EL BLOG DE LA BIBLIOTECA "IRENE VALLEJO" DEL IES GOYA DE ZARAGOZA


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domingo, 12 de julio de 2015

"Fecha de caducidad", de Aurora Luque

Clifford Coffin, Sin título, 1954



FECHA DE CADUCIDAD


Con el traje de junio
la vida se mostraba casi dócil
entre toallas verdes y amarillas
y lycra luminosa compartiendo
fronteras con la piel. Olor a mar templado
y la pereza cómplice
de olas y bañistas: era propicio hundirse
en esas lentejuelas soleadas del agua
o en las selvas pintadas sobre los bañadores,
desmenuzar el velo finísimo de sal
de unos hombros cercanos
y posponer la noche y su aventura.
Parecía la vida un puro litoral
pero avanzó una sombra:
al borrar con saliva la sal de la mañana
pude ver la inscripción junto al omóplato:
FRUTA PERECEDERA. Consumir
de preferencia ahora. El producto se altera fácilmente,
antes que los deseos. No se admiten
reclamaciones.


                 De Problemas de doblaje, 1990


Hay en el poema de Aurora Luque una llamada al goce corporal, una invitación al  hedonismo en las actividades de la vida cotidiana, y con ello una actualización del tópico del carpe diem.

Puedes leer otros poemas de la autora en este blog:
-"La mirada de Ulises": AQUÍ.
-"Paulonia": AQUÍ.
-"Tuneando el pirata cojo de Joaquín Sabina": AQUÍ.
-Dos poemas de Un número finito de veranos: AQUÍ.
-"Lesbia hoy": AQUÍ.

lunes, 6 de julio de 2015

¿Qué leer este verano?

El hacedor de sueños te presenta su propuesta de lecturas para este verano y te recuerda que no cerramos por vacaciones. Seguiremos en contacto si tú quieres y te  invitamos a enviarnos tus propias propuestas u opiniones sobre tus  lecturas más recientes.

Un año más te deseamos FELIZ VERANO Y FELICES LECTURAS




domingo, 5 de julio de 2015

"Lo mejor de la vida", de Ángel Guinda



                Lo mejor de la vida

No fue olvidar que estábamos viviéndola
lo mejor de la vida.
Lo mejor de la vida vino después,
cuando supimos
que no había otra oportunidad para vivirla;
y cada trago que de ella bebimos
lo apuramos al máximo, buscando
más allá de los posos nuestro fondo.

           De Conocimiento del medio, Olifante, 1996

[Selección: Pilar López]

Entradas relacionadas:

La imagen procede de coruna.es

domingo, 28 de junio de 2015

"Junio", de Pablo García Baena




                                       Junio


Oh, sé que he de buscarte
cuando el otoño abrume con sus frutos goteantes la tierra,
cuando las mozas pasen mordiendo los racimos
como si fueran labios,
cuando las piernas rudas de los hombres
se tiñan con la sangre púrpura de las vides
y quede una canción flotando en el azul helor de la tarde madura.
Oh, sé que he de buscarte.
Cuando caiga en el río el beso desmayado de la última adelfa 

buscaré tus pisadas sobre la arena tibia
donde tu cuerpo expiraba bajo el mío
como un talle verde en el suspenso mediodía.
Oh, sé que he de buscarte,
cuando el dormido cisne del otoño aletee en su nido;
pero Junio es ahora un pastor silencioso
que coronan los oros sagrados de la trilla,
y yo bebo en tu cuerpo la música desnuda
que languidece en los violines lentos de la siesta.
Oh, yo sé que he de buscarte
cuando la campiña despierte del letargo amarillo de los élitros;
pero ahora es tu cuerpo sólo, tu cuerpo junto al mío,
mientras Junio incendia la felicidad de los montes más lejanos
y el río besa tímidamente nuestros pies
como si Narciso nos contemplara con sus diluidos ojos 
verdes de agua.


                                De Junio, 1957

Pablo García Baena, en su casa natal de Córdoba./Francisco González

El poeta español Pablo García Baena nació en Córdoba el 29 de junio de 1921, según ha declarado él mismo,  y no en 1923, como indican   algunas de sus biografías. Estudió Dibujo e Historia del arte. En la década de los 40 conoce al poeta Juan Bernier, quien orienta sus lecturas y le descubre a Proust, Juan Ramón Jiménez y Cernuda. En 1942 estrena la escenificación de cuatro poemas de san Juan de la Cruz y comienza su colaboración en el diario local con poemas y dibujos que firma, en ocasiones, con una 'E' mayúscula. Posteriormente, publica sus colaboraciones, firmadas con su nombre o con el seudónimo de "Luis de Cárdenas", en 'El Español' y en 'La Estafeta Literaria'. En 1947, tras concurrir sin éxito al premio Adonáis, funda junto con Juan Bernier y Ricardo Molina la revista poética 'Cántico', que se publicó hasta 1957 y aglutinó a un grupo de poetas que reivindicó una mayor exigencia estética, enlazando con la generación del 27, y renovó la poesía española de la época. Entre 1958 y 1971 se produce un paréntesis en su producción poética. En 1964, junto a algunos amigos, emprende un largo viaje para visitar la Costa Azul francesa, la Riviera italiana, Milán, Florencia, Venecia, Roma,  Nápoles, Capri, Atenas, el santuario de Delfos, el monte Athos, El Cairo y Alejandría. A su vuelta en 1965, fija su residencia en  la malagueña Costa del Sol, primero en Torremolinos y más tarde en Benalmádena, donde trabaja como anticuario, hasta 2004, en que regresa a Córdoba. Actualmente es director del Centro Andaluz de las Letras y miembro de su Comisión Asesora.
Pablo García Baena, maestro en el dominio del verso y del idioma, es autor de una poesía barroca, brillante y hedonista que, casi olvidada en una posguerra española dominada por la poesía social, fue rescatada por los Novísimos y sirvió de puente entre estos poetas y la generación del 27. Publica los poemarios Rumor oculto (1946), Mientras cantan los pájaros (1950), Antiguo muchacho (1950, 1992),  Junio (1957) y Antología poética (1959), a los que siguen años de silencio, roto tras la aparición del libro de Guillermo Carnero El grupo "Cantico" de Córdoba: un episodio clave en la poesía española de posguerra (1976), que representa una primera reivindicación de esta poesía olvidada. En 1978 aparece Antes que el tiempo acabe, al que seguirán Tres voces de verano (1980), Fieles guirnaldas fugitivas (1990, 2001)  y Los Campos Elíseos (2006), entre otros; además de cuatro ediciones de sus obras completas: tres  a cargo de Luis Antonio de Villena (1982, 1998 y 2008), y otra preparada por Fernando Ortiz (2000). Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1984, su obra ha sido reconocida también con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2008 y con el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca.

Actualización (15 de enero de 2018):

Pablo García Baena, último representante del grupo 'Cántico', falleció en Córdoba el 14 de enero de 2018, a los 96 años. En noviembre de 2017, el Centro Andaluz de las Letras había acordado por unanimidad proponerlo como autor del año 2018
   En 2015 el poeta depositó en la Caja de las Letras, en la sede central del Instituto Cervantes de Madrid, un legado cuyo contenido será secreto hasta el 12 de mayo de 2065, fecha en que se abrirá la caja. Lo hizo con motivo del homenaje que recibió ese mismo año organizado  por el Instituto Cervantes y la Fundación Loewe.

Para saber más:




viernes, 26 de junio de 2015

Entrevista con Carmen Romeo

La profesora Carmen Romeo Pemán, que fue catedrática de Lengua y Literatura del IES Goya hasta su jubilación, fue entrevistada el pasado día 17 de junio en el programa 'Aragoneses' de ZTV. 
En la seguridad de que la entrevista será de interés para numerosos exalumnos, colegas y miembros de nuestro club de lectura que no tuvieron ocasión de seguirla en el momento de la emisión,  insertamos la grabación de la misma.

domingo, 21 de junio de 2015

Romance del amor más poderoso que la muerte (Romance del Conde Niño)





       ROMANCE
del amor más poderoso que la muerte

    Conde Niño, por amores
es niño y pasó la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe,
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar,
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega,
la nave vuelve hacia allá.
    La reina estaba labrando[1],
la hija durmiendo está:
-Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar[2],
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
sino es el Conde Niño,
que por mi quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
es su tan triste penar!
-Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya[3] su cantar!,
y porque nunca los goce,
yo le mandaré a matar.
-Si le manda  matar, madre,
juntos nos han de enterrar.
     Él murió a la medianoche,
ella a los gallos cantar;
a ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar;
a él, como hijo de conde,
unos pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
dél nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan,
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban,
no dejan de suspirar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó  cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza,
dél un fuerte gavilán;
juntos vuelan por el cielo.
juntos vuelan par a par.





[1] labrando, cosiendo o bordando.
[2] folgar, holgar, descansar.
[3] malhaya,  que sea maldito.
Una versión de  este romance, muy mal conservada, aparece ya en un cancionero de finales del siglo XV. Su difusión oral debió de ser muy amplia pues existen numerosas variantes, tanto en castellano como en catalán y gallego. La que ofrecemos aquí se encuentra en Flor nueva de romances viejos, de Ramón Menéndez Pidal, quien tuvo  en cuenta las numerosas versiones modernas encontradas   en la Península, en América, Marruecos y Oriente. La mayor parte de estas versiones están contaminadas con la del Infante Arnaldos (motivos de la mañana de san Juan,  la orilla del mar y el canto órfico).  De autor anónimo, forma parte de la colección de romances denominada Romancero viejo, y pertenece al grupo de romances novelescos, que desarrollan temas y asuntos variados, si bien predominan los de asunto amoroso, como ocurre en el romance que nos ocupa.

En él, la mañana de san Juan la reina escucha la hermosa canción del Conde Niño (en otras versiones, el conde Olinos) y, al saber que el objeto del amor expresado en  la canción es la hija de la reina (la infanta), lo manda matar por no considerarlo digno de ella, a pesar de los ruegos de la infanta. Al conocer la muerte de su amado, esta muere de dolor. Ambos reciben sepultura en la misma iglesia pero en distintos lugares, acordes con la diferencia social que los separaba en vida. Sin embargo, la muerte no pone fin a su amor, pues los amantes vuelven a unirse  por medio del rosal y el espino nacidos de sus respectivas tumbas. La reina, furiosa, los manda cortar, pero las aves que surgen de los arbustos cortados  vuelan juntas por el cielo, lejos ya del alcance de la reina. 

Esta dramática historia de amor, celos y venganza, en la que la fuerza del amor vence al odio y a la muerte, comienza en la mañana del día de san Juan (el 24 de junio), momento mágico próximo al solsticio de verano en el que culmina la "estación del amor", iniciada en el mes de mayo.  Menéndez Pidal señala que el motivo de las maravillosas transformaciones de los dos amantes perseguidos  se halla en las literaturas orientales y en las europeas, por lo que está considerada como una leyenda universal. Otro tanto ocurre con el vínculo entre el amor y la muerte, presente en la literatura desde la antigüedad.

Escucha el romance, interpretado por Paco Ibáñez:


También puedes escuchar otra versión distinta, en las voces de María Elena Walsh y Leda Valladares:

En este enlace encontrarás un comentario de texto   de una versión algo diferente:

Entrada relacionada:

jueves, 18 de junio de 2015

Leer juntos Hoy: 'El mundo de ayer', de Stefan Zweig



Grupo de lectura I "Leer juntos Hoy" del IES Goya
Sesión del 18 de mayo de 2015
Obra comentada: ‘El mundo de ayer: Memorias de un europeo’ (publicada póstumamente en Estocolmo por la editorial Bermann-Fischer Verlag AB). Traducida por la editorial El acantilado, 2002.
Autor: Stefan Zweig (Viena, 1881-Petrópolis, Brasil, 1942)

Stefan Zweig fue uno de los escritores europeos de mayor éxito en la época de entre guerras y uno de los grandes intelectuales del s. XX. En su obra literaria, amplia y variada: biografías, novelas, dramas, ensayos, estudios literarios, libretos para óperas…, analiza temas históricos o culturales más desde la perspectiva de un especialista que de un literato, quizá por ello sus biografías o escritos sobre el s. XX son más leídos en el ámbito de la historia que en el de literatura.

El mundo de ayer, una obra póstuma de Stefan Zweig, es un análisis de la primera mitad del s. XX desde su experiencia austriaca, un libro en cierto modo autobiográfico, aunque los datos sobre su vida prácticamente no existen, sí está su pensamiento.

El libro sigue un relato cronológico y siguiendo el tiempo podemos dividir la obra en tres partes: antes de la I Guerra Mundial, la I Guera Mundial y sus consecuencias (los dulces años 20), la amenaza del nazismo.

Desde mi punto de vista, en la primera parte narra su infancia y juventud, una Viena que él vive desde el dulce nido de la alta sociedad judía de la ciudad. Es el apartado más subjetivo y también el menos analítico. Por un lado, critica duramente una escuela carente de valor intelectual y pedagógico y una sociedad de muy dudosa moral, autoritaria y represora pero hipócrita y transgresora; por otro lado, le permite vivir sin limitaciones su pasión por la literatura, ajeno a toda cuestión social y avatares políticos de la época, que desconoce o los ignora por completo. Podríamos decir que su mundo se reduce al ámbito intelectual literario. Y una luz: los jóvenes, que representan el cambio, la transformación. Ha terminado una era, comienza un nuevo siglo. 


La I Guerra Mundial cambia totalmente su entorno. Su benevolente visión social se transforma y Zweig inicia su compromiso con la paz y la unidad de Europa. Un encuentro con Bertha von Suttner le alerta ante la guerra, luego lo reconoce y la sigue en su camino hacia la paz. Descubre el papel perverso del nacionalismo y lo combate, su idea es Europa, una Europa que casi toca con las manos en los años amables de entreguerras pero que enseguida se escapará de sus manos.

No se deja engañar, como al principio, por los preparativos del fascismo. El peligro (y el peligro personal) es evidente. Huye (no hay otra opción), reacciona y lo combate. Pero lo teme y se escabulle: “Creo que es mejor finalizar en un buen momento y de pie una vida en la cual la labor intelectual significó el gozo más puro y la libertad personal el bien más preciado sobre la Tierra”. ¿Lo derrota?


La sesión sobre la lectura fue intensa. Unanimidad en la valoración del libro. Excelente. Toda la obra podría convertirse en una cita continua, sobre la vida, sobre la cultura, la sociedad, la política, los personajes políticos, los intelectuales (desfilan todos los de la época), sus viajes y conocimiento de otros lugares… y una curiosidad, sus aficiones como coleccionista de ediciones, partituras, objetos… originales.

El verano es un buen momento para leer: Sweig nos ofrece las excelentes biografías de María Antonieta o María Estuardo…, o la Novela de ajedrez, por ejemplo.

Concha Gaudó Gaudó


 Inocencia Torres no pudo asistir a nuestra sesión de lectura, pero yo le pedí unas líneas con su comentario. Me parecen tan sugerentes que las incluyo íntegras:
Este libro nos narra las memorias del autor, “memorias de un europeo”, una autobiografía hasta el año 1940. Dado que son unas memorias personales, voy a permitirme la osada licencia de comentar su lectura desde la memoria personal que ha despertado en mí como entregada lectora de este libro extraordinario.

Su lectura me ha hecho recuperar mi emoción por las interpretaciones de la Historia Universal. De niña aborrecía el estudio de la Historia. En la Universidad dos grandes profesores me ayudaron a comprender el valor que tenía el reflexionar sobre el sentido de la historia. El libro de Stefan Zweig me ha llevado de nuevo a sentir una vibrante emoción al profundizar en la historia europea de la primera mitad del siglo XX. Se podría decir que es la historia que preparó y recibió mi entrada en el mundo. Nací en mayo de 1944, año en el que palpitaba la dura experiencia vivida por los europeos tras dos crueles guerras mundiales, que dejaron el mundo sembrado de millones de muertos, además del añadido dolor de nuestra particular guerra española. No fue un buen momento, quizás esa fue la causa de que no me gustara la historia.

Leer este maravilloso libro me ha ayudado a revisitar y reflexionar sobre el mundo de mi infancia. Mundo bastante desconocido teóricamente. En el colegio solo nos transmitían nombres, fechas y hechos desencarnados de las personas que los vivieron. Pero los adultos que nos criaron y educaron, esos sí que llevaban en sus almas el dolor, el pesimismo, la desconfianza y cierta falta de fe en la humanidad. De alguna manera esos sentimientos nos llegaron y fueron elementos desde los que se desarrollaron nuestras personalidades y, sobre todo, nuestro talante ético.

Me ha interesado mucho la visión que nos transmite de los judíos vieneses, más interesados por la cultura que por el dinero y que diverge totalmente de la tópica que siempre ha acompañado y acompaña a los judíos.

Su descripción de la autoritaria sociedad patriarcal de finales del siglo XIX es magnífica y reveladora. Nada de lo que cuenta de esa educación, tanto en la escuela como en la sociedad, me resulta extraño, es lo que viví. Sin embargo, el mundo que describe de principios del XX hasta el 1940 (año en el que escribe este libro) es ya de una gran apertura y optimismo, que me parece que en España no se dio hasta los años 60, 70, 80. Puede ser que el nacionalcatolicismo franquista retrasara en nuestro país la apertura europea de principios del siglo XX.

Me ha hecho reflexionar mucho la referencia que hace al hecho de que el optimismo y la confianza en sí mismos no les dejara ver la llegada de ninguna de las dos grandes Guerras Mundiales. Era sobre todo el aprecio, el disfrute y la valoración de su desarrollo cultural, sobre todo la Música y la Literatura, lo que de alguna manera les llevó a que se olvidaran de observar, ocuparse y participar en la vida política. Su sorpresa fue tremenda. No vieron venir la guerra, excepto algunas pocas personas y los políticos del momento que ocultaron los pactos y la situación. Reveladoras son las alusiones que hace al manejo silencioso de los personajes y partidos que tejieron los hilos y prepararon secretamente los acontecimientos que desataron la Segunda Guerra Mundial, ocultos a la mirada de los confiados ciudadanos. Estas circunstancias despiertan la atención y las demandas imperantes a los políticos de la necesidad de claridad y transparencia en sus relaciones y pactos para que no acaben dando al traste con las Democracias y los Derechos Humanos.

Gran libro, creo que tiene un lugar en las estanterías junto a los libros de los grandes clásicos. Su lectura sigue siendo actual.

Inocencia Torres Martínez



Inocencia Torres recomienda el artículo sobre  el libro de Stefan Zweig publicado por  Rafael Argullol en el diario El País: