EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 16 de agosto de 2020

"Tú no has visto el alba", de José Luis Hidalgo

Charles Courtney Curran, A Breezy Day, 1887


Tú no has visto el alba

No podía decirte
por qué el alba mató aquella paloma sin una gota de sangre;
es una mujer
que tiende ropa blanca sobre la madrugada,
una mujer con una palabra congelada entre los dientes
que pone un punto de hielo
en los gritos que ha ido desmelenando sobre los prados.
A lo lejos, a lo lejos.
Unos brazos azules van abrazando la tierra,
hay también un canto de ruiseñor sobre los árboles;
en las flores los escarabajos, y tú sin enterarte.
No te lo puedo decir, rompe tu sueño y míralo.

¡Con el alba, con el alba!

La alegría de la luz me penetra por las plantas.
Me sacude como un lirio.
Voy a desnudarme. 
Quiero que para mi carne oculta también amanezca.

De Raíz, 1944

Otros poemas del autor en este blog:
http://elhacedordesuenos.blogspot.com/2013/01/que-es-la-noche-de-reyes-de-jose-luis.html

jueves, 13 de agosto de 2020

"El buen impresor", microcuento de Alfonso Reyes


El buen impresor


El sino del impresor "amateur" es la desdicha.

Tenía que imprimir una Doctrina Cristiana que empezaba con la frase: "Dios hizo el mundo en siete días", y quería a toda costa emplear en el libro sagrado la mejor capitular que tenía: una hermosa mayúscula de misal, vestida de rojos y oros vivos, con ángeles azules y festones de flores, bandas y columnas simbólicas, pájaros vistosos.

Ahora bien, el libro empezaba por "D", y la mayúscula historiada era una "F".

El impresor se decidió a tocar levemente el original, e imprimió así:

"Francamente, Dios hizo el mundo en siete días".

(Y es lástima que no fuera erudito en doctrinas heterodoxas, porque pudo haber puesto, con mayor sentido: "Finalmente, Dios hizo el mundo en siete días". ¡El principio del fin!).

De Calendario, 1923

El escritor Alfonso Reyes. (elpais.com)
Alfonso Reyes Ochoa (Monterrey, 1889-Ciudad de México, 1959) fue un escritor, crítico y ensayista mexicano, considerado por Borges como el mejor prosista español de cualquier época. Junto con Henríquez Ureña, Antonio Caso y José Vasconcelos formó parte del grupo cultural Ateneo de la Juventud (1909-1913).  Licenciado en Derecho en 1913, tras la muerte violenta de su padre, el general Bernardo Reyes, se exilió en España y residió en  Madrid desde 1914 hasta 1924. En esos años trabajó en el Centro de Estudios Históricos de Madrid, dirigido por Menéndez Pidal, y escribió la versión en prosa del Cantar de mio Cid. Su ingreso en el servicio diplomático lo llevó a destinos como París, Río de Janeiro y Buenos Aires, donde entró en contacto con Silvina Ocampo, Leopoldo Lugones, Borges y Bioy Casares. Desempeñó diferentes cargos hasta 1938, en que abandonó la carrera por  la literatura. De vuelta a su  país, fundó la cátedra de Historia de la lengua y literatura españolas en la universidad de la capital y creó y dirigió la Casa de España, que daría origen al Colegio de México, y la Capilla Alfonsina. En 1940 fue elegido miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, de la que fue director entre 1957 y 1959. En 1945 ganó el Premio Nacional de Literatura. Fue candidato al Premio Nobel en cinco ocasiones. Murió el 27 de diciembre de 1959 y fue enterrado en la Rotonda de Hombres Ilustres.

Hombre de inmensa cultura, es una de las figuras más importantes de las letras hispanoamericanas, que destacó especialmente  como filólogo y crítico. Sus estudios sobre literatura continúan siendo un referente en lengua castellana. Cultivó casi todos los géneros literarios. De su obra poética destacan el poema dramático Ifigenia cruel (1924), Romances del río de enero (1933), Otra voz (1936), Cantata en la tumba de Federico García Lorca  (1937) y la antología Obra poética: 1906-1952 (1952). De su narrativa, El plano oblicuo (1920), La casa del grillo (1945) y Los tres tesoros (1955); y de su vasta producción ensayística: El suicida (1917), Visión de Anáhuac y Cartones de Madrid (1917),  Retratos reales e imaginarios (1920), Simpatías y diferencias (1921-1926), Cuestiones gongorinas (1927), Las vísperas de España (1937), La crítica en la edad ateniense (1941), La experiencia literaria (1942), El deslinde: prolegómenos a la teoría literaria (1944), Letras de la Nueva España (1948), Estudios helenísticos (1957) y La filosofía helenística (1959). Nos dejó, además, excelentes traducciones de Chejov, L. Sterne, G. K. Chesterton, así como sus ediciones críticas de autores españoles.

domingo, 9 de agosto de 2020

"Mi corazón nació desnudo" (My heart born naked) , de John Berger

Pintura de Eduardo Úrculo


UNA CAMISA COLGADA DE UNA SILLA


Mi corazón nació desnudo
y fue envuelto en canciones de cuna.
Más tarde, ya solo llevó 
poemas por ropa.
A modo de camisa
cubrían mi espalda
los poemas que había leído.

Así viví durante medio siglo
hasta que nos encontramos y no hubo necesidad de palabras.

Por la camisa colgada en el respaldo de la silla
sé esta noche
cuántos años
de aprender de memoria
te he esperado.

(En Páginas de la herida, Visor, 2003. Versión de Pilar Vázquez)

SHIRT ON THE CHAIR

My heart born naked
was swaddled in lullabies.
Later alone it wore
poems for clothes.
Like a shirt
I carried on my back
the poetry I had read.

So I lived for half a century
until wordlessly we met.

From my shirt on the back of the chair
I learn tonight
how many years
of learning by heart
I waited for you.

 

Entrada relacionada:

domingo, 2 de agosto de 2020

Un poema de Derek Walcott

Pigeon Island, Santa Lucía



Por el crepitar y el silbo de la palabra "agosto", 
como una hoguera en la playa, por el balancearse
de blancos mástiles del puerto deportivo el miércoles
después del trabajo, regresaría y olvidaría las constantes
quejas de qué le falta a la isla, cómo no tiene
las certezas de la urbe: por un pescador que vuelve
a su pueblo con su caña cimbreña y buena pesca
que refulge como arcoíris cuando te la muestra,
por el ascua que de pronto se apaga cual cerilla
cuando el día y todo aquello que éste trajo termina,
por las luces en los muelles, por la primera estrella
que ha hecho que mi amor por la isla nunca haya menguado
mas, donde tú estés, siempre arderá cuando me haya ido,
y por la silueta leonina de Pigeon Island
y tu gato, que de una esfinge asume la postura,
por las extensas, vacías arenas de tu ausencia,
por la palabra "agosto", como un gemir de paloma.

Versión original en inglés: 

For the crackle and hiss of the word "August", 
like a low bonfire on a beach, for the wriggling
of white masts in the marina on a Wednesday
after work, I would come back and forget the niggling
complaints of what the island lacks, how it is without
the certainties of cities: for a fisherman walking back
to this village with his jigging rod and a good catch
that blazes like rainbows when he shows it to you,
for the ember that goes out suddenly like a match
when the day and all that it brought is finished,
for the lights on the piers and for the first star
for whom my love of the island has never diminished
but will burn steadily when I am gone, wherever you are,
and for the lion's silhouette of Pigeon Island,
and your cat that presumes the posture of
a sphinx and for the long, empty sand
of your absence, for the word "August", like a moaning dove.

De Garcetas blancas. Edición bilingüe. Introducción y prólogo de
Luis Ingelmo, Bartleby, 2010


Escribe Luis Ingelmo que en Garcetas blancas (White Egrets) están presentes las constantes en la poesía de Derek Walcott: la influencia de la pintura en la lírica, las constantes referencias a la naturaleza, al pasado colonial de Santa Lucía y a la condición insular de esta, así como al multilingüismo antillano; también, el nomadismo del poeta por distintos países europeos y americanos y su preocupación por la conversión del perdido paraíso caribeño en un parque temático o en un lugar de vacaciones. Y está el mar. Pero es, sobre todo, el testamento del escritor:
Pero Garcetas Blancas es, acaso más que nada, el testamento con el que el premio Nobel antillano da fe de la sospecha de que ha topado, por fin, con algo que se asemeja bastante a las respuestas que llevaba buscando a sus constantes inquietudes, ahora que se acerca el ocaso de su vida.

viernes, 31 de julio de 2020

Un paseo por Zaragoza con Inmaculada Martín Catalán

Inmaculada Martín Catalán (Teruel, 1949), profesora, escultora, dibujante y pintora, comenzó su preparación inicial en Zaragoza con el pintor Alejandro Cañada. Estudió Bellas Artes en Barcelona y Madrid, donde se licenció en la especialidad de Escultura.
     Además de su reconocida carrera artística, es una experta en carteles y trabaja con varios grupos de dibujo: Urban Sketchers, Flickr, Group Portraits in your art, Group with Experience.*
     Muy vinculada al IES Goya, donde fue profesora hasta su jubilación, forma parte  desde sus inicios de nuestra tertulia literaria y colabora en el blog "El hacedor de sueños". 
    Hoy queremos compartir con los lectores algunas de sus creaciones. Se trata de "instantáneas" de la vida en nuestra ciudad plasmadas en su cuaderno, gracias a las cuales podemos realizar un artístico paseo virtual por  Zaragoza.

*La información procede del blog 'Letras desde Mocade'.
Detalle de la plaza de las Catedrales, con la fuente de la Hispanidad y, al fondo, San Juan de los Panetes



Vista desde la margen izquierda del Ebro

El paseo de Ranillas y el Pilar, al fondo
El Pilar visto desde Echegaray y Caballero
Puente de Piedra y, al fondo, el Pilar
Desde Puerta Cinegia, el Coso bajo la lluvia
La plaza del Pilar, después de la ofrenda 
Torre de la Seo y detalle de la Lonja
Escalinata del parque José Antonio Labordeta

jueves, 30 de julio de 2020

"El espiritista de O Grove", un relato de Domingo Villar


Cementerio de Rubiáns. GONZALO SALGADO (diariodearousa.com)


El espiritista de O Grove[1]

Augusto Sueiro apareció un domingo de marzo en la puerta del cementerio de San Martiño asegurando que podía hablar con los muertos y ofreciéndose como espiritista a los que quisieran conversar con sus difuntos. Vestía ropas harapientas y llevaba una pipa humeando en la boca y un letrero con la tarifa colgado en el pecho.
     Nadie en O Grove lo conocía y su aspecto generó desconfianza al principio, pero con el paso de los días, cuando se fueron acostumbrando a su presencia, fue creciendo en ellos el prurito de la curiosidad.
     La primera cliente de Augusto Sueiro fue Consuelo, una viuda que todos los días pasaba un rato junto a la tumba de su hombre. Augusto le cobró por adelantado y la siguió por el cementerio hasta el nicho. "¿Qué le quiere decir a Balbino?", inquirió el espiritista, leyendo el nombre en el mármol. "Que cómo está", respondió ella con rubor. Entonces Augusto colocó las manos alrededor de la boca para hacer retumbar la voz, se acercó al nicho y chilló: "¡Balbino, pregunta Consuelo que cómo estás!". Después pegó la oreja al mármol para escuchar la respuesta y se la trasmitió a la mujer: por lo visto, Balbino había perdido un poco de peso, pero en general se encontraba bien.
    Aquella fue la primera de las muchas ocasiones en que Augusto medió entre los vivos y los muertos de O Grove aquella primavera en que la gente no dejó de hablar del hombre de la pipa. Unos pensaban que era un charlatán. Otros, que había escapado de un frenopático[2]. También había quien mantenía que era un aparecido, un muerto que se había quedado encerrado en este lado tras una excursión nocturna con otros difuntos, y que de ahí le venía la intimidad que tenía con ellos.
     Un mes y pico después, uno de sus clientes se interesó por si, además de la facultad de hablar con los muertos, no tendría poderes adivinatorios. Augusto confesó con cierta modestia que, como los augures de la antigua Roma, era capaz de ver el futuro en las cosas sencillas de la naturaleza, como el vino o la empanada[3], siempre que no fuera de chocos[4], porque la tinta emborronaba las predicciones. Tampoco podía visualizar el porvenir más de dos veces cada día por el esfuerzo inmenso que comportaba el presagiar. Cuando en la villa se supo que Augusto Sueiro podía revelar el futuro, hasta los vecinos más descreídos fueron venciendo sus prejuicios. De a dos, algunos de los que renegaban pasaron por el cementerio llevando lambonadas[5] al médium.
     Una tarde Augusto recibió la visita de Tacho el Moscón, un contrabandista célebre de Vilagarcía[6] atraído como los otros hasta el oráculo por la posibilidad de conocer el futuro. El rufián se interesó por los signos de la quiniela y Augusto Sueiro trató de quitárselo de encima con el pretexto de que era capaz de ver el futuro pero no podía influir en él. En cuanto el Moscón sacó la pistola, el espiritista, muerto de miedo, le dio los catorce signos al tuntún[7]. La tercera semana que acertó, el Moscón fue detenido  acusado de lavar dinero negro y juró vengarse de Augusto que, asustado y perplejo, escapó.
     Un taquillero del puerto de Vigo[8] contó que un hombre de aspecto alocado con una pipa en los labios se había acercado a la estación marítima con la intención de comprar un pasaje para América. Acabaron por venderle un billete de ida y vuelta para las Cíes[9] y el hombre partió entre los turistas. Nunca lo volvieron a ver.

(Domingo Villar, Dos gotas en el mar. Cuentos, Siruela 2019, edición no venal*)



[1] O Grove (El Grove): municipio gallego situado en la provincia de Pontevedra, a la entrada de la ría de Arousa (Arosa).
[2] frenopático: coloq. Hospital o clínica donde se trata a los enfermos mentales (rae).
[3] empanada: masa de pan rellena de carne, pescado, verdura, etc., cocida en el horno (rae).
[4] choco: sepia (rae).
[5] lambonada: cosa de comer, generalmente dulce, que se toma más por gusto que para alimentarse (Dicionario Real Academia Galega).
[6] Vilagarcía de Arousa (Villagarcía de Arosa): localidad de la provincia de Pontevedra.
[7] al tuntún: sin cálculo ni reflexión o sin conocimiento del asunto (rae).
[8] Vigo: ciudad  situada junto a la ría del mismo nombre,  en la costa noroeste de España, provincia de Pontevedra.
[9] Cíes: archipiélago formado por tres islas situado en la boca de la ría de Vigo.

*Las notas son nuestras.

El escritor Domingo Villar (elcorreogallego.es)
Domingo Villar (Vigo, 1971) es un escritor español de novela negra que escribe en lengua gallega. Con Ojos de agua (2006), su primera novela, inaugura la exitosa serie protagonizada por el inspector Leo Caldas. Su segundo título, La playa de los ahogados (2009), que obtuvo excelentes críticas y fue llevada al cine por Gerardo Herrero, supuso su consagración internacional. El último barco (2019) es la última entrega de  una serie que ha sido traducida a más de quince idiomas y cosechado numerosos premios, entre los que cabe destacar el Novelpol en dos ocasiones, el Antón Losada Diéguez, el Premio Sintagma, el Premio Brigada 21, el Frei Martín Sarmiento y Libro del Año de la Federación de Libreros de Galicia. También ha sido finalista de los Crime Thriller Awards y Dagger International en el Reino Unido, del premio Le Point du Polar Européen en Francia y del premio de la Academia Sueca de Novela Negra.

Actualización:
Domingo Villar ha fallecido hoy, 18 de mayo de 2022, tras sufrir un ictus. Tenía 51 años.

domingo, 26 de julio de 2020

"Del regreso imposible" y otro poema de William Ospina

Fotografía: Ferdinando Sccianna, Sicilia, 1987


Del regreso imposible 

Años de soledad, años de prisa.
La pirámide, el ala y el desgaste,
después de aquellos años regresaste,
iguales la belleza y la sonrisa.

Algo sentí, no sé por qué, desierto,
y era por eso, al fin, que había llorado.
Algo en tu corazón había cambiado,
imperceptible casi, pero cierto.

Algo dejaba aquella dicha trunca: 
tu amor, el que se fue, no volvió nunca,
por él tiembla la boca que te besa.

Alguien llegó con cosas del pasado,
alguien que habla de ayer ha regresado,
pero aquel que se fue jamás regresa.

El amor de los hijos del águila

En la punta de la flecha ya está, invisible, el corazón del pájaro.
En la hoja del remo ya está, invisible, el agua.
En torno del hocico del venado ya tiemblan, invisibles, las ondas del estanque.
En mis labios ya están, invisibles, tus labios.

(En William Ospina, Una sonrisa en la oscuridad, Poesía 28, Colección 
Un libro por centavos,Universidad Externado de Colombia, Facultad de 
Comunicación Social-Periodismo, 2007)


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