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domingo, 19 de julio de 2015

"Esperando a los bárbaros" (Пεριμένοντας τους βαρβάρους), de Constantino Kavafis

Alejandría, la ciudad  de Kavafis



                      ESPERANDO A LOS BÁRBAROS

                                             (1904)



¿Qué esperamos agrupados en el foro?

Hoy llegan los bárbaros.

¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?

Porque hoy llegan los bárbaros.

¿Qué leyes votarán los senadores?

Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.

¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?

Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.

¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?

Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?

Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.

¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?

Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?

Quizá ellos fueran una solución después de todo.

        En Poesías completas, XVI. Traducción y notas de 
José María Álvarez. Hiperión, 19ª edición, 1997,
 pp. 28-29

VERSIÓN ORIGINAL EN GRIEGO:


Περιμένοντας τους βαρβάρους

-Τι περιμένουμε στην αγορά συναθροισμένοι;

Είναι οι βάρβαροι να φθάσουν σήμερα.

-Γιατί μέσα στην Σύγκλητο μιά τέτοια απραξία;
Τι κάθοντ' οι Συγκλητικοί και δεν νομοθετούνε;

Γιατί οι βάρβαροι θα φθάσουν σήμερα.
Τι νόμους πια θα κάμουν οι Συγκλητικοί;
Οι βάρβαροι σαν έλθουν θα νομοθετήσουν.

-Γιατί ο αυτοκράτωρ μας τόσο πρωί σηκώθη,
και κάθεται στης πόλεως την πιο μεγάλη πύλη
στον θρόνο επάνω, επίσημος, φορώντας την κορώνα;

-Γιατί οι βάρβαροι θα φθάσουν σήμερα.
Κι ο αυτοκράτωρ περιμένει να δεχθεί
τον αρχηγό τους. Μάλιστα ετοίμασε
για να τον δώσει μια περγαμηνή. Εκεί
τον έγραψε τίτλους πολλούς κι ονόματα.

-Γιατί οι δυό μας ύπατοι κ' οι πραίτορες εβγήκαν
σήμερα με τες κόκκινες, τες κεντημένες τόγες·
γιατί βραχιόλια φόρεσαν με τόσους αμεθύστους,
και δαχτυλίδια με λαμπρά γυαλιστερά σμαράγδια·
γιατί να πιάσουν σήμερα πολύτιμα μπαστούνια
μ' ασήμια και μαλάματα έκτακτα σκαλισμένα;

Γιατί οι βάρβαροι θα φθάσουν σήμερα·

και τέτοια πράγματα θαμπόνουν τους βαρβάρους.

-Γιατί κ' οι άξιοι ρήτορες δεν έρχονται σαν πάντα

να βγάλουνε τους λόγους τους, να πούνε τα δικά τους;

Γιατί οι βάρβαροι θα φθάσουν σήμερα·

κι αυτοί βαριούντ' ευφράδειες και δημηγορίες.

-Γιατί ν' αρχίσει μονομιάς αυτή η ανησυχία

κ' η σύγχυσις. (Τα πρόσωπα τι σοβαρά που έγιναν).
Γιατί αδειάζουν γρήγορα οι δρόμοι κ' οι πλατέες,
κι όλοι γυρνούν στα σπίτια τους πολύ συλλογισμένοι;
Γιατί ενύχτωσε κ' οι βάρβαροι δεν ήλθαν.
Και μερικοί έφθασαν απ' τα σύνορα,
και είπανε πως βάρβαροι πια δεν υπάρχουν.

Και τώρα τι θα γένουμε χωρίς βαρβάρους.
Οι άνθρωποι αυτοί ήσαν μιά κάποια λύσις.


                                                        Κωνσταντίνος Καβάφης

"Esperando a los bárbaros" forma parte de los poemas de evocación histórica de Kavafis (1863-1933), ambientados no en épocas de esplendor histórico sino en los periodos de decadencia que siguen a aquellos. Como ha explicado Pedro Bádenas, uno de sus traductores al castellano, al poeta "no le interesa la actualidad de su país, y apenas los griegos clásicos. Prefiere el mundo helenístico y bizantino, esos personajes a caballo entre Grecia y Asia que en la historia aparecían como decadentes, bellos y débiles".
   El poema elegido, en el que los bárbaros son presentados no como una amenaza, sino como una solución para un mundo en  decadencia, es uno de los  más conocidos de Constantino  Kavafis, y quizá el más enigmático. Por ello ha sido objeto de muy distintas interpretaciones*, incluso de polémica en cuanto al lugar y al contexto histórico. Así, para Y. Mixalétos (citado por Savidis),  la escena, imaginaria, sugiere la Roma de la decadencia; mientras que para Seferis se trata de la decadencia de un imperio visto desde Bizancio. 
   Según Luis de Cañigral, el poeta nos adentra "en el jolgorio popular de no se sabe qué ciudad helenística necesitada de la savia revitalizadora que aportarían los bárbaros como solución última, desesperada espera que traerá una nueva vida a tanta decadencia. La espera, la esperanza y la decepción son el leit-motiv de esta escena desolada y fallida para el hombre".
   Stratis Tsirkas opina, sin embargo, que el poema alude a una situación concreta de la época de Kavafis, cuando griegos y egipcios esperaban que la sublevación sudanesa contra  el dominio anglo-egipcio(1882-1899) resultara beneficiosa para la independencia de Egipto  de la ocupación británica. Los sudaneses son los bárbaros y los británicos, la civilización. Sin embargo, los rebeldes acabaron derrotados ("ya no hay bárbaros") y la sublevación, al contrario de lo que esperaban secretamente  Kavafis y otros, no tuvo ninguna repercusión en Egipto. El poema expresa, pues, el sentimiento antibritánico del autor y de la colonia griega en Egipto.
   Timos Malanos, por su parte, se opone a la interpretación de Tsirkas y hace una lectura más universalista, según la cual el poema expresa la preocupación por el futuro de las civilizaciones agotadas.
   Finalmente, por la ironía presente en el mismo, también ha sido interpretado como una burla del mito de la liberación de la decadencia gracias a los bárbaros.
  El poema de Kavafis influyó en la concepción de la novela homónima del Premio Nobel J. M. Coetzee,  "parábola de una Sudáfrica desquiciada por el racismo", en la que  denuncia  la brutalidad y la ignorancia del poder.

* La información sobre el poema ha sido tomada de: Fernández González, V., 'La ciudad de las ideas: Sobre la poesía de C.P. Cavafis y sus traducciones en castellano', CSIC, Madrid, 2001.

Entrada relacionada:


Puedes escuchar el poema en griego:



También en castellano, traducido y recitado por Luis Alberto de Cuenca:

sábado, 7 de diciembre de 2013

"El viejo", de Constantino Kavafis



Pintura de Van Gogh

El viejo

En una esquina del café sonoro de murmullos confusos
un anciano sentado se inclina sobre la mesa,
leyendo un periódico, sin compañía.

Y en el ocaso de su miserable senectud
piensa cuán poco gozó en los años
cuando tuvo la fuerza y el verbo y la belleza.

Sabe que está muy viejo, y lo siente, y lo ve.

Y, sin embargo, le parece que la juventud
fue ayer. ¡Corto intervalo, corto!

Y piensa en qué forma lo embaucó la prudencia,
cómo de ella se fió y qué locura
cuando la engañadora le decía: «Mañana.
Tienes todo tu tiempo».

Se acuerda de los impulsos que detuvo y cuántas
delicias sacrificó. Ocasiones perdidas
que burla ahora su prudencia insensata.

...A fuerza de rumiar pensamientos y recuerdos
el vértigo lo invade. Y se duerme
inclinado sobre la mesa del café.

Constantino Kavafis.Versión de Fernando Arbeláez

[Selección de Mercedes Ortiz]

Entradas relacionadas:
En 2013 se han cumplido 150 años del nacimiento del autor. En este enlace encontrarás más información sobre las celebraciones:


domingo, 8 de septiembre de 2013

"Troyanos", de Constantino Kavafis

Hydra de figuras negras (520-510 a. C.). Museo de Bellas Artes de Boston.
                   Representa a Aquiles arrastrando el cuerpo de Héctor. A la izquierda, 
                    Príamo y Hécuba, padres de Héctor, lo lloran en su palacio de Troya
 mientras Aquiles los mira; a la derecha , la tumba de Patroclo con 
el alma saliendo de ella y la figura de Iris, mensajera de los dioses, 
enviada a suplicar por el rescate del cuerpo de Héctor.


                TROYANOS

Desventurados son nuestros esfuerzos;
inútiles como aquellos de los troyanos.
Conseguimos un pequeño éxito; ganamos
un poco de confianza; y la esperanza
y el valor renacen.
Mas siempre algo sucede que nos frustra.
Aquiles surge de la tumba ante nosotros
y acobardan sus gritos nuestros ánimos.

Nuestros esfuerzos son como los de los troyanos.
Pensamos que con decisión y con audacia
podríamos cambiar el curso del destino,
y miramos fuera al campo de batalla.

Mas cuando el momento supremo llega,
audacia y decisión se desvanecen;
se turba y paraliza nuestra alma;
y alrededor corremos de los muros
buscando salvación en la huida.

Sin embargo qué cierta es la derrota. Arriba,
en las murallas, ha empezado ya la elegía.
Llora la memoria y la pasión de nuestros días.
Amargamente Príamo y Écuba lloran por nosotros.

             (Constantino Kavafis, Poesías completas, XII. Hiperión, 1981. 
Versión de José María Álvarez)

N. del T.: Sobre lo expresado en la Ilíada por Homero, Kavafis parece prestar 
particular interés a Héctor y su desesperación. Notabilísimo artificio.

Versión original en griego:

Τρώες

Είν' η προσπάθειές μας, των συφοριασμένων·
είν' η προσπάθειές μας σαν των Τρώων.
Κομμάτι κατορθώνουμε· κομμάτι
παίρνουμ' επάνω μας· κι αρχίζουμε
νάχουμε θάρρος και καλές ελπίδες.

Μα πάντα κάτι βγαίνει και μας σταματά.
Ο Αχιλλεύς στην τάφρον εμπροστά μας
βγαίνει και με φωνές μεγάλες μας τρομάζει.--

Είν' η προσπάθειές μας σαν των Τρώων.
Θαρρούμε πως με απόφασι και τόλμη
θ' αλλάξουμε της τύχης την καταφορά,
κ' έξω στεκόμεθα ν' αγωνισθούμε.

Αλλ' όταν η μεγάλη κρίσις έλθει,
η τόλμη κ' η απόφασίς μας χάνονται·
ταράττεται η ψυχή μας, παραλύει·
κι ολόγυρα απ' τα τείχη τρέχουμε
ζητώντας να γλυτώσουμε με την φυγή.

Όμως η πτώσις μας είναι βεβαία. Επάνω,
στα τείχη, άρχισεν ήδη ο θρήνος.
Των ημερών μας αναμνήσεις κλαιν κ' αισθήματα.
Πικρά για μας ο Πρίαμος κ' η Εκάβη κλαίνε.

[Selección de la profesora Mercedes Ortiz]                   

Otros poemas del autor en este blog:



domingo, 11 de noviembre de 2012

"Velas", de Constantino Kavafis



                        VELAS


                       (¿1899?)


Los días del futuro se alzan ante nosotros
como una hilera de velas encendidas-
doradas, vivaces, cálidas velas.

Los días del pasado quedaron tan atrás,
fúnebre hilera consumida
donde las más cercanas aún humean,
velas frías, torcidas y deshechas.

No quiero verlas; su aspecto me aflige,
me aflige recordar su luz primera.
Miro ante mí las velas encendidas.

No quiero volverme, y estremecerme al contemplar
qué rápidamente se alarga la hilera sombría,
qué rápidamente crece con sus velas ya consumidas.


( Constantino Kavafis, de Poesías completas, Hiperión, 1997. 
Versión: José María Álvarez)

[Selección de la profesora Pilar Ciprés]

                  Κεριά
     Του μέλλοντος οι μέρες στέκοντ' εμπροστά μας
      σα μιά σειρά κεράκια αναμένα –
      χρυσά, ζεστά, και ζωηρά κεράκια.
     
      Οι περασμένες μέρες πίσω μένουν,
      μια θλιβερή γραμμή κεριών σβησμένων·
      τα πιο κοντά βγάζουν καπνόν ακόμη,
      κρύα κεριά, λιωμένα, και κυρτά.
     
      Δεν θέλω να τα βλέπω με λυπεί η μορφή των,
      και με λυπεί το πρώτο φως των να θυμούμαι.
      Εμπρός κυττάζω τ' αναμένα μου κεριά.

      Δεν θέλω να γυρίσω να μη διω και φρίξω
      τι γρήγορα που η σκοτεινή γραμμή μακραίνει,
      τι γρήγορα που τα σβυστά κεριά πληθαίνουν.
                       
                              (Κωνσταντίνος Καβάφης) 

Otro poema del autor en este blog: "Itaca"


domingo, 6 de marzo de 2011

"Itaca", de Constantino Kavafis

Pintura: Ítaca, de Eduardo Arroyo


                         Ιθακη

Σα βγεις στο πηγαιμο για την Ιθακη,
να ευχεσαι ναναι μακρυς ο δρομος,
γεματος περιπετειες, γεματος γνωσεις.
Τους Λαιστρυγονας και τους Κυκλωπας,
τον θυμωμενο Ποσειδωνα μη φοβασαι,
τετοια στον δρομο σου ποτε σου δεν θα βρεις,
αν μεν'η σκεψις σου υψηλη, αν εκλεκτη
συγκινησις το πνευμα και το σωμα σου αγγιζει.
Τους Λαιστρυγονας και τους Κυκλωπας,
τον αγριο Ποσειδωνα δεν θα συναντησεις,
αν δεν τους κουβαλεις μες στην ψυχη σου,
αν η ψυχη σου δεν τους στηνει εμπρος σου.


Να ευχεσαι ναναι μακρυς ο δρομος.

Πολλα τα καλοκαιρινα πρωϊνα να ειναι
που με τι ευχαριστησι, με τι χαρα
θα μπαινεις σε λιμενας πρωτοειδωμενους
να σταματησεις σ'εμπορεία Φοινικικα,
και τες καλες πραγματειες ν'αποκτησεις,
σεντεφια και κοραλλια, κεχριμπαρια κ'εβενους,
και ηδονικα μυρωδικα καθε λογης,
οσο μπορεις πιο αφθονα ηδονικα μυρωδικα,
σε πολεις Αιγυπτιακες πολλες να πας,
να μαθεις και να μαθεις απ'τους σπουδασμενους.

Παντα στο νου σου ναχεις την Ιθακη.
Το φθασιμον εκει ειν'ο προορισμος σου.
Αλλα μη βιαζεις το ταξειδι διολου.
Καλλιτερα χρονια πολλα να διαρκεσει.
και γερος πια ν'αραξεις στο νησι,
πλουσιος με οσα κερδισες στο δρομο,
μη προσδοκωντας πλουτη να σε δωσει η Ιθακη.

Η Ιθακη σ'εδωσε τ'ωραιο ταξειδι.
Χωρις αυτην δεν θαβγαινες στον δρομο.
Αλλα δεν εχει να σε δωσει πια.
Κι αν πτωχικη την βρεις, η Ιθακη δεν σε γελασε.
Ετσι σοφος που εγινες, με τοση πειρα,
ηδη θα το καταλαβες οι Ιθακες τι σημαινουν.

                       (Κωνσταντίνος Καβάφης)


                         Itaca

Si vas a emprender el viaje hacia Itaca
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencia, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.



Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperlas y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.



Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.



Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas.

                 (Constantino Kavafis, Poesías completas, XXXII)

[Selección de la profesora Concha Gaudó]

Constantino Kavafis. Poeta griego (Alejandría, Egipto, 1863-1933). Perteneciente a una familia de ricos comerciantes griegos. Cuando tenía siete años, a raíz de la muerte de su padre, la familia se trasladó a Liverpool, donde el poeta estudió hasta los dieciséis años. Más tarde vivió en Estambul, Alejandría y Grecia, para volver nuevamente a su ciudad natal, donde permaneció hasta el final de su vida. Es el poeta griego más importante del siglo XX, y uno de los más influyentes de la lírica moderna. Sus poemas, generalmente concisos, van desde íntimas evocaciones de figuras literarias o ambientes de la cultura griega, hasta la sensualidad, el amor homosexual o la nostalgia. Su obra poética se difundió en el mundo anglosajón antes que en su propio país, gracias al escritor inglés E. M. Forster. Su escasa producción de madurez (ciento cincuenta y cuatro poemas) se publicó tras su muerte, en 1935, bajo el título de Poemas canónicos.


Escucha el poema: