas Tranströmer
Otro poema del autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com.es/2010/12/poema-de-la-semana.html
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